Los Ejecutivos autonómicos de Canarias y de Madrid no están contentos tras estallar el caso del crucero con contagiados por hantavirus, de los que ya han fallecido tres pasajeros. El de Fernando Clavijo porque no entiende que el barco deba fondear en aguas canarias para una repratriación que, a su juicio, podría haberse abordado desde Cabo Verde, también con aeropuerto internacional. Y el de Isabel Díaz Ayuso por "ausencia de información" del Ministerio de Mónica García respecto a las "pautas y actuaciones" del traslado y posterior cuarentena de los catorce españoles a bordo del barco en el madrileño hospital Gómez Ulla.

PUBLICIDAD

La consejera de Sanidad de Madrid, Fátima Matute, remitió ayer por la mañana un mensaje a la ministra en el que recababa información al respecto. Asimismo, se interesaba "por la confusión que la noche previa introdujo la ministra Robles con el tema de las cuarentenas voluntarias", explican fuentes de la consejería a Sanidad a El Independiente. No hubo respuesta a este mensaje, a pesar de que la gestión de la crisis toca de lleno al territorio madrileño.

El Ejecutivo regional tiene muy claro que la cuarentena no es opcional ni voluntaria

El Ejecutivo regional tiene muy claro que la cuarentena no es opcional ni voluntaria. Y, en este sentido, reprochan que la antigua portavoz de Más Madrid en la Asamblea y aspirante a encabezar de nuevo la lista autonómica no atajara "de manera inmediata" el cuestionamiento que la ministra de Defensa hizo de la obligatoriedad de ese confinamiento, recordando que, "legalmente", la puede determinar un juez "en aras del interés público sanitario".

En eso coinciden con la titular de Sanidad frente a las objecciones de Robles. El Ejecutivo madrileño tampoco quiere ni oir hablar de la hipótesis de que cualquiera de esas catorce personas que han estado en contacto con contagiados por hantavirus se niegue a ser evaluado y, mucho menos, confinado, para pasar a campar por las calles de la ciudad.

Moncloa desautoriza a Robles

De hecho, Moncloa remitió ayer un documento a la prensa para cargarse de razones ante Defensa alegando que el "Estado español (sic) dispone de un amplio marco normativo que le habilita a actuar ante posibles riesgos para la salud derivados de un buque internacional que transporta personas afectadas o potencialmente afectadas por un virus que ingresa por fronteras". De un lado citan la Ley Orgánica 3/1986, de 14 de abril, de Medidas Especiales en Materia de Seguridad Pública. También la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad. Y, por último, la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública. Y si esto no fuera suficiente, siempre se puede acudir a una instancia judicial en caso de surgir algún díscolo.

Pero esa coincidencia puntual entre Sanidad y Madrid no impide que desde la Puerta del Sol acusen a García de "mentir" al asegurar, durante su comparecencia ante la prensa el pasado miércoles, "que estaba en contacto permanente con todos los niveles. Nunca fuimos contactados de manera previa". Solo después de esa rueda de prensa junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, hubo "dos reuniones de carácter puramente técnico de segundos y terceros niveles". Y no sólo eso. Porque desde la rueda de prensa hasta el filo de las diez y media de la noche de ese mismo día, "la ministra no mantuvo ninguna comunicación con nadie". Fue entonces cuando remitió "un mensaje a los consejeros de la interterritorial" para narrarles lo mismo que había contado desde Moncloa varias horas antes.

De telón de fondo, la anunciada pretensión de García de volver a la política regional

Si bien Canarias también se quejó de falta de información y maltrato durante las primeras horas del pasado miércoles -cuando la OMS levantó la liebre al dar por seguro que el crucero MV Hondius llegaría a un puerto de las islas- a nadie se le escapan las malas relaciones entre la ministra de Sanidad y el gobierno madrileño presidido por Ayuso. Una relación que, lejos de reconducirse, sólo va a peor. De telón de fondo, la anunciada pretensión de García de volver a la política regional encabezando de nuevo la candidatura de Más Madrid en las autonómicas de mayo del año que viene. Se juega mantener la segunda plaza del podio, por delante del PSOE de Óscar López.

La baronesa autonómica desplegó ayer desde México todo un arsenal contra el Gobierno y contra la gestión de quien durante cuatro años, entre 2019 a 2023, encabezó la oposición madrileña y la interpeló en las sesiones de control de los jueves. "No hay nadie al volante nunca en ninguna cuestión. Y no pasan más cosas casi por suerte, más lo que no nos enteramos", dijo en Telecinco.

Mónica García no ha hablado con Ayuso. En su lugar lo ha hecho Ángel Víctor Torres

No deja de ser llamativo que en lugar de García, fuera el ministro Ángel Víctor Torres quien contactó con Ayuso. Pero conforme a la versión de la baronesa autonómica no fue más allá de lo publicado por la prensa en referencia al futuro traslado de los españoles del buque Hondius al Gómez Ulla. A partir de ahí "lo que vemos es absoluta confusión" agegó la presidenta madrileña. También se preguntó "por qué Madrid", en qué situación se encuentran esos catorce españoles y "si van a ser cuarentenas obligatorias". En muy buena medida, esa es la información que intentó recabar la consejera de Sanidad, sin respuesta, al menos por el momento.