La convocatoria de elecciones andaluzas el 17 de mayo, se ha adelantado respecto a las fechas que, hasta hace bien poco, se manejaban como más probables, esto es, 31 de mayo o 14 de junio. Moncloa incluso pensaba que Juanma Moreno las iba a retrasar hasta el 21 de junio. En todo caso, no se trata de un adelanto electoral puesto que se culmina la legislatura que nació el 19 de junio de 2022 con la mayoría absoluta de Moreno. También era evidente que, convocara cuando convocara, la precampaña iba a arrancar a la vuelta de las vacaciones de Semana Santa, en la que se considera la cita más importante del ciclo electoral de 2026 desde el pistoletazo de salida de las extremeñas del pasado 21 de diciembre.

Pero el domingo 17 de mayo aproxima las urnas andaluzas mucho más que cualquier otra fecha a las negociaciones del PP con Vox en Extremadura, Aragón y Castilla y León para intentar que echen a andar las legislaturas autonómicas de estos territorios. Una distorsión, sin duda, a la línea de campaña diseñada por Moreno, sostenida sobre los términos moderación y estabilidad al objeto, precisamente, de alejar cualquier amenaza de dependencia de los de Santiago Abascal. Y este martes en Onda Cero dijo no tener ninguna intención de centrar el debate en los ultraconservadores.

De alargarse las negociaciones, coincidirán con la precampaña y campaña andaluza

Tanto en Extremadura como en Aragón, la fecha tope antes de ponerse en marcha el mecanismo automático de repetición de eleciones en ausencia de investidura, es el 3 de mayo. En el caso de Castilla y León, la primera intentona de Alfonso Fernández Mañueco debe ser como muy tarde el 30 de abril. Si no lo consiguiera ni en primera ni segunda votación, comenzaría a correr lo que Pedro Sánchez llamó en 2016 "el reloj de la democracia", hasta el 30 de junio. La campaña andaluza arranca en la madrugada del 1 de mayo.

Resulta muy complicado encapsular este proceso de negociaciones con los ultras sin contaminar de algún modo la campaña de Moreno, de ahí que Génova quiera agilizar los acuerdos. Si los pudiera cerrar en bloque antes de Semana Santa, mejor que mejor "para impedir que se usen contra Juanma. Y una vez pasadas las vacaciones estén ya más asimilados", admiten fuentes de la dirección de Génova. El pasado martes 17, en EsRadio, Alberto Núñez Feijóo, alertó de la inconveniencia de llegar a mayo sin cerrar esos pactos "y no deberíamos entrar en el mes de abril sin un acuerdo. No es complejo, sabemos hacerlo". Y ayer mismo, en Espejo Público de Antena3, adelantó que la negociación está muy avanzada en Extremadura -donde han pasado ya más de tres meses desde las autonómicas- y esta semana se entrará en una negociación "más formal" que ponga fin al actual bloqueo institucional.

Cerrar en cascada los acuerdos en los tres territorios

El deseo es que esos principios de acuerdo, que se negó a revelar para no airar a un interlocutor deseoso siempre de tener motivos para levantarse de la mesa negociadora, sirvan para cerrar, en cascada, Aragón y Castilla y León. Su secretario general, Miguel Tellado, y su directora de gabinete, Marta Varela, son los emisarios genoveses enviados para hacer posible el milagro.

Moreno adelantó a Feijóo su decisión de ir a elecciones el 17 apenas dos horas antes de hacerlo público o, al menos, esa fue la versión del líder del PP, aunque "es más que conocida la relación de absoluta cercanía entre ambos". "Al igual que ha sucedido en el resto de territorios, ha habido comunicación entre presidentes", dicen en la sede nacional del partido sin dejar de subrayar que la cita electoral "la decide el barón autonómico". Quizá no hubo mucho efecto sorpresa sobre el 17 de mayo. Niegan por otro lado en el equipo de Juanma Moreno que Génova fuera una de esas voces que le pedían que adelantara mucho más la cita electoral para pillar a los adversarios sin candidatos. "Para nada. Era tremendo. Gente que paraba a Juanma por la calle, de ciudadanos a periodistas o alcaldes", aclaran.

El PP se aferra a lo que entiende como los primeros signos de desgaste de Vox

Y en la propia Junta andaluza defienden, respecto a la estrategia dilatoria de Abascal y su filibusterismo político que "corre el riesgo de cansar a sus votantes, qué se preguntan qué quiere y qué busca", sin dejar de admitir que mejorará resultados respecto a las anteriores autonómicas, pero no tanto como apuntan algunos sondeos. Lo sucedido en Castilla y León puede ser el primer signo de que "tiene un techo que no pasa del 20 por ciento y eso que allí, en 2022, consiguieron un mayor porcentaje de voto que aquí el mismo año", esto es, 17,64 frente a 13,46. El pasado 15 de marzo Vox se quedó en 18,92. Y todo ello sin olvidar la bronca interna con la depuración de dirigentes destacados, un no parar, y con serias dudas sobre sus fuentes de financiación.

La dirección nacional del PP tira de cautela y se limita a señalar que "lo seguro es que la única persona que podrá presidir el gobierno autonómico al igual que ha pasado en el resto de procesos electorales de los últimos meses es la que actualmente gobierna", esto es, Juanma Moreno, "que será presidente tras el 17 de mayo". La campaña ya ha arrancado.