El ambiente en el Pleno del Congreso ha alcanzado este miércoles un nuevo pico de tensión. Lo que comenzó como una sesión de control ordinaria ha derivado en un duro enfrentamiento personal cuando la portavoz adjunta del Grupo Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, ha preguntado directamente al Gobierno si el presidente Pedro Sánchez tiene "un problema de salud".
La pregunta de la diputada del PP no es casual. Se produce tras una información publicada por Libertad Digital en la que se asegura que el jefe del Ejecutivo estaría recibiendo tratamiento por una dolencia cardiovascular en el Hospital Ramón y Cajal desde hace meses. Según dicho medio, Sánchez presentaría un aspecto demacrado fruto del estrés crónico derivado de la presión política y el desgaste del cargo.
"Desclasifiquen su historial médico"
Álvarez de Toledo ha aprovechado la coincidencia con la desclasificación de los documentos del 23-F para reclamar una "desclasificación integral del sanchismo". Ante la ironía del ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, sobre su "querencia por la transparencia", la portavoz popular ha subido la apuesta: "Presumen de transparencia, desclasifiquen su historial médico", ha demandado con firmeza.
El Gobierno ha evitado responder a la cuestión concreta sobre la salud del presidente, optando por un contraataque frontal. El ministro Félix Bolaños ha acusado a Álvarez de Toledo de haber traspasado todos los límites éticos. "Cuando uno piensa que ha llegado al límite de la bajeza moral, se da cuenta que siempre hay un escalón que está más abajo", ha enfatizado el ministro desde su escaño.
Bolaños no se ha quedado ahí y ha arremetido contra la trayectoria de la diputada, afirmando que, pese a sus aspiraciones de ser "Grande de España", ha terminado convertida en un "señuelo del voto ultraderechista". El duelo parlamentario deja en el aire una incógnita médica que, lejos de despejarse, ha servido para profundizar la brecha entre el Gobierno y la oposición.
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