El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, acudió este jueves a la comisión mixta de Seguridad Nacional del Congreso de los Diputados para continuar las comparecencias sobre la actuación del Gobierno ante la crisis migratoria de Ceuta. "Quiero mandar un mensaje de confianza y tranquilidad", comenzó su intervención Bolaños, que remarcó que "el Estado está volcado para devolver la normalidad cuanto antes a la ciudad". Indicó que el Ejecutivo central está "trabajando sin descanso" para ello. "Todos somos conscientes de la dimensión de lo ocurrido el 30 y 31 de julio", afirmó determinando unas entradas de 70.000 personas en Ceuta.

Frente a las disculpas de la ministra Margarita Robles el martes, Bolaños recalcó la implicación del Ejecutivo central desde el primer momento sin hablar de posibles errores. Tampoco quiso abordar en un primer momento la contradicción de versiones de la ministra y el responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre si se recibió información previa de los servicios de inteligencia. A ello le instaron a responder algunos grupos presentes durante el turno de réplicas, desde aliados como ERC a la oposición. Dos horas después del inicio de la sesión, fue tajante, alejando al Gobierno más allá de la versión de Robles.

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"El Gobierno de España no tenía información ni previa ni precisa del fenómeno de personas que entraron en Ceuta", se limitó a afirmar Bolaños. Alejó al mismo tiempo las dudas sobre la implicación de Marruecos: "No hay ninguna evidencia que respalden que esté detrás". 48 horas antes, Robles aseguró que el CNI y el CIFAS realizaron la labor que les era exigible". Afirmó la ministra que Inteligencia dio "la información requerida", pero poco después Marlaska trasladó que no hubo informes. Robles dio a entender que no tuvo que ser por escrito necesariamente, aunque la tarde del martes Delegación del Gobierno de Ceuta negó que hubiesen recibido información del CNI.

El mensaje que quiso trasladar Bolaños desde el minuto uno es que "se han dedicado los medios que se consideraron necesarios" para el tamaño de la crisis. También se reafirmó en que Ceuta cuenta para el Gobierno, acompañando esa declaración con el argumento de que el presidente del Gobierno ha ido en cuatro ocasiones allí, "más que ningún otro". Remarcí una inversión de "180 millones de euros más que los Gobiernos de Aznar y Rajoy".

De hecho, en su segundo turno de palabra y tras las críticas de la oposición por la ausencia pública de Pedro Sánchez durante la crisis, Bolaños declaró que "el presidente ha estado todos los días trabajando y dando instrucciones". "Un día de su trabajo este agosto es mucho más que muchos días de trabajo de ustedes", lanzó a PP y Vox. Respaldó el trabajdo de todo el Gobierno y replicó a la oposición por cuestionar que disfruten de vacaciones puntuales cuando el cargo no les permite desconcetar en ningún momento.

"Garantistas" con Ceuta y con la ley

La máxima del Gobierno, dijo, es la de ser "garantistas" tras el inicio de la crisis. Primero, proporcionando "la atención humanitaria" básica "para las personas que entraron" a Ceuta. Y, posteriormente, "garantizando el regreso a su país de origen respetando el marco jurídico". "Los migrantes que permanecen en Ceuta son titulares de derecho. Merecen ser atendidos con humanidad y que seamos capaces de cubrir sus necesidades básicas de alimentación, higiene, salud y, por supuesto, que evitemos cualquier discurso racista". Pero, al mismo tiempo, se quieren proporcionar "todos los recursos materiales y humanos" que se requieran para "recuperar la normalidad" en la ciudad, se reafirmó.

De hecho, el ministro advirtió de que "la prioridad ahora es localizar y realizar los procesos de repatriación, reagrupamiento familiar o asilo de las personas que están en Ceuta. La segunda es recuperar la normalidad de la ciudad". "Somos un país fronterizo y esto supone que tenemos que afrontar grandes retos y situaciones complejas", pero tenemos "capacidad instituconal, diplomática y de medios para afrontar este reto". Bolaños acreditó que con la activación del mando único el martes, con el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, al frente, están "activados todos los resortes al alcance con ese objetivo" de resolución de la crisis "lo antes posible".

Bulos sobre una sentencia del Supremo

Según el titular de Presidencia, lo ocurrido en Ceuta "se vio agravado por la publicación de una sentencia del Tribunal Supremo que fue tergiversada por las redes sociaes. El primero de los bulos es que la frontera estaba abierta, y el segundo es que si venías a España a nado no te podían devolver".

Hace referencia el ministro a la sentencia 814/2026 del Tribunal Supremo, de 29 de junio de 2026, dictada por la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, en el recurso de casación 3795/2025. Responde al caso de un ciudadano argelino interceptado el 14 de noviembre de 2024 en su intento de cruce a nado para entrar en Ceuta junto a otras dos personas, que fue entregrado directamente a Marruecos. El Supremo concluyó que no se le podía aplicar una devolución en caliente.

De seguido, Bolaños esbozó las horas posteriores de la crisis, como hizo el martes Robles, y comunicó que "el 90% de las personas que entraron regresaron a Marruecos en cuestión de horas". Aunque lo hicieron por voluntad propia, afirmó que se debe a "un trabajo que viene de lejos". Describió que desde Justicia, el mismo 30 de julio envió un refuerzo de funcionarios judiciales para dar apoyo al Tribunal de Instancia de Ceuta mientras está a la espera de que el CGPJ haga la petición formal de refuerzo de magistrados que ha requerido el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, de quien dependen los juzgados de la ciudadanía autónoma.

Durante las réplicas de los grupos que apoyan al Gobierno, tanto el PNV, con el diputado Mikel Legarda al frente, y con más intensidad Sumar-Compromís, fueron críticos. El primero cuestionó la lentitud del Ejecutivo para "dimensionar" la crisis y habló de "inacción". Dedujo Legarda que esto tendrá "repercusiones" políticas al quedar en "la conciencia social".

Fueron sus propios socios de Sumar los que rebajaron la justificación del ministro vinculando ese descontrol a la interpretación de la sentencia, de "bulos". El senador Enric Morera le reprochó: "¿Cree que por unos bulos 70.000 personas cruzan la frontera? Esto estaba organizado por alguien". Tanto él, como Francesc-Marc Álvaro, de ERC, vincularon el asunto a la intervención del Gobierno de Marruecos y afearon la falta de contundencia del Gobierno contra Rabat. Bolaños, mantuvo la versión de cooperación por parte de Marruecos.

Por su parte, el representante de Junts, Josep Pagès, recuperó las diferencias entre Marlaska y Robles, en "la vergonzante batalla entre Interior y Defensa", para volver a exigir competencias para Cataluña ante la "ineficiencia del Gobierno español". Ello, tras volver a registrar su partido la trasferencia de las competencias migratorias a la Generalitat. El asunto se pactó con el PSOE en 2025, pero se rechazó en el Congreso.

Arremete contra PP y Vox por falta de "solidaridad"

Ahondando en la dimensión de la crisis, y lanzó un mensaje a los partidos de la oposición, especialmente al PP: "Quién diga que esta situación se resuelve en un santiamente, no tiene ni idea de lo que habla". Quien lo haga, "demuestra una ignorancia insuperable". Tras ello, hizo hincapié en la necesidad de solidaridad de las comunidades con Ceuta.

"No es muy patriota envolverse en la bandera de España en Ceuta, pero negar a Ceuta que el resto de las comunidades autónomas puedan colaborar en la normalización de esta ciudad. Si a alguien se le ocurre defender que alguien que ha entrado a nuestro territorio, por tener otro color de piel u otra nacionalidad, no merece que respetemos su dignidad, esto ni es social ni es humano ni se corresponde con el espíritu de nuestra Constitución". El mensaje llega 24 horas después de que los gobiernos autonómicos de Extremadura, Aragón y Castilla y León, a través de sus vicepresidentes de Vox, hayan anunciado la "impugnación" de todos los expedientes de menores que no sean retornados.

La respuesta de las representantes de la derecha no tardó en llegar con dureza. La portavoz parlamentaria de Vox, Pepa Millán, criticó a Bolaños por evitar hablar de "invasión" la crisis de Ceuta. Acusó a todo el Gobierno de haber "eliminado el Estado de Derecho en Ceuta", sin que haya consecuencias para lo que entienden como "un acto de guerra". "Han provocado el horror" en la ciudad autónoma. "¿Qué le deben ustedes a Marruecos? Culpan a todo el mundo menos a Marruecos y a su incapacidad. Han tardado en actuar 26 días", contradijo a Bolaños Millán.

Cuca Gamarra, diputada y vicesecretaria de Regeneración Institucional, lamentó que Bolaños no hiciese autocrítica ni pidiese "perdón a los ceutíes". "Han tenido el cuajo de hacer la maleta e irse a la playa". "¿Cuantos agentes había ese día protegiendo la frontera española. El control no se subarrienda, se ejerce y ustedes no lo han hecho". "La pregunta es por qué no se ha querido actuar (...) teniendo la información que tenían del CNI, la Guardia Civil" o del propio Gobierno de Ceuta. Gamarra insistió en que "el Estado es fuerte, el problemaes que el Gobierno no da instrucciones para que el Estado pueda actuar".

La popular apremió a Bolaños para que "devuelva la libertad a los ceutíes, eso es lo primer que tiene que conseguir". "Para ello, tiene que comprometerse a que la única solución es el retorno de los miles de asaltantes que continúan en Ceuta". Y reclamó que el Gobierno reconozca a los militares "hoy mismo" como agentes de autoridad.

Bolaños respondío a PP y Vox insistiendo en que carecían de información. "Los discursos de la derecha no se corresponden con la realidad", dijo. Respecto a Marruecos y los retornos, el ministro aseguró que "no existe evidencia" de que el Gobierno del país vecino esté detrás de las entradas masivas. "Su voluntad es la de colaborar en la repatriación de menores, lo dice públicamente y en privado, pero los procedimientos no son sencillos, la ley protege y es garantista con los menores", señaló denunciando los discursos "nada humanitarios" y "crueles" de la oposición.

A Millán, el titular de Justicia la acusó de construir su relato "sobre falsedades absolutas o medias verdades". "No hay una invasión en Ceuta. "Nunca jamás en mis reuniones con el ministro de Justicia marroquí hemos hablado de Ceuta y de Melilla (...) nunca, jamás". La acusó a ella y su partido de usar un lenguaje "incendiario" para generar miedo.

"¿Cómo gestionarían la crisis ustedes en el Gobierno? ¿Ordenarían disparar al Ejército contra las personas que pasan la frontera?", las palabras han generado revuelo. Tras ello, insistío en el respeto al derecho nacional e internacional para resolver la crisis.

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