"Una tragedia anunciada": así ha calificado el decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes, Eduardo Tolosana, el grave incendio forestal de Los Gallardos (Almería), que ya se ha cobrado la vida de al menos once personas. El experto ha apuntado directamente al abandono del medio rural, la escasez de inversión en prevención y los fallos estructurales en materia de autoprotección como los factores determinantes detrás del siniestro.

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"Hay varios factores que conducen a un riesgo de que se produzca este tipo de tragedias. Las más importantes son, por un lado, el abandono rural, la falta de aprovechamiento, la falta de inversión en prevención, y por otro lado, el problema de la autoprotección", ha resumido Tolosana en declaraciones a Europa Press. Los municipios tienen la obligación legal de contar con planes de acción contra los incendios forestales, algo que, según sus palabras, "no se está cumpliendo ya que no tienen un presupuesto suficiente para implementarse".

Estas directrices locales deben contemplar planes específicos para las urbanizaciones y núcleos de viviendas situados en la denominada interfaz urbano-forestal, que es el punto de contacto directo entre el bosque y las edificaciones. "Si no se implementan esos planes, alguna emergencia acaba llevando a tragedias como la que desgraciadamente vivimos hoy", ha lamentado el experto.

Para el colectivo de ingenieros, estas medidas preventivas deben servir para despejar las franjas perimetrales alrededor de las viviendas, prever rutas de evacuación seguras y concienciar a los ciudadanos. El decano ha advertido de que "mientras esto no se haga, en las circunstancias en que estamos de abandono rural, de desertificación y matorralización del campo y con el cambio climático que estamos sufriendo, vamos a ver esto o incluso cosas peores".

El peligro del pánico y las huidas desorganizadas

Tolosana ha trazado un paralelismo entre lo sucedido en Almería y otros grandes siniestros europeos del pasado reciente, recordando que Grecia ha llegado a sufrir incendios con "más de 100 víctimas mortales" y que en Portugal el incendio de Pedrógão Grande en 2017 dejó más de 60 muertos, "también en una evacuación desordenada". En el caso de Los Gallardos, las víctimas mortales han sido localizadas atrapadas en sus coches tras intentar huir de Bédar por caminos alternativos y ramblas que terminaron convirtiéndose en trampas.

Ante situaciones de extrema gravedad, los ingenieros insisten en la necesidad absoluta de seguir las instrucciones de los servicios de emergencia y de la autoridad forestal, quienes indicarán si la mejor opción es el confinamiento en las casas, el confinamiento colectivo en polideportivos u otras instalaciones, o una evacuación guiada. "Cuando se produce el pánico y hay una evacuación temprana y desordenada pasan estas cosas", ha señalado.

Tolosana insiste en la urgencia de dotar económicamente estas herramientas de planificación, ya que con su correcta ejecución "habría simulacros, instrucciones, información, tanto a los técnicos municipales como a los propios a los propios pobladores o veraneantes que utilicen estas zonas de la interfaz urbano-forestal".