La dirección nacional del PP va a nombrar una delegación para negociar con Vox los pactos en Extremadura y en Aragón. Así lo ha anunciado la vicesecretaria de Institucional del PP, Cuca Gamarra, en rueda de prensa. La idea es evitar el bloqueo al que parece abocado el territorio de María Guardiola, quien se enfrentará a principios de la semana que viene a una sesión de investidura que parece abocada al fracaso. Las cosas avanzan con más discreción en Aragón, pero parece instalada la idea de nada eclosionará hasta que pasen las elecciones de Castilla y León del 15 de marzo.

La intención de Génova es triple, por un lado, facilitar los pactos; por otro, ver "que se ajustan a las posiciones nacionales del partido y, en tercer lugar, "velar por su coherencia" entre territorios. Defiende Gamarra, que el mensaje del electorado "ha sido claro. Los ciudadanos exigen que nos entendamos en un acuerdo coherente y proporcional con los resultados. Es en lo que estamos trabajando. Es nuestro deber y somos cosncientes de que represerntamos una altertnativa reconocible".

Temor a que Vox aboque a los extremeños a unas nuevas elecciones

De fondo, el temor de que Vox fuerce tanto como para llevar a los extremeños a una nueva consulta ante las urnas. En este sentido, ha agregado la dirigente popular, que "no vamos a permanecer impasibles ante el riesgo de repeticiones electorales. Vamos a trabajar para hacer posible el acuerdo", en unas negociaciones que ya venía supervisando y que añun no han dado ningún fruto concreto. No ha querido adelantar quién o quiénes formarán parte de esa delegación por parte de la dirección nacional del PP, aunque lo más probable es que sea el secretario general del PP, Miguel Tellado, el que capitanee ese grupo. De hecho, la relación de Tellado con el partido de Santiago Abascal está bastante engrasada.

Feijóo siempre ha dado bastante libertad a sus barones territoriales

Por parte de Vox llevan la negociación Ignacio Garriga, homólogo de Tellado, y su número dos, Montserrat Lluis, en un partido tradicionalmente muy centralizado. No así el PP de Alberto Núñez Feijóo, quien siempre ha dado un margen de maniobra amplio a sus barones territoriales, de ahí lo significativo de este anuncio.

"Habrá representación nacional. Queremos contribuir al acuerdo porque nuestra voluntad es clara. Defraudar el mandato de la gente -ha agregado- es una irresponsabilidad". Y a partir de ahí, "trabajar sin titulares ni tuits en las redes. La política exige responsabilidad y sentido institucional y este partido lo tiene. Somos un partido serio. El futuro de los extremeños y aragoneses no se va a dirimir en las redes sociales". Enlazan estras últimas apreciaciones con el llamamiento a la discreción que ya lanzó el pasado lunes la vicesecretaria de Política Social del PP, Carmen Fúnez.