La crisis en el entorno del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso se ha cobrado una nueva pieza con la dimisión de Antonio Castillo Algarra, hasta ahora director artístico del Ballet Español de la Comunidad de Madrid. Castillo, figura de máxima confianza del recientemente relevado consejero de Educación, Emilio Viciana, ha formalizado su salida alegando "razones de coherencia política" totalmente ajenas a la gestión del Ballet, un proyecto que la propia presidenta madrileña le encargó poner en marcha.
Esta renuncia se produce en un clima de inestabilidad parlamentaria tras el abandono de sus escaños por parte de tres diputados del PP en la Asamblea de Madrid. Pablo Posse, Carlota Pasarón y Mónica Lavín, vinculados al entorno de Castillo y conocidos internamente como el grupo de 'Los Pocholos', dejaron la Cámara regional este martes tras conocerse la salida de Viciana, evidenciando una fractura en el sector más afín al anterior equipo de Educación.
A pesar de que el Ejecutivo regional comunicó el relevo de Emilio Viciana por Mercedes Zarzalejo como un cese, el exconsejero ha defendido públicamente que su marcha fue "a petición propia". Por su parte, Castillo Algarra ha respaldado esta versión en sus redes sociales, asegurando que tanto el consejero como sus colaboradores han dimitido por principios, al tiempo que calificaba la gestión de Viciana como la "mejor y más profunda en lustros" en la región.
El terremoto político en la Puerta del Sol podría tener nuevas réplicas, ya que no se descartan más dimisiones y ceses de personas vinculadas a este sector dentro de la estructura del Gobierno regional durante las próximas horas. Mientras tanto, la salida de Castillo deja en el aire el liderazgo del Ballet Español, una institución por la que el dimitido agradeció el apoyo constante tanto a Ayuso como al actual consejero de Cultura, Mariano de Paco.
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