La princesa Leonor ha escrito una línea dentro de la historia de la aviación española después de haber volado con un instructor el avión F5. Este fue el primer avión que rompió la barrera del sonido en España. El vuelo de instrucción se realizó en la base aérea del Ala 23 de Talavera la Real, Badajoz, en la que la heredera a la Corona completó un nuevo hito en su preparación como futura capitana general de los ejércitos. Así, este paso constituye su último curso dentro de la formación castrense.
El avión F5 entró en servicio en España el 1 de enero de 1970, construido por Construcciones Aeronáuticas S.A., con la licencia del gigante estadounidense, Northrop Corp. Con más de medio siglo de recorrido, este aparato "tiene un componente nostálgico grande", explica el Teniente Coronel Eduardo Zamarripa en una conversación con El Independiente. Aún más, cuando el propio Zamarripa fue uno de los primeros participantes de los cursos de vuelo del avión F5.
El F5, un avión por el que han pasado todos los pilotos del Ejército
Con más de 500 horas de vuelo en este caza, el teniente coronel, ya retirado, recuerda que acumuló hasta 400 misiones y su memoria lo describe como un avión "muy querido" por el Ejército del Aire y del Espacio. Esto es porque el avión F5 que voló la princesa Leonor ha pasado por las manos de "todos los miles de pilotos de España". Así, su componente histórico es grande y su sentimiento mayor: "La parte sentimental nos llena a todos".
Además, Zamarripa destaca su capacidad de aguantar tantos años, esto gracias a que se ha sometido a varias modificaciones de la estructura. A finales de 1964, el gobierno de España hizo pública la decisión de dotar al Ejército del Aire con una serie de 70 F-5. Pronto estos aviones "alcanzarían índices de disponibilidad altísimos, y su estima entre los pilotos iría en franco aumento", asegura el Ejército del Aire y del Espacio, coincidiendo con el estima de Zamarripa.
El avión F5 tiene un componente nostálgico grande
El avión supone, por una parte, "la respuesta adecuada a las necesidades de la Escuela de Talavera", siendo así una "inmejorable plataforma para saltar a los complejos cazas de nueva generación". Es más, el mismo Ejército destaca que parece evidente que este ha sido el avión con la "más elevada relación disponibilidad/costo" de cuantos han pasado por la aviación española.
El avión F5 tiene una longitud de 14,28 metros y una envergadura de 8,10 metros. Con una altura de 4 metros, el caza tiene un peso máximo al despegar de casi 10 toneladas (9.720 kilogramos). En vacío, puede alcanzar los 3.792 kilos. El F5 cuenta con dos motores General Electriz J85-GE-13, con los que puede alcanzar une velocidad máxima de unos 1.445 kilómetros por hora. Con todo esto, tiene una autonomía con carga máxima de 592 kilómetros. En cambio, en una misión simple de traslado puede alcanzar los 2.250 kilómetros de distancia. Como techo máximo de altura, el caza puede alcanzar los 15.250 metros de altura y puede contar con dos cañones de 20 mm, con 5 soportes de 1.680 kilogramos de carga. Mientras tanto, una de sus principales debilidades es que no tiene capacidad de reabastecimiento en vuelo.
Del caza F5 al Hürjet turco
En su pilotaje, recuerda Zamarripa, este aparato era "un avión muy sensible con unos resultados magníficos". Sin embargo, a pesar de todos los buenos adjetivos que cultiva el teniente coronel, estos aviones serán sustituidos por los Hürjet turcos. Aunque se vaya a sustituir estos aviones con tan buen recuerdo para Zamarripa, señala que confía plenamente en la tecnología turca: "Los turcos son muy aeronáuticos", asegura.
"Si es mejor o peor no lo sé, pero estoy seguro que ha sido estudiado con mucho interés por parte del Ejército", señala. De esta manera, resalta su confianza en estos aparatos, pues cree que estos aviones "serán mejores o menos buenos que el F5, pero nunca serán peores". Con esto, el vuelo de la princesa Leonor coge más importancia, ya no solo por haberse elevado en un avión con tanta historia, sino porque está pronta su día de jubilación.
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