El presidente de Ceuta, Juan Vivas, llegó a la reunión del pasado 27 de julio preocupado por el fuerte incremento de las entradas a nado desde Marruecos y por los mensajes que circulaban en redes sociales sobre una posible convocatoria para acceder masivamente a la ciudad autónoma. Tres días después, Ceuta afrontaría una entrada masiva de personas que acabaría desbordando el dispositivo desplegado en la frontera.

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La reunión, según ha podido saber El Independiente, fue telemática y contó con la participación de Vivas, el jefe de Gabinete del presidente del Gobierno, Diego Rubio, y representantes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y del Ministerio del Interior.

Fue Vivas quien mostró mayor preocupación durante el encuentro. El presidente ceutí trasladó los datos que manejaba sobre el aumento de las personas que estaban entrando a nado durante los días anteriores y puso sobre la mesa, como también lo hizo el CNI, los mensajes que circulaban en redes sociales sobre una posible convocatoria.

"Esto pasa todos los veranos"

Sin embargo, según las fuentes consultadas por El Independiente, Rubio rebajó la tensión durante la reunión. El jefe de Gabinete de Pedro Sánchez señaló que este tipo de situaciones se producían "todos los veranos" y restó importancia a la posibilidad de que los mensajes que circulaban en redes fueran a desembocar en una entrada masiva.

Rubio apuntó además durante esa reunión a la buena relación que mantenían en ese momento España y Marruecos como otro de los elementos que, a su juicio, hacía poco probable que se produjera una situación como la que sucedió días más tarde, con la entrada de más de 72.000 personas por Ceuta.

La reunión se celebró cuando todavía quedaban tres días para la entrada masiva, el 27 de julio. En ese momento, por tanto, ya se habían puesto sobre la mesa tanto el incremento de los cruces a nado como la existencia de mensajes que hablaban de una posible convocatoria.

Vivas trasladó los datos

El presidente de Ceuta fue, según las fuentes, quien llegó con una mayor preocupación al encuentro. Vivas aportó datos sobre el incremento de las entradas a nado de los últimos días y explicó la situación que estaba observando en la ciudad.

Las fuentes consultadas señalan que el aumento de los cruces a nado no era una percepción aislada. Los efectivos policiales destinados en Ceuta también habían constatado un incremento notable durante las semanas anteriores.

Después de la sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente, según explican fuentes policiales a El Independiente, se había pasado de unas dos entradas a nado diarias a alrededor de diez, un aumento superior al 300%. En algunas semanas se habían registrado más de una veintena de nadadores. "Había un poco la sensación de que había un efecto llamada", explican estas fuentes.

La información que manejaban los agentes procedía en buena medida de lo que observaban sobre el terreno. Según han informado a este periódico fuentes presentes, días antes sí que se veía a las puertas de las ciudades colindantes con Ceuta, un crecimiento de la población "estaba todo abarrotado". Eran señales que podían generar preocupación, pero que no permitían necesariamente conocer cuál iba a ser la dimensión de lo que finalmente sucedería.

Una reunión con Interior y el CNI

La importancia del encuentro del 27 de julio reside también en quiénes participaron. No se trataba de una conversación únicamente entre el Gobierno y el Ejecutivo ceutí, ya que en la reunión estuvieron presentes representantes de Interior y del CNI. Durante el encuentro se puso sobre la mesa el incremento de las entradas a nado y también la existencia de mensajes en redes sociales sobre una posible convocatoria.

Pero, según las fuentes conocedoras de aquella conversación, Diego Rubio consideró que este tipo de situaciones se producían habitualmente durante los meses de verano. A ello añadió el contexto de las relaciones con Marruecos. La relación entre ambos países era, en aquel momento, "buena" y Rubio consideró que ese factor hacía poco probable que se produjera una entrada masiva de las dimensiones que preocupaban a Vivas. Tres días después, esa valoración quedaría puesta a prueba por los acontecimientos.

El aviso del 29 de julio

La reunión del 27 no fue la última comunicación sobre el riesgo de una entrada masiva. El 29 de julio se informó al delegado del Gobierno de que para el día siguiente estaba prevista una avalancha que podía superar las 100.000 personas, según la información que manejan las fuentes consultadas por El Independiente. El día siguiente era precisamente el 30 de julio, cuando se produjo la entrada masiva en Ceuta.

La secuencia permite reconstruir cómo fue aumentando la información disponible durante los días previos: el incremento de los cruces a nado ya era visible, en redes sociales circulaban mensajes sobre una posible convocatoria y el 27 de julio Vivas trasladó personalmente su preocupación en una reunión con representantes de Interior y del CNI. Dos días después se trasladó al delegado del Gobierno una previsión de una avalancha de dimensiones extraordinarias.

La entrada acabó produciéndose entre el 30 de julio y los días posteriores y obligó a desplegar un dispositivo extraordinario para hacer frente a la situación. El Independiente ya informó de que Interior elevó posteriormente a 72.000 las personas que habían entrado ilegalmente en Ceuta, de las que unas 70.000 habrían regresado a Marruecos.

La versión de Robles y la disputa sobre la información

La reunión del 27 cobra especial relevancia en el contexto de la disputa mantenida en los últimos días entre la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre la información disponible antes de la entrada masiva.

Marlaska ha defendido que no existió un informe, aviso o comunicación que permitiera anticipar una avalancha de las dimensiones que finalmente se produjo. Robles, por su parte, ha defendido que sí existieron informaciones y señales que fueron compartidas con Interior. Cabe destacar que este pasado viernes, el titular de Interior ha utilizado el mismo argumento que Diego Rubio y ha señalado que sí se tenía constancia de ciertos movimientos migratorios pero que es algo que sucede "todos los años".