Los mensajes recuperados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil muestran que, cuando la trama investigada por el juez Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional que intentaba presuntamente acabar con la Guardia Civil, preparaba algunos de sus encuentros más sensibles, sus integrantes recurrían a medidas propias de una estructura acostumbrada a operar con la máxima discreción, ya que utilizaban identidades falsas, instrucciones de seguridad y eliminación sistemática de conversaciones para no dejar rastro de lo que decían.

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Así se desprende del análisis de la documentación intervenida, a la que ha tenido acceso El Independiente. Entre los archivos recuperados por los investigadores figura el histórico de conversaciones mantenidas entre Leire Díez y el abogado Jacobo Teijelo, conservado en una copia de seguridad de Google Drive después de que buena parte de los mensajes hubieran sido eliminados de los dispositivos originales.

Uno de esos intercambios, fechado el 17 de febrero de 2025, ocupa un lugar destacado en el informe de la UCO. Apenas unos minutos antes de una reunión, Leire Díez envió a Teijelo una serie de instrucciones precisas sobre cómo debían identificarse los asistentes.

17:12:07 – "Jacobo"
17:12:15 – "Yo me llamo María"
17:12:36 – "Y Javier, Jorge"
17:12:41 – "Para la reunión de ahora"

Para la Guardia Civil, aquellos mensajes no constituyen una anécdota, sino un indicio del modo de operar del grupo investigado. Según la reconstrucción realizada por los agentes, Leire Díez utilizaría el nombre de "María", mientras que el empresario Javier Pérez Dolset acudiría identificado como "Jorge", ocultando así sus verdaderas identidades durante el encuentro.

Una reunión sobre la estrategia de Koldo

La fecha de esa conversación es una de las cosas que destacan los agentes. Según la documentación incorporada al procedimiento, la reunión se produjo en un momento especialmente delicado para la estrategia procesal de Koldo García, identificado por la UCO en distintas conversaciones con la inicial "K". Ese mismo 17 de febrero de 2025, el abogado Ismael Oliver, quien terminaría asumiendo formalmente la defensa del exasesor de José Luis Ábalos bajo la coordinación de Leire Díez, comunicó a ésta que comenzaban las gestiones.

La investigación sostiene que, en esos días, el grupo trabajaba en una estrategia destinada a explorar un posible acuerdo con la Fiscalía y la Abogacía del Estado para reconducir la situación procesal de Koldo García. Según la interpretación que realizan la UCO y la Fiscalía a partir de los mensajes intervenidos, el objetivo pasaba por diseñar una eventual conformidad mediante el reconocimiento de hechos y la colaboración con la Justicia, buscando una condena que evitara su ingreso efectivo en prisión.

"No somos ni nada ni nadie. Pero resolvemos"

Tras las instrucciones sobre las identidades falsas, Leire Díez continuó intercambiando mensajes con Jacobo Teijelo. Muchas de las respuestas del abogado no pudieron recuperarse porque fueron eliminadas, pero las contestaciones que permanecen en la copia de seguridad permitieron a los investigadores reconstruir parte de la conversación. En ellas aparece una de las expresiones que la UCO considera más relevantes para comprender el funcionamiento interno del grupo: "No." "No somos ni nada ni nadie." "Pero resolvemos." A continuación, Leire Díez añadía otra definición que los investigadores incorporan expresamente al atestado: Somos el"Equipo negociador."

Para la Guardia Civil, esas palabras describen el papel que desempeñaba la exmilitante socialista dentro de la estructura investigada. Aunque en esas fechas no ocupaba ningún cargo institucional ni orgánico en el PSOE, las conversaciones y grabaciones incorporadas al procedimiento reflejan que se presentaba como una persona con capacidad para alcanzar acuerdos en nombre de terceros y coordinar actuaciones relacionadas con causas judiciales de especial sensibilidad política.

"Lo que se acuerde conmigo es lo que se hará"

La expresión "equipo negociador" no aparece aislada dentro del sumario. En otra de las reuniones grabadas e incorporadas a la causa, la propia Leire Díez explicó a varios interlocutores cuál era, según ella, la ventaja de actuar sin ostentar cargo alguno. "La mejor manera de poder hacer y poder llegar a un acuerdo es no ser nada." Y añadió: "Cuando me preguntan: '¿Tú qué eres?'. Nada. Pero lo que se llegue conmigo a un acuerdo es lo que se va a hacer. Para eso tengo el mandato y para eso tengo la orden de hacerlo."

Para la Fiscalía, estas manifestaciones resultan compatibles con la hipótesis de que existía una estructura paralela que actuaba como intermediaria en asuntos especialmente sensibles relacionados con procedimientos judiciales que afectaban al entorno del PSOE. Según el escrito del Ministerio Público, Leire Díez desempeñaba un papel de coordinación entre abogados, empresarios, investigados y distintos interlocutores, pese a carecer de responsabilidad institucional.

Chats que desaparecían

El empleo de alias constituye solo una parte de las medidas de seguridad detectadas por la UCO. El análisis del histórico de conversaciones revela una práctica constante de eliminación de mensajes. Buena parte de las respuestas enviadas por Jacobo Teijelo aparecen sustituidas por la indicación de que el contenido había sido borrado, una circunstancia que los investigadores consideran habitual en la relación entre ambos. A ello se suman instrucciones reiteradas para destruir las conversaciones una vez leídas. En distintos momentos del chat aparecen expresiones como: "Borra ya." "¿Borro ya?" "Ya puedes borrar." "Borro en cuanto leas."

Tres días antes de la conversación sobre los alias, el 14 de febrero de 2025, Leire Díez ya había pedido expresamente a Teijelo que utilizara ese canal para remitir determinada información porque pensaba eliminarla inmediatamente después. "Escríbeme aquí lo de Abono y Choclan para que lo pase y luego ya lo borro." La reiteración de este tipo de instrucciones constituye, según la Guardia Civil, otro de los indicios de la preocupación del grupo por minimizar cualquier rastro documental de sus gestiones.

La interpretación de la UCO

En su informe, la Unidad Central Operativa considera que el uso de identidades falsas, el borrado sistemático de conversaciones, la utilización de canales específicos de comunicación y la propia definición del grupo como "equipo negociador" responden a un patrón de actuación alejado de la imagen de simples contactos personales o reuniones informales que algunos de los implicados han defendido públicamente.

Para los investigadores, la conversación del 17 de febrero de 2025 adquiere un especial valor probatorio porque concentra varios de esos elementos en apenas unos minutos: el empleo de alias, las medidas de ocultación, la preparación de una reunión relacionada con la estrategia procesal de Koldo García y la autodefinición de Leire Díez como integrante de un grupo que, pese a "no ser nada", aseguraba tener capacidad para "resolver" asuntos de especial trascendencia.