A la expulsión de once ciudadanos marroquíes detenidos por el ataque del jueves contra una patrulla militar del Grupo de Regulares en Ceuta, se suma la deportación este sábado de otro joven, también de origen magrebí. En su caso, el motivo de la expulsión del territorio español, donde consiguió llegar durante la entrada masiva del pasado 30 de julio, ha sido una condena por adoctrinamiento terrorista.

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La Guardia Civil ha logrado localizar y expulsar a Marruecos a este joven, que tenía prohibida la entrada a España, según han confirmado fuentes policiales próximas a la investigación este sábado a Efe. Fue localizado en un control rutinario en la zona del puerto. Tras comprobar que contra él constaba una orden de prohibición de entrada en España tras una condena por un delito de adoctrinamiento terrorista en el año 2023, se ha procedido a su expulsión inmediata.

El Independiente adelantó este jueves que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) avisó al Ministerio del Interior de que tres terroristas habían conseguido entrar en Ceuta durante la avalancha migratoria de finales de julio. El aviso se produjo después de que se materializara la entrada masiva y fue trasladado a Interior para que se comprobara la información disponible sobre esos tres individuos y se procediera a su localización y detención.

Mientras que la ministra de Defensa, Margarita Robles, defiende que sí hubo coordinación de información con Interior y que los servicios de Inteligencia habían detectado señales que apuntaban al riesgo de una entrada masiva, el ministro Fernando Grande-Marlaska insiste en que “no hubo ningún informe ni aviso ni comunicación”.

En el caso del detenido expulsado este sábado, desde que logró penetrar en Ceuta junto a decenas de miles de inmigrantes irregulares, esta persona se había mantenido oculta en un domicilio o en los montes de la ciudad, según apuntan los primeros indicios. El joven ya se encuentra fuera del territorio español, después de que la Guardia Civil lo trasladara a la frontera con Marruecos.

Los servicios de información de la Policía Nacional y de la Guardia Civil trabajan en identificar a todos los que cruzaron en la avalancha, ante la convicción de que había muchas personas que estaban en situación de busca y captura y otras también tenían pendientes órdenes de expulsión.