La Bolsa de las principales economías del mundo han cerrado en rojo este marzo por la guerra desatada en Oriente Medio. En el caso del Ibex, la Bolsa española registró pérdidas del 4,4%. Sin embargo, ha habido una compañía dentro del selecto grupo de las cotizadas españolas que ha tenido un marzo de montaña rusa. Indra ha cerrado el tercer mes del año con pérdidas del 24%, después de los planes del Gobierno de fulminar a Ángel Escribano de la presidencia y en respuesta éste bloquease de inmediato la fusión de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) con Indra.
El mes de Indra empezaba con buenas perspectivas en los 62,45 euros. La operación de Indra con EM&E, la compañía familiar de los hermanos Escribano parecía sobrevivir, a pesar de los rumores de que no se pudiese firmar por un 'conflicto de intereses'. Marzo empezaba con el empuje corporativo de febrero, cuando el 25 de ese mes Indra presentó unos resultados que habían superado las expectativas de los inversores: la compañía disparaba un 57% su beneficio en 2025 hasta los 436 millones. Al día siguiente, la acción se marcó un rally de un 21,3% en Bolsa. Finalmente, el impulso de los buenos resultados de Indra llevaron a su máximo histórico que se alcanzó el 4 de marzo con una acción valorada en los 64,50 euros. Aún así, la guerra de Irán, pero especialmente, el conflicto interno por la presidencia de Indra y la fallida operación de fusión con EM&E tumbaron los títulos hasta los 47,24 euros, un 24,36% de bajada en todo el mes. Sin embargo, quedaba el último capítulo, que se abriría el primero de abril. Escribano anunciaba su dimisión y la acción caía otro 12% a media jornada. Sin embargo, el título recuperó y cerró el Jueves Santo, día en el que nombraron a Ángel Simón presidente no ejecutivo de Indra, con una subida de 1,27%.
El detonante de la primera bajada fue una comunicación de la Sepi que pedía detener la fusión mientras Escribano se mantuviese al frente de Indra. El holding público dependiente del Ministerio de Hacienda manifestó que una eventual operación con Escribano Mechanical & Engineering S.L. "no debe ser concebida como instrumento para resolver el conflicto de interés, ni debe verse influida por el mismo", según consta en la comunicación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a última hora del miércoles 18 de marzo.
"Por el contrario, este conflicto debería despejarse antes de acometer el análisis de la operación", explicó la Sepi, tratando de ejecutar de forma clara el cese de Escribano. El organismo público añadió que solicitó "que este conflicto sea resuelto de cara a poder continuar el análisis de la operación y adoptar una decisión sobre la misma que sea lo más ventajosa para Indra". Horas después, cuando abrió el mercado, Indra ya registraba multimillonarias pérdidas de su valor.
Pero, el golpe en Bolsa se hizo esperar a la tarde, cuando EM&E, con un comunicado, se retiraba de la operación, atrincherándose de este modo el presidente Ángel Escribano. "A la vista de la Información Relevante publicada por la SEPI el pasado 18 de marzo de 2026, desde EM&E consideramos que no se dan actualmente las circunstancias que permitan una potencial operación entre Indra Group y Escribano Mechanical and Engineering SLU, por lo que EME se retira de la operación", aseguró EM&E en la misiva remitida a las CNMV.
"Desde EM&E, primer accionista privado de Indra, subrayamos que esta decisión ha sido adoptada con el objetivo de evitar cualquier riesgo que pudiera afectar a Indra. En este sentido, consideramos que frenar en este momento es la mejor forma de salvaguardar el proyecto de crecimiento de la compañía, un proyecto estratégico liderado por su presidente, Ángel Escribano, para reforzar el posicionamiento de la cotizada tanto a nivel nacional como internacional", indicó la carta.
En ese momento, la acción bajaba todavía más y borraba en tan solo una jornada unos 1.254 millones de euros de valor con una caída del 12,49% hasta los 49,88 euros, ya muy alejados del máximo alcanzado 15 días atrás. De este modo, Ángel Escribano ganaba el pulso a Pedro Sánchez continuando en la cúpula de Indra. Sin embargo, el bloqueo de EM&E para mantener a Escribano en la presidencia se ha notado a lo largo del mes. Finalmente, la acción cerró el mes en los 47,24 euros, lo que supone una bajada de 15,21 euros, un 24,36% menos. Desde máximos históricos la acción pierde hasta el Jueves Santo un 23,5%, con el pequeño empujón tras la salida del expresidente Escribano.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado