La Policía Nacional, en una operación desarrollada junto a Europol y las autoridades de Serbia, ha desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico ilícito de ciudadanos cubanos hacia España utilizando la llamada ruta de los Balcanes. La investigación se ha saldado con ocho detenidos, entre ellos los dos presuntos líderes de la red, además de cuatro registros en viviendas y una inspección en un establecimiento hostelero de la provincia de Málaga.

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La organización operaba entre España y Serbia y está acusada de delitos relacionados contráfico de migrantes, falsificación documental y blanqueo de capitales. La red aprovechó el régimen de exención de visados que existió entre Cuba y Serbia hasta abril de 2023 para facilitar la entrada de ciudadanos cubanos en Europa mediante viajes aparentemente legales.

La estructura ofrecía a los migrantes un “paquete de viaje” valorado en unos 3.000 euros por persona. Ese servicio incluía billetes de avión, cartas de invitación, seguros médicos y reservas hoteleras con el objetivo de “simular un viaje legítimo”, según detalló Europol. Los ciudadanos cubanos viajaban desde La Habana hasta Belgrado, generalmente haciendo escala en Fráncfort, donde comenzaba la operación de traslado clandestino.

De Cuba a Serbia, y de Serbia a Málaga

Una vez en Serbia, miembros de la organización recibían a los migrantes y organizaban su desplazamiento por tierra a través de Macedonia del Norte y Grecia. Desde allí continuaban la ruta por distintos países europeos hasta llegar finalmente a España. La provincia de Málaga era uno de los principales puntos de acogida utilizados por la trama.

Las investigaciones sostienen que la organización no sólo facilitaba la entrada irregular, sino que también daba instrucciones precisas a los migrantes para intentar regularizar posteriormente su situación en España. Según Europol, antes de solicitar asilo se indicaba a los ciudadanos cubanos que denunciaran la pérdida de sus pasaportes para eliminar cualquier rastro documental de su entrada por Serbia.

De esta forma, los migrantes obtenían nuevos documentos sin sellos de entrada y podían “alegar falsamente su reciente llegada a España durante los trámites de asilo”, explica la agencia europea. Los investigadores consideran que este mecanismo era una pieza esencial del modus operandi de la organización.

La operación desarrollada en abril permitió además intervenir 28 cuentas bancarias y productos financieros presuntamente vinculados a la trama. Entre los efectos incautados figuran tarjetas bancarias, dos armas de fuego de imitación, cerca de 10.000 euros en efectivo, dispositivos electrónicos y abundante documentación relevante para la investigación.

Los dejaban tirados en Macedonia del Norte

Europol sostiene que la red se aprovechaba de la “situación vulnerable” de los migrantes durante todo el recorrido. En algunos casos, según la investigación, los ciudadanos cubanos eran abandonados en Macedonia del Norte “sin alimentos, medios de comunicación ni condiciones básicas de higiene”. Los menores de edad quedaban incluso bajo el cuidado de otros migrantes durante parte del trayecto.

La rama serbia de la organización gestionaba además alojamientos saturados y sin condiciones mínimas de habitabilidad. Según Europol, en esos inmuebles “amenazaban a los inmigrantes traficados para garantizar su obediencia”.

Los investigadores han vinculado a la red con cerca de 30 operaciones de tráfico de migrantes desde 2021. Se calcula que al menos 40 ciudadanos cubanos fueron introducidos ilegalmente en España mediante este sistema.

Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es la dimensión financiera de la trama. La organización utilizaba cuentas bancarias españolas y extranjeras, empresas internacionales de envío de dinero, aplicaciones de pago e incluso criptomonedas para dificultar el rastreo económico de las operaciones. Las pesquisas han identificado más de 2.200 transferencias relacionadas con sospechosos asentados en España.

Una amenaza criminal clave para la UE

Europol recordó además que ya en 2023 apoyó otra investigación que terminó con 62 detenciones contra una red que utilizaba “la misma ruta y modus operandi”. La agencia considera que el tráfico ilícito de migrantes continúa siendo “una amenaza criminal clave para la UE”. Especialmente en estructuras transnacionales que combinan movimiento de personas, fraude documental y blanqueo de capitales.

La operación se enmarca además en el refuerzo de las capacidades europeas contra este tipo de organizaciones. Europol destacó que en marzo de 2026 comenzó a funcionar el nuevo Centro Europeo contra el Tráfico Ilícito de Migrantes (ECAMS).

Según la agencia europea, este nuevo centro busca mejorar el intercambio de información y la coordinación operativa entre países miembros. Esto se hace para combatir las redes dedicadas al tráfico de personas. Entre sus prioridades figuran el refuerzo de las investigaciones financieras y el uso de inteligencia de fuentes abiertas para detectar nuevas rutas y organizaciones criminales.