El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha expresado este miércoles su agradecimiento a las llamadas y mensajes de apoyo que está recibiendo por parte de los presidentes de las principales instituciones de la UE y de socios europeos como Francia ante las amenazas a España por parte de Donald Trump.

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Después de esas amenazas del presidente estadounidense por la posición española ante el ataque a Irán, Sánchez ha recibido en las últimas horas llamadas del presidente francés, Enmanuel Macron, y del presidente del Consejo Europeo, António Costa, para transmitirle su apoyo y solidaridad.

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"Muy agradecido por las llamadas y mensajes de apoyo de Von der Leyen, Costa, Macron y otros aliados europeos", ha escrito el jefe del Ejecutivo en las redes sociales.

A ello ha añadido el mensaje de 'No a la guerra', que ha lanzado este miércoles en una declaración institucional con motivo de la situación en Oriente Medio, recuperando así la frase que se popularizó en 2003 por la guerra de Irak. "No a la guerra. Sí al comercio, la cooperación y la prosperidad", ha añadido.

Enmanuel Macron, según informó el Elíseo, contactó este miércoles con el presidente del Gobierno para expresarle la "solidaridad europea de Francia" tras las "recientes amenazas de coerción" por parte de Trump.

Por su parte, António Costa llamó también a Sánchez para trasladarle "la plena solidaridad de la Unión Europea con España". "La UE siempre garantizará que los intereses de sus estados miembros estén plenamente protegidos. Reafirmamos nuestros firme compromiso con los principios del derecho internacional y con el orden internacional basado en normas en todo el mundo", escribió Costa en un mensaje en redes sociales.

Un mensaje después de que la Comisión Europea, presidida por Ursula Von der Leyen, también haya mostrado su solidaridad con España y su compromiso de "actuar si es necesario para salvaguardar los intereses de la UE".

La reacción de los representantes europeos responde así a las palabras de Trump en las que el martes criticó a España por su postura ante la guerra de Irán y amenazó con imponer un embargo y acabar con todas las relaciones comerciales bilaterales, ya que aseguró que Estados Unidos "no necesita nada" de España, país al que calificó de aliado "terrible".