La cuestión saharaui lleva siendo un motivo de tensión en el seno de Gobierno desde hace cuatro años, cuando los socialistas decidieron respaldar abiertamente el plan de soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Sumar nunca ha estado conforme con el giro de Pedro Sánchez y así lo han hecho saber en numerosas ocasiones en este tiempo. Parecía que el golpe en la mesa iba a llegar hace un par de meses, cuando el Ministerio de Migraciones dejó fuera de la regularización extraordinaria a miles de saharauis. Pero ahora las aguas se han calmado, justo cuando el PSOE intenta sortear el cerco de los casos de corrupción contra el partido.

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Tras conocerse la exclusión de los saharauis de la regularización extraordinaria de inmigrantes por su condición de apátridas, la maquinaria se puso en marcha. La ley de nacionalidad para los nacidos en el Sáhara Occidental durante la época de la colonia llevaba bloqueada más de un año en el Congreso por parte del PSOE y Sumar dijo basta. Si los saharauis no podían ser regularizados, entonces serían españoles.

Todo parecía apuntar a que la ley por fin seguiría su tramitación en el Congreso. En aquel momento, miembros de Sumar se mostraban convencidos del desbloqueo de la norma. Incluso se barajaba la posibilidad de que se votase en el Pleno antes de que cerrase este el calendario de sesiones esta semana. Pero los días han pasado y la ley sigue esperando en un cajón.

A esto se añade la falta de soluciones a la situación de los apátridas, en su mayoría saharauis. Miles de personas están esperando a que se resuelvan sus solicitudes de apatridia en España, con retrasos de tres años que han provocado una acumulación de peticiones estancadas. Hace dos meses se dio a entender que se podría buscar una vía para resolver el agravio comparativo que supuso la exclusión de la regularización, pero tampoco han llegado soluciones en este aspecto.

Sumar podría forzar el desbloqueo de la ley

La clave en las negociaciones entre PSOE y Sumar por la ley de nacionalidad saharaui está en la ponencia de la Comisión de Justicia del Congreso. Los socialistas tienen la presidencia, lo que les permitió bloquear la tramitación de la norma durante más de un año. Sin embargo, la presión de los de Yolanda Díaz y del resto de grupos que integran la comisión obligó a su presidente, Joaquín Martínez Salmerón, a convocarla a finales de abril.

En esa primera reunión, se fijó día para la segunda ponencia: el 18 de mayo. Sin embargo, la fecha marcada llegó y no hubo encuentro alguno. De haberse producido, la ley habría estado lista para ir a votación al Pleno. Fuentes internas de Sumar apuntan a que los socialistas están bloqueando de nuevo la tramitación de la norma, pero en esta ocasión lo hacen con la complicidad de sus socios en el Gobierno. Hecho sorprendente, teniendo en cuenta que fueron ellos los que presentaron la proposición de ley en la cámara.

Según estas mismas fuentes, Sumar podría forzar el desbloqueo de la ley de nacionalidad saharaui. Ante la negativa del presidente para convocar la segunda ponencia, el resto de miembros de la mesa pueden solicitar una reunión con los portavoces de la comisión, donde se le podrían exigir explicaciones a Martínez Salmerón por su desidia. Y, aunque Sumar ostenta la vicepresidencia primera de la mesa, no se está plantando ante el PSOE. En definitiva, los de Yolanda Díaz podrían poner a su socio contra las cuerdas, pero han optado por mantener una actitud mucho más conciliadora que en el pasado.

Un respiro para los socialistas

Fuentes internas de la Comisión de Justicia aseguran que existe una mayoría parlamentaria que apoya la ley saharaui. Los únicos que parecen dispuestos a votar "no" son los socialistas, como ya hicieron en su momento cuando se presentó por primera vez al Congreso. Por ello, el actor clave en el futuro de la ley es el PP, que en su momento ya introdujo algunas enmiendas más restrictivas a la norma. Pero a nadie se le escapa el golpe que supondría para el PSOE que sus socios en el Gobierno hiciesen pinza con los populares para sacar adelante una ley en el Congreso.

Todo parece apuntar a un pacto de caballeros de cara al final del periodo de sesiones, que termina esta semana. Terminar este curso parlamentario con una foto así en el Parlamento es lo último que necesitan los socialistas. A la ejemplar sentencia contra José Luis Ábalos y Koldo García, se añade la retirada del pasaporte a Begoña Gómez ordenada este fin de semana por el juez Peinado. Este miércoles Pedro Sánchez comparecerá ante los diputados para dar cuenta de estas y otras novedades relacionadas también con la imputación de Zapatero o el caso Leire.

Ahora mismo desde Sumar se remiten a las negociaciones internas que están teniendo con el PSOE y a la propia comparecencia de Sánchez en el Congreso para ver a qué se abre. Pero eso no quita que sigan apareciendo puntos de fricción por la cuestión saharaui.

Como avanzó este periódico, centros de extranjería dependientes de las subdelegaciones de Gobierno están denegando permisos de residencia a ciudadanos saharauis basándose en argumentos falsos, un problema que ya se denunció hace un año y se suponía solventado. La diputada de Más Madrid Tesh Sidi ya preguntó sobre este asunto al Ministerio de Migraciones hace un tiempo, y se le informó que no se disponía "de los datos desagregados que permitan indicar las referidas denegaciones". Queda por saber si desde la dirección de Sumar se hará presión al PSOE para poner fin a este problema.

Sumar no renuncia a la foto con el Frente Polisario

A pesar de todo esto, Sumar quiere seguir mostrando su apoyo a la causa saharaui de cara a la galería. Este miércoles han convocado una reunión con el representante del Frente Polisario en nuestro país, Abdulah Arabi, aunque no han dado detalles sobre los temas que tratarán en el encuentro. Desde la parte saharaui esperan hablar sobre el estado de la ley de nacionalidad.

Aunque la norma no se incluye entre las reivindicaciones del Polisario al Estado español, sí creen que una medida de este tipo sería beneficiosa para muchos de los saharauis residentes en el territorio nacional. Por ello, consideran que las autoridades deben dar algún tipo de explicación en torno a los motivos por los que no se está avanzando en su tramitación. Aun así, hasta el momento se desconoce si desde la dirección de Sumar querrán trasladar algún tipo de mensaje en esta dirección a sus colegas saharauis.