La compañía Repsol obtuvo el año pasado un resultado neto de beneficios de 1.899 millones de euros, lo que supone un incremento del 8% respecto al año anterior. Un ejercicio que estuvo marcado por la incertidumbre geopolítica internacional y la volatilidad de los mercados energéticos. Una situación que provocó la caída en un 14,5% del precio del barril Brent que llegó a cotizar a 69 euros el barril. A todo ello se sumó el impacto del apagón eléctrico ocurrido en nuestros país el pasado 28 de abril.

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En la publicación de resultados que hoy ha dadao a conocer la compañía que lidera Josu Jon Imaz, destaca la consolidación de la retribucion al accionista. El año pasado Repsol abonó un dividendo de 0,975 euros por acción, lo que supuso un incremento del 8,3% respecto al año pasado. De cara al presente ejercicio, la petrolera anuncia una retribucion de 1,051 euros brutos por acción, lo que representa un aumento del 7,8% respecto a 2025.

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Repsol propondrá a la junta una reducción de capital social mediante la amortización de las acciones propias que adquieran en un programa de recompra que se pondrá en marcha con una inversión máxima neta de 350 millones de euros.

Actualizar la métrica operativa de la compañía

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, destaca que 2025 ha sido un año en el que la compañía ha logrado "avances sólidos" en sus areas prioritarias. Subraya que teniendo en cuenta los cambios macroeconómicos, regulatorios y geopolìticos en los que se ha tenido que desempeñar la compañía "es momento de actualizar nuestras métricas operativas y financieras, aunque nuestros principios estratégicos no cambian".

La empresa presentará sus métricas operativas y financieras actualizadas hasta 2028 el próximo 10 de marzo, lo que permitirá a la compañía adaptarse a la evolución del entorno macroeconómico, regulatorio y empresarial del sector energético. La estrategia, según explica Repsol, para los próximos tres años se basará en los mismos pilares: una retribución atractiva para los accionistas, solidez financiera e inversión disciplinada.

La energética ha cambiado la forma de reporte algunas de las métricas que ofrecían al mercado desde el cuarto trimestre de 2025, con el objetivo de reflejar de forma más adecuada la manera en que la compañía gestiona y evalúa actualmente sus negocios, lo que no tiene impacto en los estados consolidados del grupo.

En el caso del área de Exploración y Producción (Upstream), el beneficio neto ajustado del negocio se situó en los 957 millones de euros en 2025, un 6,9 % menos que en 2024, en un contexto de volatilidad de precios energéticos y depreciación del dólar frente al euro. La producción media diaria ascendió a 548.000 barriles equivalentes de petróleo al día, en línea con lo previsto en el plan estratégico. Para 2026, la compañía tiene previsto alcanzar entre 560.000 y 570.000 barriles al día, sin tener en cuenta el posible incremento de la producción en Venezuela.

En este sentido, Repsol recuerda que el pasado viernes la administración estadounidense emitió nuevas licencias que permiten retomar operaciones de petróleo y gas en el país caribeño.

Un incremento del 33% en el negocio industrial

En el negocio industrial, el resultado neto ajustado se situó en los 963 millones de euros, un 33,4 % menos, lo que refleja la volatilidad de las materias primas, los menores resultados de la química y los efectos del apagón del pasado 28 de abril. En la segunda parte del año, el momento positivo del refino permitió capturar mayores márgenes y obtener un resultado en el cuarto trimestre de 423 millones de euros, 168 millones más que en el mismo periodo del año anterior, lo que supuso un repunte del 66 %.

El negocio de cliente registró un beneficio neto ajustado de 754 millones de euros en 2025, un 17,1 % más que en 2024, impulsado por el dinamismo del negocio de estaciones de servicio y la contribución creciente de una amplia oferta energética.

Por su parte, el negocio de generación baja en carbono marcó un resultado neto ajustado de 53 millones de euros, frente a las pérdidas de 24 millones de euros registradas un año antes.