Los populares andaluces aplaudieron la designación de María Jesús Montero como líder de los socialistas en Andalucía y candidata a la presidencia de la Junta. A la que fuera consejera del de Sanidad, primero, y de Hacienda, después, del ejecutivo autonómico "la conoce todo el mundo y viene con una enorme mochila detrás", explicaban entonces en el entorno del barón popular Juanma Moreno. Meses después la visión no es muy distinta. Los sondeos electorales no acompañan a la vicepresidenta primera, quien corre el riesgo de quedar por debajo de su antecesor, Juan Espadas. Pero su intención de contar en campaña con los ex presidentes Manuel Chaves y Susana Díaz, tal y como informó este medio, ha sido acogida con cierto alborozo por los populares.

En el equipo de Juanma Moreno se declaran "encantados" con la futura irrupción en campaña de perfiles como el de Chaves o Díaz. "Para nosotros, perfecto", dicen a El Independiente las fuentes consultadas. Entienden que tanto Chaves como Díaz retrotraen a una etapa ya superada en la política andaluza, lastrada por la gestión económica y los casos de corrupción "Restan más que suman", sentencian. "A Montero la gente la conoce perfectamente. Es de Sánchez, es de Chaves, es de Griñán…", con esa carta de presentación no creen que remonte en los sondeos.

Pendientes del barómetro del Centra de este mes de marzo

El último barómetro de Opinión Pública de Andalucía de la Fundación Centra -el CIS andaluz- auguraba para la vicepresidenta primera unas marcas muy por debajo a las cosechadas en 2022 por Espadas, hoy portavoz del Grupo Socialista en el Senado. Si ya el de entonces fue el peor resultado en la historia de un PSOE-A hegemónico durante cuarenta años, Montero podría llevar a su partido a cifras aún más bajas, pasando de sus actuales 30 diputados autonómicos a una horquilla de entre 25 y 28.

Eso sí, el trabajo de campo del último estudio del Centra se realizó entre los días 17 y 28 de noviembre del pasado año. Y desde entonces ha llovido mucho, mucho. Entre medias ha habido nada menos tres procesos electorales autonómicos (Extremadura, Aragón y Castilla y León) con resultados especialmente catastróficos para los socialistas en los dos primeros territorios y algo más esperanzadores en el tercero. Además, ha estallado un nuevo frente bélico con el ataque de Estsados Unidos e Israel a Irán y se abre la incógnita de otra crisis de lrgo recorrido que vuelve a necesitar de medidas extraordinarias ante el incremento de los precios. Habrá que ver cómo impacta en el siguiente sondeo cuyo trabajo de campo se debe estar realizando en estos momentos.

Los populares descartan que los resultados del PSOE en Castilla y León tengan efecto sobre Montero

En la Junta de Andalucía, tampoco consideran que el resultado de las urnas del pasado domingo en Castilla y León abran una puerta de oportunidad para la ministra de Hacienda. Es cierto que el candidato socialista, Carlos Martínez, no sólo ha salvado los muebles sino que ha conseguido la proeza, casi el milagro, de subir en votos, porcentaje y procuradores, "pero por lo de Castilla y León Montero no va a tener más votos", agregan los mismos medios consultados.

De hecho, los populares mantienen la tesis de que si Martínez se libró de la pira electoral en la que cayeron Miguel Ángel Gallardo y Pilar Alegría, fue, precisamente, porque el electorado le percibió como un candidato ‘autóctono’, no identificado con el inquilino de la Moncloa, alguien pegado al terreno, que ni
tenía pendiente un juicio por beneficiar presuntamente al hermano del presidente ni saltó directamente desde la mesa del Consejo de Ministros a la candidatura.
Pero a Montero "le persigue ser la número dos de Sánchez en el Gobierno y en Ferraz"; tener la autoría intelectual de un modelo de financiación autonómica singular "que pretende limitar la solidaridad de Cataluña con el resto del paí" y, además, fue consejera de la Junta "en tiempos de los Ere".

El perfil más vulnerable

De hecho, consideran que de todos los perfiles que pudiera haber elegido Sánchez, el de Montero es el más vulnerable a efectos de la precampaña y campaña electoral, que arrancará con fuerza tras las vacaciones de Semana Santa una vez que Moreno anuncie la celebración de elecciones. En todo caso, la línea de campaña del barón popular no diferirá, en lo que a él respecta, de la seguida por otro compañero de filas, el castellanoleonés Alfonso Fernández Mañueco. "Moderación, tranquilidad, seguridad y gestión. Es que Juanma es así y eso es lo que cotiza".

Los resultados de Mañueco son "un refuerzo de nuestra visión de la política". En todo caso el peligro para el PP no viene del PSOE sino de Vox. El andaluz no se juego al triunfo electoral, que se da por hecho, sino conservar la mayoría absoluta, necesitada de un mínimo de 55 escaños. Actualmente tiene 58 asientos. El mismo sondeo del Centra les daba una horquilla de entre 53 y 55, en la cuerda floja, y a los de Santiago Abascal un crecimiento notable, al pasar de sus actuales 14 diputados a entre 19 y 22. Habrá que ver si Castilla y León comienza a marcar un proceso de tendencia a la baja de los ultras, una desaceleración, tras no haberse hecho con el 20 por ciento del voto en esta comunidad.

Y en este punto, desde el Palacio de San Telmo admiten que la absoluta "siempre está en riesgo porque no se sabe lo que puede pasar. Salimos a pelearla con el convencimiento de que Juanma tiene una confianza mayoritaria" entre el electorado. Pero recuerdan, esperanzados, que en el filo de las elecciones de 2022 "los sondeos nos daban 48 escaños y sacamos 55. Demuestra que una campaña puede ser determinante" y más si se saca, como en procesión, a Chaves y a Díaz.