No será un requisito, pero sí un mérito. Ser inmigrante y estudiar euskera será un punto a favor para los miles de personas que aspiren a regularizar su situación en el País Vasco. El Ejecutivo de Imanol Pradales ha incluido una alegación al decreto con el que el Gobierno central quiere activar el plan de regularización de 500.000 inmigrantes residentes en España.
El peso de la lengua cooficial ya ha sido reclamado por el Govern de Cataluña de Salvador Illa, que en su caso sí lo incluirá como requisito. En el modelo catalán, acreditar que se está aprendiendo la lengua será obligatorio. En Euskadi, el aprendizaje de euskera solo será un mérito como muestra de deseo de arraigo del solicitante.
Un proceso que afecta a 20.000 inmigrantes
Se estima que en el País Vasco son alrededor de 20.000 los inmigrantes que podrían acogerse a este proceso extraordinario de regularización, una cifra alejada de los 150.000 previstos en Cataluña. Por el momento, el Gobierno Vasco no ha detallado cómo se acreditará ese arraigo a través de la lengua, pero solicita en su alegación que los procesos de renovación de la residencia puedan incluir este "mérito lingüístico".
La Administración vasca siempre ha defendido que el aprendizaje de la lengua autóctona es una vía de integración social. En la última década, las familias inmigrantes han dado un vuelco a la matriculación, apostando por el ‘Modelo D’ (íntegramente en euskera), una opción que ha ganado presencia frente a los modelos bilingüe (Modelo B) o en castellano (Modelo A).
Actualmente, el censo de población inmigrante en Euskadi se calcula en casi 317.000 personas, según el último informe de Ikuspegi (Observatorio Vasco de Inmigración). Esto equivale al 14% de la población. En apenas diez años, el número de extranjeros se ha duplicado: solo en 2024 llegaron 21.000 nuevos residentes. Los países latinoamericanos son los que más población aportan, con Colombia a la cabeza, seguida por Marruecos, Nigeria y Venezuela. Además, alrededor de 100.000 personas de origen extranjero ya cuentan con la nacionalidad española.
La inmigración no es una preocupación prioritaria
En la sociedad vasca, la inmigración no se percibe de forma mayoritaria como un problema. Según datos de Ikuspegi, solo un 9,7% lo menciona como un problema social y únicamente un 2,7% a nivel personal. Las preocupaciones de la ciudadanía se concentran en cuestiones estructurales como la vivienda, la economía o la sanidad.
La vicelehendakari, Ibone Bengoetxea, ha asegurado que el euskera se considera una herramienta de cohesión social fundamental y se incluirá en el nuevo Plan de Inmigración del Ejecutivo de Pradales. Este plan dedicará, por primera vez, un apartado específico al papel que el euskera juega en los procesos de integración.
En paralelo, Imanol Pradales ha intensificado sus reclamaciones ante Madrid. El Lehendakari reclama que Euskadi sea declarada la “Frontera del Norte”, otorgando a la Ertzaintza competencias y protocolos propios en la gestión fronteriza con Francia. El objetivo final es obtener la capacidad de gestionar no solo la integración social, sino también las autorizaciones de trabajo vinculadas a las necesidades reales del mercado laboral vasco.
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado