En un pleno del Congreso, el de este miércoles, que podía preverse átono, al estar de viaje en Nueva York el presidente del Gobierno, se montó lío. Un fuerte forcejeo dialéctico entre la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, y una diputada del PP, Ana Belén Vázquez, a la que forzó a salir del hemiciclo después de que esta mostrase, en su respuesta al ministro del Interior un bote de gas pimienta. Armengol adujo que no se pueden enseñar "armas" durante la sesión. Se produjo un primer aviso a la parlamentaria. Y un segundo, y entonces esta abandonó el salón de plenos, antes de que una tercera advertencia hubiera comportado su expulsión formal.
Vázquez había dirigido, como en otras ocasiones, su pregunta a Fernando Grande-Marlaska. Y en su último turno sacó el botecito de gas pimienta. "Mire, ¿sabe lo que es esto? ¿Sabe lo que es esto? Esto es el símbolo de la falta de libertades que sufren las mujeres ceutíes. Este es el material escolar básico, señor Marlaska. Un espray de gas pimienta, señor Marlaska. ¿Es esta la nueva normalidad a la que se tienen que acostumbrar los ceutíes?".
El pleno continuó con la pregunta siguiente al ministro del Interior, la del diputado de Unión del Pueblo Navarro Alberto Catalán. Y fue después cuando Armengol tomó la palabra y amonestó a la diputada: había enseñado "un arma" en el pleno y, en virtud del artículo 101 del reglamento del Congreso, le pidió que saliera de salón de sesiones y depositara el espray, porque "no puede plantearse en la casa de la soberanía del pueblo y de la democracia", al tratarse de un arma prohibida. "Señora Vázquez, salga del hemiciclo", le instó repetidamente, entre las quejas de la bancada popular. "Lo que no dejaríamos hacer a nadie en esta casa no lo puede hacer un diputado que tiene que representarles", le apremió.
Señora Vázquez, salga del hemiciclo", le instaba Armengol a la diputada. "Lo que no dejaríamos hacer a nadie en esta casa no lo puede hacer un diputado que tiene que representarles", señalaba
La parlamentaria del PP se levantó de su escaño, protesta airada pero no se la escuchaba porque Armengol no le dio la palabra y, por tanto, no encendió su micro. Siguieron las muestras de desaprobación de los populares y los gritos de "¡fuera!" de la izquierda. El ambiente se iba calentando más. La tangana era un hecho.
La presidenta del Congreso llamó al orden por segunda vez a la parlamentaria conservadora y le advirtió de que si lo hacía una tercera vez sería expulsada del pleno y se le aplicaría el artículo 106 del reglamento, que supone la suspensión de la condición de diputado durante un mes. Al final, Vázquez cedió y acabó abandonando el hemiciclo entre los aplausos de sus compañeros, puestos en pie. Su jefe de filas, Alberto Núñez Feijóo, permaneció sentado en su escaño y sin palmear a Vázquez.
La diputada acabó saliendo del salón de plenos al segundo aviso, antes de ser formalmente expulsada. A la salida, Vázquez calificó de "surrealista" lo sucedido y esgrimió que el bote no es un arma
La diputada, ya en los pasillos de la Cámara, fue preguntada por los periodistas y calificó de "surrealista" lo que había sucedido y avanzó que recurrirá la sanción. Alegó que un bote de gas pimienta de 30 mililitros, el que exhibió en el pleno, estaba vacío y además "no necesita una licencia de armas". Es lo que de hecho, dijo, llevan muchas mujeres en su bolso en Ceuta porque se encuentra a la venta.
Es una "broma de mal gusto" la decisión de Armengol, se quejó, y es ella, siguió, la que ha querido "reventar" el pleno. Le reprochó que no conozca el reglamento de armas y le pidió "que rectifique". Vázquez, policía de profesión, recordó que otro miembro de la Cámara, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, mostró balas en el pleno y no se le echó.
Desde la Cámara se agarran al artículo 5.1 del reglamento de armas, que prohíbe la tenencia y uso de "espráis de defensa personal" y de las armas que "despidan gases o aerosoles", al margen de que algunas se vendan sin licencia, como los cuchillos
Fuentes de la Presidencia del Congreso recordaban que, según el artículo 5.1 del reglamento de armas, está prohibida la "publicidad, compraventa, tenencia y uso, salvo por funcionarios especialmente habilitados", de los "espráis de defensa personal y todas aquellas armas que despidan gases o aerosoles, así como cualquier dispositivo que comprenda mecanismos capaces de proyectar sustancias estupefacientes, tóxicas o corrosivas". Añadieron que este texto "recoge claramente qué se considera armas, independientemente de que luego se especifique que algunas puedan ser de venta sin licencia, ya sean cuchillos o espráis. Aquí el tema es que una diputada ha exhibido un arma, esté o no autorizada para su venta en armerías sin licencia. El reglamento de armas regula armas".
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