El consejero en funciones de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha inaugurado este jueves en Jerez de la Frontera el XIII Congreso de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM), acompañado por la alcaldesa del municipio, María José García-Pelayo. Durante la apertura de esta cita médica, calificada de "enorme importancia" para el sistema público autonómico, el consejero ha subrayado la necesidad de seguir elevando la calidad asistencial para consolidar a la región como un referente nacional en eficacia y humanidad.

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El encuentro ha servido para poner sobre la mesa la magnitud del desafío sanitario al que se enfrenta la comunidad. Según las estimaciones oficiales, la incidencia del cáncer en Andalucía alcanzará los 50.000 casos en 2026, afectando mayoritariamente a los hombres (57,4%), y dejando una trágica cifra de más de 18.000 defunciones anuales. Ante la advertencia de la Organización Mundial de la Salud sobre un inminente incremento global del 60% en los diagnósticos en las próximas décadas, Sanz ha reclamado decisiones políticas firmes y una gestión eficaz, recordando que los tumores ya son la principal causa de muerte en varones y la segunda en mujeres andaluzas.

Como escudo frente a esta realidad, el Gobierno andaluz se apoya en la Estrategia de Cáncer en Andalucía, una hoja de ruta vigente desde 2021 que ha permitido importantes avances en el ámbito de la prevención. Entre las medidas más destacadas se encuentra la implementación de nuevos programas de cribado para cáncer de colon y cérvix, así como la ampliación de la edad para las mamografías. Para sostener este esfuerzo preventivo, la Junta ha activado un plan específico dotado con 101 millones de euros y la contratación de 705 profesionales destinados exclusivamente a reforzar estos cribados.

En esta misma línea de anticipación, la prevención desde edades tempranas arroja cifras muy positivas: la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) ha logrado proteger ya a más de 738.000 jóvenes de entre 12 y 21 años en la región. A esto se suma un esfuerzo presupuestario sin precedentes en la capacidad diagnóstica y terapéutica, ya que, desde 2019, la inversión en equipos oncológicos se ha multiplicado por seis (un 426% más), la plantilla especializada ha crecido un 30% y se han incorporado terapias avanzadas como las CAR-T, además de la proyección de futuros centros de protonterapia en Sevilla y Málaga.

Otro de los ejes vertebradores de la actual política sanitaria es la agilización de los procesos a través de una mayor coordinación institucional. Las autoridades sanitarias han destacado la mejora en la conexión entre Atención Primaria y Hospitalaria, un puente asistencial vital que ya está logrando reducir los tiempos de espera diagnósticos desde que se confirma la sospecha clínica. Próximamente, este vínculo se estrechará aún más mediante la incorporación de médicos de Primaria a los subcomités de tumores, garantizando así un abordaje verdaderamente multidisciplinar para cada paciente.

El abordaje integral del cáncer infantil es también una prioridad absoluta para el Ejecutivo autonómico, respaldado por una tasa de supervivencia que ya roza el 83%. Las políticas actuales se centran en minimizar las secuelas de la enfermedad mediante la Red Andaluza de atención al cáncer infantil, garantizando cuidados paliativos y asistencia 24 horas en el hogar. Asimismo, la comunidad destaca por el impulso de su Protocolo Andaluz de Atención al Paciente Largo Superviviente, diseñado para ofrecer un seguimiento estructurado y coordinado a las personas que ya han superado un proceso oncológico pero requieren cuidados a largo plazo.

El congreso, además de su indudable vertiente científica, ha servido para reivindicar la empatía en la práctica médica diaria. La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha agradecido a la SAOM la elección de su ciudad para reunir a los mayores expertos del sector, ensalzando el fuerte compromiso social de los especialistas. En su intervención, la regidora ha resumido el espíritu de la jornada destacando que la verdadera "humanización de la sanidad" reside en el incansable trabajo de quienes cuidan a diario tanto de los pacientes que sufren la enfermedad como del bienestar de sus familias.