Las principales asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas han aprovechado la celebración del Día de las Fuerzas Armadas (DIFAS) para denunciar que el incremento histórico del gasto en Defensa no se está traduciendo en mejoras reales para los militares. Tanto la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (ASFASPRO) como la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) han criticado la gestión del Ministerio de Defensa y han acusado a la ministra Margarita Robles de ignorar las reivindicaciones que llevan años planteando.

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En sendos comunicados difundidos con motivo del DIFAS 2026, ambas organizaciones coinciden en un mensaje: mientras el Gobierno anuncia inversiones millonarias en programas de armamento e industria de Defensa, los problemas que afectan al personal militar continúan sin resolverse.

"Sólo hay migajas"

ASFASPRO sostiene que, en pleno aumento del presupuesto de Defensa, "la parte del león se la lleva el mundo empresarial y para el personal militar solamente hay migajas, en el mejor de los casos". La asociación recuerda que los militares han desempeñado un papel destacado en las sucesivas crisis de los últimos años, desde la pandemia hasta la erupción del volcán de La Palma, pasando por incendios, nevadas o la reciente DANA en la Comunidad Valenciana, pero considera que ese reconocimiento social no ha venido acompañado de mejoras profesionales.

La organización también carga contra la gestión de Robles en cuestiones como el reconocimiento de la profesión militar como profesión de riesgo. Según denuncia, la ministra asegura que existe un proyecto en marcha, pero las asociaciones profesionales siguen sin conocer su contenido. "A las asociaciones profesionales no nos ha enseñado ni un esquema en media cuartilla", afirma ASFASPRO.

Un incremento insuficiente

Las críticas alcanzan igualmente al ámbito retributivo. La asociación considera insuficiente el incremento aplicado este año en el complemento específico, vinculado al puesto ocupado. Según explica, para quienes se han beneficiado de la medida la subida ha supuesto entre 10 y 40 euros brutos mensuales. ASFASPRO denuncia además que la diferencia con las retribuciones que perciben miembros de la Guardia Civil con el mismo empleo y especialidad puede rondar los 600 euros mensuales. "Nuestros sargentos siguen queriendo cambiar de cuerpo perdiendo categoría profesional", advierte la asociación.

Reconocimiento suboficiales

Otro de los reproches se refiere al reconocimiento académico de los suboficiales. ASFASPRO critica el anuncio realizado por Defensa sobre un nuevo título de técnico superior para los suboficiales de Infantería y sostiene que la medida no resuelve una reivindicación histórica. La asociación reclama desde hace años un grado universitario específico militar o equivalente para los suboficiales y lamenta que no se reconozca adecuadamente "ni la preparación técnica ni el trabajo diario del suboficial".

También denuncia la falta de soluciones al problema del alojamiento para los militares que son destinados a nuevas guarniciones. "Hay miles de metros cuadrados para ceder a ayuntamientos que los urbanicen, pero no hay para los de la casa", critica.

Las asociaciones ponen además el foco en el reparto de los recursos destinados a Defensa. ASFASPRO recuerda que en los últimos meses el Consejo de Ministros ha aprobado importantes partidas económicas para distintos programas relacionados con la industria militar. Entre ellas cita 1.300 millones de euros para "necesidades ineludibles", 724 millones para la adquisición de vehículos todoterreno, 15,6 millones para simuladores de aeronaves y otros 124 millones para mejorar capacidades cibernéticas y apoyar a Ucrania.

La asociación asegura que no cuestiona el incremento del gasto en Defensa, pero considera que el reparto es desequilibrado. "Da la impresión que el Ministerio de Defensa solamente se preocupa por los sistemas de armas o por quienes los fabrican, despreciando al personal que debe hacerlos servir", sostiene.

Ls precariedad militar

Por su parte, ATME denuncia que el aumento del presupuesto de Defensa, con España ya por encima del 2% del PIB, "no se ha traducido en mejoras reales para los militares y, mucho menos, para la tropa y marinería". La asociación afirma que la situación profesional sigue marcada por "unas malas retribuciones, la precariedad, la temporalidad y la ausencia de reformas estructurales".

ATME recuerda además la polémica sobre los 679 millones de euros incluidos en el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa de 2025. Según explica, el Ministerio evitó durante meses aclarar el destino de esos fondos y finalmente reconoció que incluían subidas salariales anteriores a la aprobación del plan. Para la asociación, esa circunstancia evidencia una "falta de transparencia" que ha incrementado el malestar entre los militares.

La organización insiste en la necesidad de actualizar el Reglamento de Retribuciones, vigente desde 2005, y sostiene que serían necesarios más de 1.100 millones de euros adicionales cada año para garantizar salarios dignos. También reclama una ley única de carrera militar que ponga fin a la situación de los militares temporales que abandonan las Fuerzas Armadas al cumplir los 45 años sin una alternativa laboral efectiva.

Advierten, además, de que el descontento es cada vez mayor, especialmente entre la tropa y marinería. Según señala, la falta de mejoras está provocando un aumento de las bajas y dificultades para cubrir determinadas plazas, un problema que, a su juicio, debería preocupar seriamente al Ministerio de Defensa.