El empresario francés Philippe Junot, primer marido de Carolina de Mónaco y figura recurrente de la jet set europea de los años setenta y ochenta, ha fallecido este jueves en Madrid a los 85 años. La muerte se ha producido este jueves 8 de enero, según ha comunicado su familia. Las causas no han trascendido.

Ha sido su hija mayor, Victoria, quien ha anunciado el fallecimiento a través de un mensaje publicado en redes sociales. En él, ha señalado que su padre murió “en paz, rodeado de su familia”, tras “una larga y hermosa vida llena de aventuras”. En el texto, Victoria lo define como “un verdadero caballero” y subraya su papel como padre y abuelo.

Junot alcanzó notoriedad internacional en 1978, cuando contrajo matrimonio en Montecarlo con una Carolina de Mónaco de 21 años. La boda, seguida con intensidad por la prensa del corazón de medio mundo, fue leída desde el principio como un desafío al canon del principado. A la diferencia de edad –17 años– se sumaba la reputación de Junot como playboy cosmopolita, habituado a la noche, los viajes y la exposición mediática. El enlace no contó con el respaldo del entorno de Rainiero y Grace Kelly.

Durante los dos años largos que duró el matrimonio, la pareja fue portada habitual de revistas internacionales. El viaje de novios, los paparazzi, las ausencias incómodas sin explicar y las infidelidades atribuidas al empresario fueron construyendo un relato que desembocó en la ruptura. En el verano de 1980, tras la publicación de fotografías de Junot con otra mujer y su ausencia en la gala de la Cruz Roja, el Palacio anunció la separación. El divorcio se hizo público en octubre de ese mismo año. No hubo hijos en común.

Figura de los años dorados de Marbella

Tras aquel episodio, Junot continuó orbitando en los márgenes de la alta sociedad europea. En 1987 se casó con la modelo danesa Nina Wendelboe-Larsen, con quien tuvo tres hijos: Victoria, Isabelle Junot –hoy marquesa de Cubas por su matrimonio con Álvaro Falcó, hermano de Tamara Falcó– y Alexis. La boda, celebrada en Dinamarca y prolongada días después con una segunda ceremonia festiva en el Marbella Club, consolidó el vínculo del empresario con España, donde fue una figura reconocible de los años dorados de Marbella. El matrimonio se disolvió una década después, aunque ambos mantuvieron una relación cordial.

En 2005 nació su hija menor, Chloé, fruto de una relación posterior. A lo largo de los años, Junot mantuvo una presencia discreta pero constante en la crónica social, asociado a una forma de celebridad anterior a las redes sociales, construida a base de portadas, viajes y una biografía deliberadamente imprecisa, donde convivían los negocios, la noche y un linaje discutido que también fue objeto de controversia pública.

Instalado desde hace años en Madrid cerca de su hija Isabelle, Philippe Junot ha muerto lejos del foco que lo convirtió en personaje, pero con un nombre ya fijado en la iconografía sentimental de una época: la del romance imposible entre una princesa y un playboy, convertido durante un breve lapso en marido de la mujer más fotografiada de Europa.

Por el momento no han trascendido los detalles del funeral. La familia ha pedido discreción.