Mientras el Ministerio del Interior aprueba la convocatoria de 6.094 nuevas plazas para ampliar las plantillas de Policía Nacional y Guardia Civil, las Unidades de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía trabajan al límite. Según el Sindicato Unificado de Policía (SUP), algunos agentes gestionan "hasta 100 víctimas de violencia de género en seguimiento simultáneo", una carga que refleja la saturación de un sistema que no ha recibido un refuerzo proporcional a los crecientes casos y cambios legislativos.
La cifra de nuevas plazas supone "la mayor oferta de empleo público en 15 años" para las Fuerzas de Seguridad del Estado. De las 6.094 plazas, 2.854 corresponden a la Policía Nacional y 3.240 a la Guardia Civil, a las que se suman 81 plazas de oficiales incluidas en la oferta de las Fuerzas Armadas. El Gobierno destinará 273 millones de euros a financiar esta convocatoria, con una tasa de reposición del 125%, cuyo objetivo oficial es "cubrir bajas y recuperar efectivos perdidos" entre 2011 y 2017.
Saturación crítica
A pesar de la inversión y la ampliación de plantillas, la realidad en las unidades especializadas sigue siendo preocupante. Según el SUP, las UFAM trabajan con plantillas insuficientes para la cantidad de casos que deben gestionar. Actualmente, el sistema VioGén gestiona cerca de 100.000 víctimas activas, muchas de ellas bajo la supervisión de agentes que llevan entre 80 y 100 casos cada uno.
“El aumento de casos y de responsabilidades legales no ha venido acompañado de un refuerzo proporcional de las plantillas”, advierte el SUP. Cambios legislativos recientes, como la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual (“solo sí es sí”), han ampliado los supuestos de protección y seguimiento, aumentando la carga de trabajo para las unidades especializadas. Esto convierte la labor diaria de los agentes en una tarea extremadamente exigente, con poco margen para atender adecuadamente a cada víctima, explican los agentes.
Entre la macrooferta y la realidad diaria
La nueva convocatoria contempla 150 plazas en la Escala Ejecutiva y 2.704 en la Escala Básica de la Policía Nacional, de las cuales 541 se reservan a militares profesionales de tropa y marinería. Además, incluye 225 plazas de promoción interna. En la Guardia Civil, 3.240 plazas de ingreso directo incluyen 1.296 reservadas a militares y 240 a alumnos del Colegio de Guardias Jóvenes, junto con 522 plazas de promoción interna.
A pesar de estas cifras, el SUP asegura que el aumento de efectivos recién anunciado no compensa la sobrecarga actual de las UFAM, y advierte de que la saturación puede comprometer la protección efectiva de las víctimas. “Resulta llamativo que algunas responsables políticas que han hecho de la defensa del feminismo uno de sus principales ejes públicos reclamen o mantengan dispositivos de protección personal mientras las unidades especializadas que protegen a miles de víctimas reales de violencia de género continúan trabajando con recursos muy limitados”, subraya el sindicato.
Eficacia del sistema
Los expertos y representantes sindicales alertan de que la presión operativa extrema puede traducirse en retrasos en la atención, supervisión insuficiente de casos complejos y un mayor riesgo para las víctimas. Cada agente sobrecargado debe priorizar casos, lo que pone en tensión la garantía de protección integral que el sistema VioGén pretende ofrecer.
Según el SUP, reforzar las plantillas de las UFAM no es solo una cuestión de números. “Se trata de garantizar que cada víctima reciba la atención, seguimiento y protección que merece, con los medios y el tiempo que la magnitud del problema exige”, explican desde el sindicato. Hasta ahora, la combinación de macroofertas de plazas y saturación histórica genera un contraste evidente entre las promesas institucionales y la realidad de las unidades sobre el terreno.
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