Un día después de verse con Juan Jesús Vivas en Ceuta y ser abucheada a las puertas de la Delegación del Gobierno, la ministra de Sanidad, Mónica García, ya de vuelta en la Península, no ha desaprovechado sus declaraciones para criticar al Ejecutivo ceutí. La titular del ramo ha respondido a los reproches vertidos desde la ciudad autónoma sobre una supuesta falta de apoyo en la gestión de la crisis migratoria, afeando la lentitud autonómica a la hora de desplegar infraestructuras asistenciales básicas.
En declaraciones en TVE, García ha urgido al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, a habilitar "espacios seguros y salubres" para albergar a las personas migrantes y mantener la situación de salud pública bajo control. "A mí me duele que no haya espacios habilitados y que el Gobierno de Ceuta no estuviera lo suficientemente ágil" en la gestión de la emergencia humanitaria, ha aseverado la ministra, rechazando de plano las acusaciones de abandono institucional.
Sin colapso, pero con riesgo de transmisión
Frente al discurso del PP —que a través de Elías Bendodo llegó a exigir la dimisión de la ministra acusándola de provocar un "colapso sanitario"—, Sanidad insiste en que las urgencias no se encuentran desbordadas, si bien reconoce la elevada tensión en la Atención Primaria. Según la titular del Ministerio, la atención médica prestada hasta la fecha responde en su mayoría a patologías derivadas del propio hacinamiento y la insalubridad durante el trayecto y la acogida provisional, y no a una crisis del sistema asistencial.
"Nos estamos jugando, en el caso de mis competencias, una prevención de la salud pública y de la transmisión de enfermedades", ha subrayado García, quien ha hecho hincapié en que "los migrantes no traen enfermedades", sino que sufren las consecuencias de la falta de recursos de contención sobre el terreno.
La fórmula de 2021
Para reconducir la situación, el Gobierno central plantea repetir el esquema utilizado durante la crisis migratoria de 2021. Mónica García ha avanzado que el Ministerio de Defensa pondrá espacios públicos a disposición de la ciudad autónoma. Sin embargo, ha recordado que la competencia directa en materia de salud pública recae sobre la administración ceutí, a la que exige garantizar condiciones mínimas de higiene, alimentación, agua y capacidad de aislamiento.
El objetivo prioritario de Sanidad es disponer de instalaciones adecuadas que permitan realizar investigaciones epidemiológicas eficaces. Según la ministra, contar con estos recintos resulta clave para identificar brotes a tiempo, administrar antibióticos y realizar un seguimiento estrecho de los pacientes.
La titular de Sanidad ha cerrado filas en torno al despliegue del Ejecutivo central recordando que es la séptima ministra en desplazarse a Ceuta, y ha trasladado sin dudarlo la presión hacia la gestión del Gobierno autonómico.
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