La imagen del juez heredero de una larga saga familiar en la judicatura, pese a ser un mantra relativamente extendido en la conciencia colectiva, no tiene sustento en los datos. La 74ª promoción de la Carrera Judicial, integrada por 121 nuevos jueces y juezas que recibirán este martes sus despachos en Barcelona, confirma una tendencia que desmonta uno de los grandes mitos sobre el acceso a la Justicia: ocho de cada diez no tienen allegados que ejerzan o hayan ejercido profesiones jurídicas.

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Según los datos recabados por la Escuela Judicial, el 78,45% de los integrantes de la nueva promoción no tiene ningún jurista en su entorno cercano y sólo un 6% cuenta con un juez o magistrado en la familia. El resto procede de entornos donde, en su mayoría, hay abogados u otros profesionales jurídicos, pero sin vínculos directos con la judicatura.

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El acto de entrega de despachos estará presidido por el rey Felipe VI y contará con la participación de la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, así como del director de la Escuela Judicial, Francisco Segura.

El perfil que más se repite entre los nuevos integrantes de la judicatura es el de una mujer joven. Las mujeres vuelven a ser amplia mayoría —85 frente a 36 hombres— y representan el 70,25 % del total, una proporción que se mantiene de forma sostenida desde finales de los años noventa. La edad media ronda los 29 años y el tiempo dedicado a preparar la oposición supera ligeramente los cinco años.

Entre las nuevas juezas figura Cristina Pastor, que será la encargada de la investigación del trágico accidente ferroviario de Adamuz, que ha provocado la muerte de 46 personas. La magistrada asumirá la titularidad de la plaza número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro el próximo 9 de febrero, mientras que su compañera María del Carmen Blanque hará lo propio en la plaza número 1.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía anunció que había solicitado un permiso especial para que ambas juezas compartan la instrucción del accidente ante la complejidad de la causa, con el objetivo de que la investigación pueda completarse en el menor plazo posible.

No obstante, tal y como ha explicado este periódico, el hecho de que vayan a ser dos togadas recién salidas de la Escuela las que asuman la instrucción del siniestro no implica que ésta vaya a ser de menor calidad, sino todo lo contrario, puesto que durante su periodo de formación reciben clases de jueces más veteranos que han tenido en sus manos procesos similares, aunque no es frecuente.

Padres sin estudios universitarios

El origen social de la promoción refuerza aún más la idea de una carrera cada vez menos cerrada. Casi cuatro de cada diez nuevos jueces proceden de familias en las que ninguno de los progenitores tiene estudios universitarios, un porcentaje superior incluso al de aquellos cuyos padres cuentan ambos con titulación superior. En uno de cada cuatro casos, solo uno de los progenitores accedió a la universidad.

Más allá del perfil personal, la promoción también refleja las preferencias profesionales de la nueva generación judicial. La jurisdicción penal es la opción favorita, elegida por seis de cada diez jueces y juezas, especialmente en ámbitos como la violencia sobre la mujer, menores o vigilancia penitenciaria. Le siguen la jurisdicción civil y, a mucha distancia, los órdenes contencioso-administrativo y social.

En cuanto a los destinos, Cataluña será la comunidad que reciba a más nuevos jueces, con 39 incorporaciones, seguida de Andalucía, con 23. El resto se repartirá entre varias comunidades autónomas, bien como titulares de plaza o en expectativa de destino, reforzando órganos judiciales de todo el territorio.