Aunque todavía queda por delante una larga precampaña y campaña andaluza hasta culminar ante las urnas el domingo 17 de mayo, los populares ya se han puesto ante el escenario de una noche electoral de infarto en la que todo se dirimirá entre las 21 y 22 horas de ese día, en pleno recuento. La gran cuestión a dilucidar pasa por si Juanma Moreno sera capaz de revalidar la mayoría absoluta conseguida en 2022, unos resultados históricos, casi de no creer, en el que fue durante cuatro décadas el principal feudo socialista de España.
Hay sondeos que le han situado, en la parte más baja de la horquilla, por detrás de la marca mágica de los 55 escaños que necesitaría para no depender de Vox. En los cuarteles generales del PP tanto a nivel nacional como territorial son conscientes del riesgo de confiarse, de dar por hecho que está ganado, independientemente de que algunos de sus dirigentes y parlamentarios con un pie en Madrid y otro en Andalucía dicen estar convencidos de que, aún con alguna merma, conservarán la mayoría absoluta y hasta aventuran 56 escaños.
"Habrá dos o tres escaños en juego y hasta las diez no va a ser fácil que se sepa si tenemos la absoluta"
En Andalucía "hay ocho cocientes electorales", dicen fuentes del comité de dirección popular en referencia a las ocho circunscripciones coincidentes con otras tantas provincias. Todas reparten el suficiente número de asientos en el Parlamento andaluz, como para que cada resto pueda inclinar la balanza de un lado o de otro. Estas fuentes estiman que entre las 21 y 22 horas "habrá dos o tres escaños en juego y hasta las diez no va a ser fácil que se sepa si tenemos la mayoría absoluta".
No es mucho tiempo de espera habida cuenta de que los colegios electorales se cierran a las ocho de la tarde y son 6,8 millones de andaluces los llamados a elegir a sus 109 diputados, aunque en las dos últimas autonómicas la participación no pasó del 59 por ciento. Los populares andaluces esperan superar con holgura los 1,58 millones de votos conseguidos en 2022, frente a unos socialistas hundidos en lo que fue su resultado histórico más bajo, 883.707 papeletas.
Por un puñado de votos
Según indicó el candidato popular el pasado martes en Telecinco, apenas un puñado de votos, en concreto 15.000, correspondientes a los "restos" de cualquiera de las ocho circunsripciones electorales, pueden ser determinantes para revalidar o no la mayoría absoluta. No dijo si con los actuales 58 diputados autonómicos que tiene sentandos en el Hospital de las Cinco Llagas. Con que fueran 55, daría por alcanzado de largo sus objetivos. "Nadie puede dormirse en los laureles, ni nadie irse a la abstención, ni nadie irse a la playa ese día", exhortó Moreno en esa misma entrevista.
Queda por ver si la unidad a regañadientes de la izquierda a la izquierda del PSOE puede acabar arañando algún escaño al PP en ese reparto de restos electorales de una ley D´hont que califican de "caprichosa". Una unidad que, del mismo modo que se alcanzó en tiempo récord entre Izquierda Unida, Sumar y Podemos, fue fulminantemente desautorizada por quien todavía tiene mando en plaza en Podemos aunque no sea orgánico, Pablo Iglesias. Adelante Andalucía puede erigirse en la primera beneficiada de esa unión a palos.
El PP se aferra a que Vox "no va a las andaluzas en el mejor de sus momentos"
Apuntan en el PP, conforme a lo que les trasladan sus expertos demoscópicos, que su mayor amenaza siguen siendo los de Santiago Abascal, aunque "lo cierto es que Vox ha experimentado un parón en su crecimiento. No va a las andaluzas en su mejor momento". De hecho, llegan a dudar de que finalmente los ultras le hagan el sorpasso a María Jesus Montero en Málaga y en Almería. Buena noticia para la que ha sido la mujer "más poderosa de España" con permiso de Isabel La Católica. Pero, del mismo modo, el peligro para la aspirante socialista viene de esa recomposición de la izquierda alternativa, cuyo voto podría aspirar a recabar en un intento de mejorar la ya maltrecha marca electoral que le dejó Juan Espaldas en 2022.
En este juego a varias bandas, los populares esperan también que a los signos de debilitamiento de Vox se una la competencia de Alvise Pérez en Sevilla y Málaga por un mismo espacio electoral antisistema y ultra. Que inflinja el suficiente daño, no tanto para sacar representación como para hurtarles votos decisivos.
Cargar contra el PSOE-A y obviar a Vox
En todo caso, la estrategia de los populares andaluces pasa por cargar las tintas contra los socialistas y obviar a Vox. A eso se dedicó ayer el secretario general del PP de Andalucía, Antonio Repullo, quien alertó del, a su juicio, "nivel de tensión y de agresividad que van a tener que aguantar los andaluces" durante la campaña en referencia al PSOE-A. Habló de "socialismo crispado y fuera de juego", generador, dijo, de un "clima de polarización" con el que intentan "tapar" el juicio de Jose Luis Ábalos en el Tribunal Supremo por el 'caso mascarillas' o las "cesiones" a los independentistas.
"Nosotros campaña de ideas, de proyectos y de escucha. De ideas de futuro y proyectos desde la moderación porque Andalucía no necesita ruido, sino seguir mejorando y creciendo, ser un ejemplo de buena gestión, seguridad y confianza", narró Repullo seguro, dijo, de que el PSOE de Andalucía "tiene algo personal contra Moreno".
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