El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, comparece este viernes a petición de PSOE y Vox para explicar las acciones del Gobierno autonómico en la crisis de incendios que sigue afectando a la comunidad. Ello, cuestionado por todos los grupos de la oposición, con peticiones de dimisión —a excepción de Vox, que si le exige "asumir responsabilidades"— que se extienden a su consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones. También con presión en la calle, con protestas en las últimas semanas en diferentes poblaciones y capitales de provincia, y con una manifestación de un veintenar de plataformas frente a las Cortes esta jornada que demandan lo mismo.

Tras un minuto de silencio de los procuradores por los dos voluntarios y el bombero fallecidos en los trabajos de extinción —Vox ha denunciado por ello a la Junta—, Mañueco tomó la palabra. A sabiendas de las posturas de los partidos, y en un ambiente preelectoral dado que los comicios serán en marzo, Mañueco instó a huir del "electoralismo". "Espero seriedad y altura de miras de sus señorías. El debate lo merece. Los ciudadanos saben lo que está pasando. No es el momento de obtener rédito partidista con los incendios, sino de hacer políticas para afrontar los incendios", dijo el presidente.

"Me duele en el alma todo lo que han sufrido" los que han perdido a familiares y a los que "las llamas les han arrebatado" sus hogares o sus propiedades. "No están solos, vamos a ayudarles a recuperarlo todo", expresó Mañueco. Agradeció tras ello la labor de las autoridades, de los equipos de extinción y la colaboración de comunidades, del Estado y de otros países frente a "los 348 incendios que se han dado en los últimos 23 días". En total, el popular cifra en 141.000 las hectáreas afectadas, especialmente en León y Zamora. De ese terreno, "el 31% es forestal arbolado, el 11% es forestal desarbolado, el 43% es matorral, el 8% es agrícola, el 7% es pastizal y el 0,5% es de otros usos".

Virulencia de los incendios

Buena parte del discurso la dedicó para retratar el contexto en el que se vienen dando estos incendios, que han estado "fuera de la capacidad de extinción". Un panorama marcado por las altas temperaturas, los terrenos secos y las fuertes rachas de viento que han dado lugar a incendios con una virulencia jamás vista. A mediados de mes, por ello, y ante un "cambio de escenario" con mayor impacto de los fuegos, se solicitaron "más medios al Gobierno además de la UME". "No para actuar en primera línea, sino para ayudar en tareas logísticas, vigilancia o traslados de bomberos forestales", mencionó Mañueco.

El 17 de agosto "se pidió la reincorporación" a los técnicos que estaban de vacaciones. Mañueco, para recalcar su dibujo de la emergencia, citó a la ministra de Defensa, Margarita Robles: "Son unos fuegos de enorme voracidad, muy difíciles de extinguir [...] por tierra o aire". En cuanto al impacto civil, detalló Mañueco que se han evacuado alrededor de 20.000 ciudadanos, entre turistas y 15.767 residentes de 203 municipios. Destacó el desalojo y la reubicación de siete residencias de ancianos. Insistió el presidente en sus disculpas por "los inconvenientes" y agradeció la "comprensión y la paciencia".

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