"Soy totalmente favorable a que se conceda la nacionalidad a los saharauis que nacieron bajo administración española, no hay ningún bloqueo y yo como ministro de Asuntos Exteriores soy favorable a esa ley". Con estas palabras José Manuel Albares ha dado el sí implícito a una de las exigencias de Sumar para lo que queda de legislatura. La norma a la que se ha referido este miércoles en el Congreso fue presentada por sus socios en el Gobierno hace más de dos años. Pero hasta ahora había permanecido en un cajón.
Todo parecía indicar que nos íbamos a ir al verano sin que el PSOE levantase el bloqueo al que había sometido a la ley. La primera ponencia para debatir la norma en la Comisión de Justicia en el Congreso se celebró el 28 de abril, en medio de la polémica suscitada por la exclusión de los saharauis de la regularización extraordinaria de inmigrantes por su condición de apátridas. En aquel momento, la impresión de que la medida avanzaba sirvió para calmar las aguas.
Tras esa primera reunión, se acordó que la siguiente ponencia tendría lugar a mediados de mayo. Sin embargo, la fecha señalada llegó y el encuentro no se produjo. El presidente de la comisión, el socialista Joaquín Martínez Salmerón, ha hecho oídos sordos durante todo este tiempo a las peticiones de los portavoces de los grupos. Ahora, las palabras de Albares denotan un cambio de postura en el PSOE, que se habría visto forzado por las presiones internas de los socios, a pesar de la aparente calma de las últimas semanas.
Fuentes de Sumar han confirmado a El Independiente que la ponencia se convocará la semana que viene, probablemente el martes, ya con el período ordinario de sesiones terminado. De seguir el curso de tramitación previsto, el 23 de julio se votaría en un pleno extraordinario en el Congreso, según las estimaciones de estas fuentes. Los socios minoritarios del Gobierno han visto voluntad por parte del PSOE pero, aun así, se muestran cautos a la hora de dar por asegurado que la ley se votará en la fecha señalada.
Una pregunta muy medida
El visto bueno de Albares era lo último que faltaba para poder llevar la ley a votación en el Congreso. Su respuesta ha llegado después de la pregunta del diputado de Esquerra Francesc Marc Álvaro, que ha asegurado no comprender la "doble moral" del Gobierno, a no ser que "se hayan rendido al mandato de Trump y el monarca de Marruecos".
A continuación, el ministro se ha expresado "totalmente a favor" de concederle la nacionalidad a los saharauis nacidos en el Sáhara Occidental durante la administración española, antes de que nuestro país abandonase el territorio definitivamente en 1976. No obstante, ha dejado claro que España debe tener la "mejor relación" con Marruecos. Así, el PSOE afloja pero no llega a soltar en su postura sobre el conflicto por el territorio saharaui.
Antes de esto, la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez, había pedido durante su intervención el desbloqueo de la ley. De esta manera, entre los tres partidos han ido allanando el terreno a lo largo de la jornada para que Albares pudiese hacer su anuncio.
El PSOE sigue "ligado" a Marruecos
La pregunta inicial del diputado de Esquerra no tenía que ver con la ley de nacionalidad, sino con el ataque mortal marroquí contra tres miembros del Frente Polisario, incluido Lahbib Mohamed Abdelaziz, miembro de la Secretaría Nacional de la organización y uno de los mandos militares saharauis más destacados. "Su gobierno no ha condenado este ataque", le ha reprochado a Albares, después de referirse a este hecho como un asesinato selectivo, al estilo de los que lleva a cabo Israel en Palestina o Rusia en Ucrania.
Lejos de condenar las acciones de Marruecos, el titular de Exteriores se ha justificando alegando que, según le consta, "no se ha pronunciado ningún país en el mundo". Para poner fin al conflicto, "hay que hacer lo que hace España": apoyar a las partes, apoyar al enviado especial de la ONU, Staffan Mistura, y al Consejo de Seguridad, ha enumerado. "La última resolución avala la posición de España como la vía que hay que seguir", ha asegurado refiriéndose al giro diplomático llevado a cabo por el Gobierno de Sánchez en 2022, cuando se abandonó la tradicional neutralidad española en el conflicto y se apoyó abiertamente el plan de autonomía del Sáhara Occidental bajo el dominio marroquí.
"El futuro de España está estrechamente ligado con sus vecinos, también con Marruecos", ha subrayado Albares. Por ello, el ministro socialista quiere tener "la mejor relación posible" con el reino alauí, porque con ellos "tenemos intereses vitales en juego que solo podemos avanzar conjuntamente".
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