La crisis migratoria de la ciudad Autónoma de Ceuta ha obligado a desplegar de forma conjunta al Ejército, la Guardia Civil y la Policía Nacional. Según las estimaciones provisionales que manejan los agentes sobre el terreno, cerca de 49.000 personas han cruzado el espigón de El Tarajal desde Marruecos, aunque el Gobierno insiste en que la cifra aún no es oficial. La llegada masiva de inmigrantes ha llevado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a desplazarse de urgencia a la ciudad para seguir de cerca la evolución de la situación.

PUBLICIDAD

Ante el desbordamiento absoluto de las capacidades de los cuerpos policiales habituales, tal y como ya denunciaron diferentes sindicatos, el Ministerio de Defensa ha ordenado el despliegue formal del Ejército en Ceuta. Fuentes oficiales han confirmado que las Fuerzas Armadas tienen la misión principal de reforzar y dar apoyo constante a la Guardia Civil en todas aquellas competencias que resulten necesarias para mantener la seguridad, siempre bajo la estricta coordinación del mando de operaciones.

De forma paralela y coordinada con la intervención de las Fuerzas Armadas, el Ministerio del Interior ha ordenado una ampliación de los efectivos de la Guardia Civil. El dispositivo encargado de la vigilancia de las fronteras, que habitualmente cuenta con una dotación permanente de sesenta agentes de la Agrupación de Reserva y Seguridad, ha recibido el refuerzo de un pelotón de veinte efectivos, al que se sumarán en las próximas horas otros dos pelotones compuestos por cuarenta agentes adicionales.

Como parte del operativo, treinta guardias civiles procedentes de diversas unidades de Andalucía han sido enviados a Ceuta para reforzar las labores de seguridad ciudadana. Para hacer frente a las constantes incursiones por vía marítima, se han mandando a la región, además, ocho buceadores especializados pertenecientes al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas.

La capacidad naval del cuerpo, originalmente conformada por dos embarcaciones medias y cuatro lanchas zodiac, será potenciada con la llegada del buque Duque de Ahumada, a lo que se unirá en los próximos días un equipo técnico compuesto por cinco patrones de embarcación, tres mecánicos-marineros y expertos en el manejo de drones, respaldados desde el aire por un nuevo helicóptero del Servicio Aéreo.

Finalmente, el operativo de seguridad se completa con la reestructuración y el refuerzo intensivo de la Policía Nacional en la ciudad autónoma. Para intentar agilizar los trámites burocráticos generados por una llegada tan multitudinaria de personas, la Comisaría General de Extranjería y Fronteras ha enviado un equipo de seis especialistas enfocados de manera exclusiva en las labores de reseña y documentación.

En lo que respecta al mantenimiento del orden y la prevención en las vías públicas, se ha establecido que los agentes de la Unidad de Intervención Policial y de la Unidad de Prevención y Reacción que operan de forma habitual en Ceuta doblen sus turnos de trabajo mediante el establecimiento de jornadas extraordinarias. Este esfuerzo ha comenzado a recibir apoyo externo con la incorporación de tres equipos de intervención procedentes de Sevilla, a los que se unirán inminentemente nuevos efectivos desde la unidad central y desde Málaga. El objetivo es consolidar un despliegue de 200 agentes destinados específicamente a garantizar la seguridad ciudadana en la ciudad autónoma.

Mientras el dispositivo continúa ampliándose y las administraciones mantienen el seguimiento permanente de la situación, la prioridad de las autoridades pasa por contener las nuevas llegadas, garantizar la seguridad en la ciudad y gestionar la atención e identificación de los miles de inmigrantes que ya han llegado a Ceuta.