La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, pone fin al principal debate de la izquierda estas dos últimas semanas: este miércoles a través de una carta a sus seguidores anunció que da un paso al lado y renuncia a ser la candidata del nuevo espacio de la izquierda alternativa que está construyendo Sumar desde el pasado verano y que se comunicó formalmente en diciembre. La fundadora de Movimiento Sumar y aglutinadora de la actual alianza de izquierdas renunció la pasada semana a acudir a distintos actos y consensuó con el resto de partidos socios, caso de IU, Más Madrid o Catalunya en Comú que lo mejor sería no participar en el evento en la que se escenificaba el compromiso a mantener y mejorar la unidad, 'un paso al frente'.
En un post de Bluesky, Díaz incluyó el comunicado. En él asegura que "siempre tuve muchas reticencias ante la idea de ser candidata" de cara a las últimas generales. "La política es dura, especialmente para las mujeres, pero no me arrepiento de haber dado el paso. Miro atrás y estoy orgullosa de todo lo que hemos conseguido de forma colectiva y trabajando siempre para mejorar la vida de la gente". "Voy a seguir haciéndolo, pero hoy quiero anunciaros que no seré candidata a las próximas elecciones generales de 2027. Es una decisión muy meditada y que he comunicado a mis seres queridos, al conjunto de mi espacio político y al presidente del Gobierno".
En el texto, la actual dirigente de Sumar dentro del Gobierno de coalición apunta que dio "el paso" de liderar Sumar hace casi tres años "pensando en el enorme abrazo de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país". "Dijimos entonces que sin Sumar no habría gobierno de coalición y logramos revalidar un gobierno que todas las encuestas daban por perdido. Estos días pienso todo el rato que esa fuerza, ese abrazo y ese encuentro es lo que toca construir y defender. Seguiré trabajando en el Gobierno para cumplir con ese mandato de las urnas y avanzar en todo lo que nos queda por hacer", traslada la vicepresidenta segunda.
Minutos después de esa publicación en redes sociales, Díaz compartía también un reel de Instagram donde ahondaba en el asunto. En el vídeo llama a "salir a ganar el país", instando al apoyo a la que será la refundación de la actual izquierda a la izquierda del PSOE. Llamó a la "movilización" y a "participar", a "tomar la democracia con nuestras manos". "Es lo que voy a hacer ahora, lo que me enseñaron en casa. No acepto la resignación, las mentiras y que nos digan que la juventud es un bloque reaccionario. No es verdad: es crítica, solidaria, está defendiendo el clima, el feminismo, la justicia social. Fue la primera en echarse a la calle contra el genocidio palestino". "Somos más y muchas más.
Díaz llama a dar la batalla "por la democracia" en todos los espacios públicos. De hecho reivindica la apertura de debates por parte de figuras como Gabriel Rufián. "La calle no es de ellos", dijo refiriéndose a PP y especialmente a los "reaccionarios" de Vox. Finaliza afirmando que va a seguir ahí. Tanto en el vídeo como en el documento remarca su continuidad dentro del Gobierno en lo que resta de legislatura, donde empujará en favor de los derechos de los trabajadores. No aclara, con todo, si su compromiso de "acompañar" a sus compañeros en ese objetivo "transformador" supondrá su integración en las futuras listas de la izquierda o quedará al margen.
"Quiero dar espacio y tiempo para que lo que está naciendo corra con la fuerza que se merece, y acompañarlo, cuidarlo, impulsarlo con toda mi energía y con la fuerza que me da la convicción. Y quiero cuidar también el Gobierno de coalición progresista, porque es cuidar la mejor herramienta que tenemos para seguir ganando derechos", expresa Díaz en su carta. Es consciente, dice, de que queda "mucho por hacer", pero reivindica lo conseguido.
Ataja el principal debate de la izquierda
Las dudas sobre la continuidad de Díaz como candidata y sus aspiraciones para pelear por la reelección entre sus socios copó este nuevo replanteamiento de Sumar desde el principio. En la jornada que se anunciaba un primer acto de publicitación del asunto, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, volvía a incidir en el criterio personal y de su dirección: Yolanda Díaz no podía volver a ser candidata. Lo hacía en una entrevista en Cadena SER. Minutos después, la portavoz parlamentaria de Sumar e integrante del partido de Díaz aseguraba que ella seguía siendo la "referente natural" de la izquierda. A ello le siguió una recogida de cable de IU y de Movimiento Sumar, que volvieron al discurso generalizado entre el resto de socios: lo importante es el qué y el para qué, no el quién.
Fuentes de Sumar, anteriormente, aplazaban a las próximas semanas la decisión de Díaz. Se desligaban. Otras de alto grado auguraban que el debate del liderazgo se aplazaría al menos "hasta abril". Ello, dando a entender que Díaz quería pujar por ser la referente nuevamente. En la confluencia apreciaban varios intentos de relanzamiento con la que sustentaban ese criterio.
El paso al lado de Díaz ahora facilita la elección de un liderazgo alternativo sin pasar necesariamente por unas primarias que sería complicadas de formular y que requerirían al menos de la creación de un nuevo censo de militantes, algo que desde el espacio no contemplan. Por otro lado, que Díaz renuncie abre la capacidad de tender puentes con Podemos, el principal palo en la rueda para aglutinar al menos estatalmente una unidad de izquierdas real. Los morados por ahora insisten en que rechazan implicarse en una izquierda que no tiene la intención de ser "transformadora" ni independiente del PSOE. Esa renuncia voluntaria a repetir permite al espacio presentarse realmente como algo novedoso, tanto en siglas, como en liderazgo.
Además de las alianzas, el principal interrogante es qué otra figura puede atraer al electorado de izquierdas en un momento de desmovilización generalizada. Ni se descarta que pueda promocionarse a alguien de segundo rango, ni a algún actual dirigente o diputado, ni tampoco a alguna figura con peso dentro de la sociedad civil. Las miradas, por ahora, se fijan en los actuales ministros Ernest Urtasun y Mónica García, y en el propio Maíllo, que por ahora será candidato en Andalucía. La idea de Irene Montero como uno por Madrid es algo que no se renuncia a explorar dentro de la izquierda si Podemos acaba abriéndose. Superado este debate, el foco de atención está en los trabajos que le quedan al espacio de Sumar por delante.
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1 Comentarios
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hace 56 minutos
Opción uno: quiere que la eligen por aclamación.
Opción Dos: Si no es así no quiere estar.
Hace bien; dada las puñaladas de la izquierda
Ahora bien:
«Dijimos entonces que sin Sumar no habría gobierno de coalición y logramos revalidar un gobierno que todas las encuestas daban por perdido.»
Por perdido?
Pedro el conquistador pacto antes de las elecciones con Junts y Pnv que di daban los número el sería presidente
Así de contento está el PP con el pnv
Así que eso de «perdido» era una broma o falta de informacion