Que Vox viene buscando desde diciembre el control de tiempos para los pactos inevitables con el PP si sus presidentes autonómicos quieren seguir en el Gobierno, es un hecho. Pero que Extremadura apunta a mayores complicaciones que Aragón o, previsiblemente Castilla y León, es algo que saben entre las filas de PP y Vox. Las negociaciones entre María Guardiola y Óscar Fernández, así como Montserrat Lluís como representante de Bambú y Santiago Abascal, quedaron encalladas a mediados de enero, días antes del inicio de campaña en Aragón. Hasta ahora no ha habido diálogo, aunque Guardiola avanzó que hace unos días mandó un mail a Vox para un nuevo encuentro, pero que no han respondido.
El motivo, según Vox, es la falta de compromiso de los populares con un "cambio radical" de las políticas; según el PP es una dilatación de los tiempos impostada para no salir perjudicado en los escrutinios. Y es que la oposición al PP y todo lo que se aleje de coaliciones, como viene reflejando los sondeos estos meses atrás, aúpan a Vox a cifras históricas. El PP insiste que cedió a una de las principales propuestas de Vox: contar con consejerías que tengan presupuestos para ejecutar políticas, y la demanda del área de Agricultura no sería un problema.
Este martes, con las posiciones enquistadas, Guardiola anunció que irá a buscar su investidura en las próximas semanas y para entonces, antes del 3 de marzo, espera alcanzar un pacto con Vox. La popular lo hizo después de mantener una reunión con el presidente de la Asamblea, Manuel Naharro, en el marco de su ronda de consultas para decidir qué candidato puede ir a investidura.
Guardiola se mantiene firme en su pretensión y en recalcar que con más del 43% de los votos Vox no puede imponerle todas las condiciones. "Somos la primera fuerza política, con mucha distancia, y sumamos más que toda la izquierda. Me corresponde formar gobierno, ese es mi deber", apreció la dirigente en funciones. La respuesta de Vox, en Madrid, fue dejar la pelota en el tejado del PP e instarle a renunciar a las políticas de izquierda, dijo Pepa Millán, para poder entenderse.
Fuentes nacionales de Vox señalan que uno de los inconvenientes que hay entre las formaciones es el distanciamiento en materia de género e igualdad, de políticas sociales. Guardiola, como reivindicó en campaña, se posicionó en contra de la violencia de género, se mantiene firme con la igualdad y con las políticas de diversidad. En concreto, Vox reclama cuestiones como la derogación de la ley LGTBI regional como ha pedido sin éxito en otros enclaves como en la Comunidad de Madrid. Algo a lo que el PP, por su peso político en las urnas, se niega pese al crecimiento de Vox de 5 a 11 escaños.
A esas demandas, se añadirían cuatro puestos en el Gobierno -una vicepresidencia-, el mando de la radiotelevisión autonómica Canal Extremadura y la retirada de las subvenciones a sindicatos y patronal. Al menos habría consenso para esa entrada al Ejecutivo sin que ninguna de las partes aporte más información al respecto, pero las exigencias de altas cotas de poder no convencerían al PP que defiende su peso electoral. Vox, a sabiendas de que es la llave aquí, en Aragón y probablemente en Castilla y León no se mueve del 'todo o nada'. La idea es tensionar para afianzarse electoralmente, al menos hasta antes de Andalucía, cuya convocatoria podría producirse en marzo para mediados de mayo.
Guardiola, que con su paso al frente quiere desencallar el asunto, indica que "no puede ser que el PP, que ha ganado las elecciones con el 43,2% de la confianza de los extremeños tenga que travestirse de Vox porque yo respeto a los votantes de Vox, pero me he presentado bajo las listas del PP y respeto a los votantes del PP". Si no se respeta esa proporcionalidad, "¿qué pinta el PP?", terminó. Aboga por el diálogo y que no haya fracturas partidistas.
Vox, en máximos, descarga la responsabilidad en el PP
En una comparecencia previa a las palabras de Guardiola, la diputada y portavoz de Vox en el Congreso, Millán, descargó la responsabilidad para un pacto en Extremadura y en otras autonomías en el PP. Y aseguró que la entrada de Vox en los gobiernos es de necesario cumplimiento para garantizar que se cumple con el campo, la agricultura, el rechazo a la inmigración ilegal y el "gasto político superfluo". "Más allá de los sillones", dijo la portavoz, la entrada es la única manera de garantizar "un cambio de políticas", la "línea roja".
Para Millán, la postura del PP en Extremadura es la de "no entender" a los votantes. "Guardiola sabe perfectamente qué es lo que solicitamos y cuando ella esté dispuesta a sentarse sin insultarnos estaremos dispuestos a sacar adelante el Gobierno que han demandado los extremeños", añadió. Cree que el PP "está empeñado en mantener un sistema bipartidista ruinoso" y en la misma línea que Fernández Calle, avanzó que su partido "hará valer" sus votos en Extremadura, pero también en Aragón. Allí está por ver las complicaciones: en diciembre las propuestas que ahora volverá a exigir Vox encallaron por ser, dijeron los populares, "ilegales". Entre ellas, el rechazo total a la inmigración ilegal, a la bajada masiva de impuestos o el pacto verde, por el respaldo a la energía nuclear del PP, afirmó el consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro.
En privado, desde Vox rehúsan hacer consideraciones sobre si será más fácil ese pacto. Solo aprecian que Guardiola marca una diferencia clara al resto de territorios y aparatos del PP. Recuerdan lo vivido en 2023, con las complicaciones para un pacto, y la campaña de diciembre, con un choque directo entre ella y Abascal. Guardiola, a él y a Vox, les atribuyó desprender un "tufo machista", mientras que Abascal la definió como la "Irene Montero de Extremadura" por una defensa de conceptos sociales que Vox ve de izquierdas y que impedirían ese acuerdo.
Hay tres semanas por delante para un pacto y evitar que empiece una contrarreloj de dos meses más. Vox no tendrá inconveniente si así lo desea en prolongar los tiempos, sobre todo para ejercer de contrapresión. La conclusión es que "ella ha decidido adelantar las elecciones, se ha llevado el golpe y debe ser quien asuma las consecuencias, si vamos a elecciones los extremeños querrán más Vox", aseguran.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado