Junts anunció a primera hora de la mañana de este martes que no apoyará la propuesta de Vox para prohibir el burka, el niqab y similares en los espacios públicos, lo que invalida el asunto a horas de que transcurra el debate de la proposición de ley presentada en el anterior ciclo de sesiones por los ultraconservadores. Presentaron la propuesta poco tiempo después que sus homólogos portugueses de Chega. El apoyo de Junts, con 7 escaños, era esencial para que los 171 votos que suman Vox (33), UPN (1) y PP (137), que apoya el asunto, prosperase. Se impondrá una mayoría contraria de la izquierda y los socios de centroderecha nacionalistas.
No es que los posconvergentes estén en desacuerdo con el asunto, de hecho la competencia en Cataluña con Aliança Catalana les lleva a intensificar el discurso antimigratorio. Sin embargo, fuentes del partido trasladaron por la mañana que nunca se ha apoyado ninguna medida de Vox en la Cámara Baja, y en esta ocasión tampoco lo harán: "Vox es un partido anticatalán, antifeminista, en contra de los derechos humanos y que ha liderado la represión contra Cataluña".
Como alternativa, y alineado con esa cuestión, el partido de Carles Puigdemont registró este mismo martes una ley que aboga por la prohibición de esos elementos religiosos en espacios públicos. Ya lo defendieron, recuerdan, en el Parlament. Esperan también que su regulación pueda decidirse al mismo tiempo que el traspaso de competencias de inmigración a la Generalitat catalana. Ese traspaso ahora saldría adelante por el voto de Podemos, que anteriormente se negó pero acordó ese cambio de postura a cambio de la regularización extraordinaria de inmigrantes con el PSOE.
La decisión de Junts ha enfadado a Vox, que en una rueda de prensa a través de su portavoz Pepa Millán cargó contra el partido. A juicio de Millán, "Junts está a favor de la islamización en Cataluña y esto se lo tendrán que explicar a los catalanes que están sufriendo esa sustitución poblacional con la que tanto orgullo alardeaban en Podemos, que querían llevar a cabo", afirmó en el Congreso. Desde Vox se volvió a apelar a la 'teoría del reemplazo', y se calificó a Junts como "colaborador necesario". Cataluña, por ello, dijo Millán, "es una región que sufre las secuelas y las consecuencias del multiculturalismo impuesto por el PSOE". "Estamos en contra y no hacemos las cosas porque vayan a dar los números", se reconfortó Vox pese a que el asunto no vaya a prosperar esta tarde durante el pleno.
Sobre la propuesta alternativa de Junts, Vox deja en el aire su voto aunque duda que vaya a ser coincidente. Creen que los posconvergentes no se mueven por principios, sino por "cálculo electoral". Respecto a la materia, los ultraconservadores insisten en que permitir los burkas o el niqab supone una "erradicación de la identidad de la mujer, de la vida en comunidad y aumenta el sometimiento al varón". La medida fue presentada al mismo tiempo en algunos parlamentos regionales a finales de 2025. No contó con el apoyo del PP en Balears, Cataluña, Madrid, Melilla, Murcia o La Rioja. pero ahora sí lo tendrán en el Congreso.
Los populares afianzaron ese rechazo al burka en espacios públicos en su último congreso de partido en julio, y ahora dicen que actuarán en consecuencia uniendo sus votos a Vox. Los de Alberto Núñez Feijóo instan a Vox a colaborar en aquello que les "une" en un momento de negociación crítica para acordar un Gobierno de coalición en Extremadura, o con las dudas de pacto en Aragón y tras Castilla y León.
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