Tras la dimisión ayer del Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional, producida después de conocerse que un juzgado de Madrid había admitido a trámite una querella contra él por presunta agresión sexual a una subordinada, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado a su llegada al Congreso de los Diputados que ha solicitado "que se releve de cualquier responsabilidad" al número dos del DAO, el comisario San Juan.

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En sus declaraciones el ministro ha asegurado que han pedido una "información reservada" para poder tomar alguna decisión. El nombre de Óscar San Juan González figura en la denuncia presentada por la víctima como una de las personas que habría intervenido en presuntas presiones posteriores a los hechos investigados. Según el escrito, “en fecha 7 de julio de 2025, la víctima recibió cinco llamadas del teléfono personal” del comisario, entonces asesor directo del DAO, que no llegó a responder.

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La querella recoge además que el 13 de julio ambos mantuvieron una conversación telefónica en la que el mando policial le habría propuesto “que elija a qué destino/puesto de trabajo quiero ir y que cuando lo tenga pensado se lo mande por wasap”. En ese momento, la funcionaria le manifestó que lo ocurrido “no iba a quedar así” y que tendría las “consecuencias procedentes por las agresiones, faltas de respeto y abusos” que atribuía al entonces DAO.

Siempre según la denuncia, el comisario respondió que “no sabe de qué hablo y que solo me llama para saber mis intereses”, añadiendo literalmente: “Tú me llamas porque él te ha dicho que me llames”. La defensa de la víctima considera que estos hechos constituirían “un intento de coacción mediante oferta de compensación laboral a cambio del silencio”, por lo que solicita que el mando policial sea citado a declarar como testigo dentro de la investigación judicial.

El Gobierno "no sabía nada"

A la pregunta de si Interior o el Gobierno conocían los hechos denunciados el pasado mes de enero y que llevarían dándose, como mínimo, desde el año 2025, Marlaska ha respondido que "no se sabía nada hasta ayer". La víctima habría pedido un cambio de puesto una baja con retirada de arma en el año 2024 que presuntamente estaría vinculado con estos hechos.

En respuesta a la pregunta Marlaska ha añadido que “si lo hubiéramos sabido a la mínima, al mínimo conocimiento de una circunstancia de esta gravedad, entenderíais que se le hubiera pedido la renuncia y si no, ese inmediato como se hizo ayer”. Según el ministro, la rapidez con la que se actuó demuestra que no existía información previa sobre el caso dentro del ministerio.

Además, ha subrayado que esta ausencia de conocimiento se confirma en las propias manifestaciones del abogado de la víctima, que había solicitado mantener en secreto tanto la denuncia como cualquier circunstancia relacionada hasta ayer por la tarde. “Escuché, ayer, declaraciones de su abogado donde por circunstancias concretas manifestó que mantuvieron en secreto los hechos, la denuncia y cualquier circunstancia sobre los mismos hasta ayer por la tarde”, indicó Marlaska, añadiendo que de haber existido cualquier posibilidad de conocimiento, “cualquiera de los medios de comunicación, sindicatos policiales, etcétera”, se habría hecho eco de ello.

Marlaska ha recalcado además que, ante la gravedad de los hechos, la actuación fue "inmediata y proporcionada", y que tras exigir conocer el. contenido la denuncia y una vez leída "evidentemente no había otra decisión por la gravedad de los hechos y por salvaguardar el propio prestigio de la Policía Nacional que requerirle la renuncia y, en caso de que esta no fuera inmediata, el cese inmediato del director adjunto operativo".