No hay surtidores ni estaciones, pero sí combustible. Y mucho dinero en movimiento. En la costa del sureste español, la Guardia Civil ha desmantelado una organización que se dedicaba a abastecer de gasolina a narcolanchas y pateras taxi que cruzan entre África y España cargadas de droga o migrantes, haciendo así que las lanchas no tuvieran que pisar tierra firme para respostar.
El grupo operaba entre Murcia) y Almería, donde mantenía puntos ocultos de almacenamiento de combustible en calas y zonas aisladas del litoral. Desde ahí alimentaban embarcaciones que luego salían o volvían de travesías ilegales por el Mediterráneo.
La operación se ha saldado con 14 detenidos y cuatro investigados. En los registros, los agentes han encontrado más de 5.000 litros de gasolina, ocho vehículos, cinco embarcaciones, una moto de agua y un arma corta modificada para disparar munición real.
Víctimas mortales
La propia Guardia Civil describe la estructura como una red dedicada a “facilitar travesías ilegales extremadamente peligrosas”. Ya que, según confirman los agentes, algunas de esas rutas han terminado con víctimas mortales en el mar.
El combustible no se movía de forma improvisada. Era una cadena organizada. Vehículos preparados para transportar grandes cantidades de gasolina, embarcaciones rápidas para repostar en alta mar y puntos de suministro escondidos en la costa. Todo pensado para que las narcolanchas y las pateras no se detuvieran.
Los agentes detectaron incluso el uso de drones para vigilar movimientos policiales. “Drones utilizados para vigilar movimientos policiales, puntos de abastecimientos ocultos en calas aisladas, sistemas de vigilancia y contravigilancia, así como armas de fuego”, afirman.
Dos negocios, misma infraestructura
Las operaciones se hacían de noche y a toda velocidad. Trasvases de combustible en minutos, en zonas difíciles de controlar, para desaparecer antes de que llegaran los agentes. “Los integrantes de la organización efectuaban trasvases de combustible con gran rapidez y coordinación para evitar ser detectados”, detallan los investigadores.
Ese combustible no solo alimentaba las llamadas pateras taxi. También servía para mantener en funcionamiento narcolanchas usadas en el transporte de droga por el Estrecho. Dos negocios distintos, pero con la misma infraestructura.
Las zonas donde operaban "eran utilizadas como bases logísticas para garantizar tanto la llegada como el retorno de embarcaciones implicadas en el tráfico de personas", señala la Guardia Civil.
Travesías de pateras taxi
Las travesías marítimas donde se transportaba a migrantes se hacía en condiciones extremas. Según apuntan los agentes, las embarcaciones estaban sobrecargadas, sin seguridad, “lo que suponía un grave riesgo para la vida de sus ocupantes”, advierten los agentes.
Pero esta red no es un caso aislado. La Policía Nacional ha desarticulado otra estructura paralela en Almería y Granada con 24 detenidos. En este caso, las organizaciones estaban conectadas con el tráfico de personas, droga y contrabando, además de otras actividades como robo de motores, falsificación y cultivo de marihuana.
La investigación arrancó en 2024 tras la interceptación de una patera con 24 personas a bordo cerca de Almería. A partir de ahí, los agentes fueron investigando hasta llegar a una red que no solo organizaba travesías, sino que proporcionaba motores, embarcaciones y apoyo logístico completo.
“Los detenidos eran presuntos miembros de dos organizaciones criminales que operaban en las provincias de Almería y Granada”, señala la Policía Nacional. En total, han sido intervenidas narcolanchas, motores de gran potencia, casi 81.000 euros en efectivo, combustible, GPS marítimos, inhibidores, armas y material vinculado a plantaciones de marihuana.
Marlaska pide intensificar la respuesta
El fenómeno ha escalado ya hasta el nivel político europeo. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha pedido en la Unión Europea “intensificar la respuesta” frente a unas redes criminales que no solo operan en el mar, sino que se sostienen gracias a una infraestructura cada vez más compleja en tierra.
“Debemos actuar con más firmeza contra los facilitadores logísticos que sostienen la actividad de estas redes”, defendió en una reunión en París, donde situó el foco no únicamente en las embarcaciones rápidas o las rutas marítimas, sino en todo el engranaje que permite que esas travesías sigan produciéndose de forma constante.
En su intervención, el ministro insistió en que el crimen organizado que opera entre África y Europa ya no puede entenderse como un fenómeno aislado o limitado a interceptaciones en alta mar. Se trata, dijo, de estructuras transnacionales “cada vez más flexibles”, capaces de adaptarse, diversificar actividades y mantener abiertas las rutas pese a la presión policial.
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