El ministro de Transportes, Óscar Puente, admite en una entrevista concedida este domingo a El País que el caso Koldo hizo que en el Ministerio se replanteasen cambiar el sistema de adjudicación para concursos de obra pública.
En la conversación, el ministro es preguntado sobre si "se replantearán los concursos de obra ferroviaria, que ahora priman el precio con un 51% de la puntuación para decidir quién las ejecuta". Ante ello, Puente responde que "parece que, incluso primando el precio, las obras podían darse a dedo y que había mordidas". "De hecho, teniendo en cuenta lo que había sucedido en el caso Koldo, nos estábamos planteando ir a sistemas de adjudicación todavía más objetivos, cercanos a subasta en tiempo real", afirma Puente. Lo deja en el aire: "Pues veremos".
En todo caso, Puente asegura que el accidente de Adamuz o la gestión del Ministerio "no tiene ninguna relación" con el caso Koldo y las presuntas corruptelas o beneficios por comisiones irregulares de obra pública que se pudo haber llevado su antecesor en el cargo, José Luis Ábalos, ahora en prisión preventiva. "Trasladar eso a la política española es muy pobre, así no resolvemos el problema", zanja.
Esta contestación se produce en el marco del accidente ferroviario de Adamuz, sobre la que ha pivotado la entrevista. Precisamente, en un momento en el que la gestión del ministro está en cuestión. Previamente, Puente asegura que tiene plena confianza en la UTE, que hizo la obra de Adamuz junto a Ferrovial, OHLA, FCC y Azvi. "Son empresas de la máxima solvencia. Esto sigue unos protocolos muy rígidos y, en principio, no tengo información de que hayan hecho mal su trabajo", contesta.
Sobre el fallo del rail, en el que se sitúa ahora la investigación, Puente comenta que está producido por ArcelorMittal en España y que tiene trazabilidad. "Un raíl puede durar toda la vida. Si se confirmara" esa rotura, el ministro cree que hay posibilidades de que "la colada de ese raíl pueda estar mal" o que haya "un defecto del material o en la soldadura". De momento, "la hipótesis que maneja la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios) es que el carril debió quebrar en un punto muy pequeño, ni siquiera lo suficiente como para que se produzca una separación que derive en la ocupación de circuito y, por tanto, active los mecanismos de seguridad. Esa pequeña fisura, al ir chocando con los bogies, se va agrandando y acaba deviniendo en ruptura", explica el ministro Puente.
PP y ERC le piden la dimisión o el cese
Este domingo, mientras Sánchez defendió a Puente por "dar la cara desde el primer momento", tanto el líder de ERC, Oriol Junqueras, como el secretario general del PP, Miguel Tellado, pidieron la dimisión de Puente. El dirigente republicano añadió a Silvia Paneque por el estado de los Rodalies. El popular instó a un cese de Sánchez en el caso de no producirse esa marcha. Desde el PP, y con la información que publica El Mundo sobre que la parte de la vía afectada es originaria de un lote de 1989, acusan al Gobierno de "ocultar información" y "mentir". Sánchez, por "omisión", dijo Tellado, mientras que Puente lo hace por "acción" al afirmar que la vía estaba completamente renovada tras finalizar unas obras de renovación en mayo de 2025 con un coste de 700 millones.
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