El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha acusado a la líder opositora venezolana y reciente Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, de una "falta de respeto" a las instituciones españolas tras su decisión de no reunirse con el presidente Pedro Sánchez en Madrid.

A su llegada al Senado, Machado ha justificado su plantón al jefe del Ejecutivo asegurando que las propias palabras de Albares, quien lamentaba que se identificara con la "extrema derecha", explican por sí solas el motivo de su ausencia. Además, la líder venezolana ha hecho alusión a lo ocurrido en la reciente Cumbre de la Democracia en Barcelona, señalando que dicho evento evidenció por qué un encuentro gubernamental "no es conveniente" dadas las agresiones de las últimas horas.

En una entrevista concedida a RNE, Albares ha respondido tachando de "un error" que Machado busque presentarse en España como "líder de una facción ideológica", especialmente de la extrema derecha. Para el titular de Exteriores, resulta "extremadamente chocante" que la opositora emita "críticas gratuitas" para agradar a un determinado sector político, recordando tajantemente que "no se puede venir a pedir ayuda y luego desmerecer a las instituciones españolas".

Frente a estas acusaciones, Machado se ha mostrado sorprendida tras ser recibida por Pedro Rollán, presidente del Senado, reivindicando que acudía precisamente a la que es "la casa del pueblo español". Machado ha defendido la pluralidad de sus reuniones, recordando que se ha citado tanto con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, como con el expresidente socialista Felipe González, retando a quienes la acusan de extremista a ubicar a este último en la escala ideológica de España.

En medio de la disputa, Albares desveló que la política caribeña llegó a solicitar asilo en la Embajada española en Caracas, destacando el histórico apoyo de España al conceder la nacionalidad a Leopoldo López y acoger a Edmundo González para evitar su detención en su país. Por su parte, Machado ha insistido en que su único objetivo es lograr unas elecciones limpias y libres, advirtiendo que la amarga experiencia de la pérdida de libertades en Venezuela debe servir como una alerta global para proteger la democracia.

El choque político también ha tenido su eco en las calles de la capital tras un reciente acto de la Premio Nobel en la Puerta del Sol, donde se profirieron gritos racistas de "¡Fuera la mona!" dirigidos a la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez. El ministro condenó tajantemente el racismo como algo inaceptable, mientras que Machado, al ser preguntada sobre el papel de Rodríguez, aseguró que la oposición está centrada en desmontar una gran "estructura represiva y una estructura de corrupción".

Finalmente, el conflicto diplomático ha salpicado de lleno el debate nacional español. Albares censuró a los partidos PP y Vox por posicionarse y tener ya un candidato elegido para Venezuela, asegurando que la prioridad del Gobierno es simplemente que el pueblo venezolano decida libremente su futuro en democracia. En contraste, el presidente de la Cámara Alta ha elogiado la "valentía, determinación, coraje" y el profundo amor a su país de María Corina Machado durante su visita institucional.