Al Gobierno vasco el traspaso de la Seguridad Social se le está atragantando. El Ejecutivo vasco reconoce que el Ejecutivo de Pedro Sánchez se ha convertido en una suerte "de frontón" que "dice que no a todo": "Eso no es negociar". El compromiso adquirido meses atrás entre ambos gobiernos para avanzar en el traspaso de nuevas competencias englobadas en la Seguridad Social se ha complicado y ha provocado el enfado del Gobierno de Pradales.
El lehendakari ya expresó su malestar la semana pasada, posición que hoy ha reiterado la portavoz del Ejecutivo vasco al acusar a la Administración del Estado de haberse convertido en "un frontón". Ha recordado que las dos partes habían acordado llevar acuerdos para la cesión de nuevas materias para la reunión bilateral prevista para finales de este mes. Sin embargo, Euskadi ha asegurado que ninguna de las tres propuestas que se han venido negociando han recibido ni aceptación ni contrapropuesta.
Las tres competencias en juego
Se trata del traspaso de las prestaciones familiares, las mutuas colaboradoras y las prestaciones por discapacidad. El Gobierno vasco confiaba en poder sumar estas tres nuevas competencias antes de terminar el mes. Esperaba poder sumarlas a otras materias englobadas bajo la Seguridad Social que ya se traspasaron como las prestaciones contributivas por desempleo, las no contributivas familiares y el seguro escolar. Por el momento, la competencia relativa a las pensiones no se ha comenzado a negociar.
El escaso margen temporal que le resta a la legisaltura es una de las cuestiones que el PNV ha puesto sobre la mesa y por el que ha urgido al Gobierno a acelerar. La formación de Aitor Esteban había puesto como su gran prioridad para la pasada legislatura y la actual el desarrollo íntegro del Estatuto de Gernika de 1979. Fue el gran compromiso que logró arrebatar a Sánchez a cambio de su apoyo en ambos procesos de investidura. Sin embargo, en los ultimos ocho años de gobierno los diferentes cronogramas pactados se han ido incumpliendo y el Gobierno vasco da ya por prácticamente imposible cumplir lo pactado antes del final de la legislatura.
Bloqueo en la reunión bilateral
Ubarretxena se ha mostrado muy crítica con la actitud del Ejecutivo central "que lo que ha hecho no es una negociación, así no podemos avanzar". Los encontronazos entre las dos partes se han venido repitiendo en las últimas semanas antes de que se puedan reconducir y cerrar acuerdos. El propio Pradales aseguró que en caso de no detectar un cambio de actitud amenazaba con no celebrar la reunión bilateral.
"La parte vasca ha ido con propuestas bien trabajadas, razonadas, con responsabilidad", ha señalado la portavoz del Ejecutivo autonómico. Ha lamentado que en el otro lado lo único que se han encontrado ha sido "un no rotundo, y ninguna propuesta: Le pedimos al Estado que pase a la fase de negociación y que no diga a todo que no. ¡Que ofrezca alternativas a nuestras propuestas!".
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