Dos nombres del narcotráfico de Badajoz han irrumpido en las informaciones sobre las gestiones realizadas en el entorno de Leire Díez para recabar información sobre la jueza Beatriz Biedma: el clan de los Rocho, al que pertenece Cintia Rocho, alias "La Celsa", y el entorno de un narcotraficante conocido como "El Gitano". Ambos aparecen vinculados, de distinta manera, a los contactos que presuntamente rodearon la búsqueda de información sobre la magistrada que investigó a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno.

PUBLICIDAD

Pero, ¿quiénes son los Rocho y quién es "El Gitano"? Tras esos nombres hay dos historias diferentes dentro del crimen organizado de Badajoz, marcadas por el tráfico de drogas, investigaciones judiciales, enfrentamientos entre clanes y, en el caso de los Rocho, su presencia en los sumarios de la provincia.

La vía de los Rocho

La primera vía conduce directamente hacia Cintia Rocho, alias "La Celsa", y hacia una familia cuyo nombre acumula más de una década en los sumarios judiciales de Badajoz. La conexión entre este clan y las maniobras contra la jueza tomó cuerpo tras revelarse la anotación encontrada en la libreta personal de Leire Díez, fechada el 25 de marzo de 2025, donde se leía expresamente: "Jueza de Badajoz. La Celsa. Heroína o gitano".

En una entrevista concedida al programa El Tiempo Justo, la propia Cintia Rocho rompió su silencio para confirmar que personas del entorno de Díez intentaron contactar con ella con el fin de hacerle llegar datos sensibles sobre Biedma, tales como su dirección particular, fotografías tomadas en las inmediaciones de su gimnasio y detalles sobre sus itinerarios diarios. Según expuso la propia Rocho, el trasfondo de aquella maniobra parecía orientado a intimidar a la magistrada, un encargo del que decidió desmarcarse al negarse a colaborar.

Pero la figura de Cintia Rocho no aparece de la nada: se enmarca en una familia que durante años ha estado vinculada a distintas investigaciones judiciales en Badajoz. Ya en abril de 2023, la Audiencia Provincial de Badajoz juzgó a alrededor de una treintena de personas vinculadas al denominado "Clan de los Rocho", a las que las acusaciones atribuían el control de la distribución de estupefacientes en la barriada del Cerro de Reyes desde al menos 2010, así como la creación de una estructura destinada al blanqueo de los beneficios obtenidos con el tráfico de drogas. La causa tenía su origen en la investigación policial desarrollada en 2018 bajo el nombre de Operación Granero, que se saldó con 15 registros domiciliarios y 23 detenciones. Según la información difundida entonces, en los registros se intervinieron distintas sustancias estupefacientes, armas, dinero y material empleado para la preparación y adulteración de drogas.

Entre los principales investigados se encontraba Jesús Rocho Sosa, padre de Cintia. En diciembre de 2018 fue detenido e investigado por posibles delitos contra la salud pública, organización criminal, blanqueo de capitales y tenencia ilícita de armas. Tras los registros, en los que se encontraron cocaína, heroína, hachís y armas, el Juzgado de Instrucción número 4 de Badajoz decretó su prisión provisional. La Audiencia Provincial acordó su libertad provisional bajo fianza en febrero de 2019.

Más de dos años después, en abril de 2021, el Tribunal Constitucional revisó la forma en que se había acordado aquella prisión provisional y concluyó que se habían vulnerado los derechos fundamentales de Jesús Rocho Sosa y Josefa Rodríguez Sanabria, también investigada en la causa y descrita como su pareja sentimental. El tribunal consideró que, antes de decidir sobre su ingreso en prisión, no habían podido acceder a parte de la información necesaria para defenderse adecuadamente. Por ello, anuló formalmente las resoluciones judiciales que habían acordado y confirmado aquella prisión provisional. Sin embargo, para entonces ambos ya estaban en libertad desde 2019.

Durante este procedimiento, las acusaciones sostenían que el grupo había controlado desde 2010 distintos puntos de venta de droga en Cerro de Reyes y había desarrollado un entramado de personas y lugares para distribuir las sustancias, ocultar sus beneficios y evitar la actuación de las autoridades. Entre los delitos objeto de acusación figuraban el tráfico de drogas, la pertenencia a grupo criminal, el blanqueo de capitales y la tenencia ilícita de armas.

La sentencia determinó como probado que desde 2010 el clan acaparaba y controlaba la distribución de sustancias estupefacientes en la barriada de Badajoz: "Montando un complejo entramado de personas y lugares de venta, haciéndose con el control total del mercado ilícito de esa zona. No dudando en cometer otras infracciones criminales para mantener su dominio, ocultar sus ganancias y eludir todo tipo de control".

Otros miembros de la familia también habían aparecido anteriormente en procedimientos judiciales. Francisco Rocho Sosa y José Antonio Rocho Sosa —hermanos de Jesús Rocho—, también figuran en documentación oficial de la Audiencia Provincial de Badajoz correspondiente a una causa en la que se investigaron delitos relacionados con el encubrimiento y las lesiones, junto con Jesús.

Por otro lado, el clan familiar sostiene asimismo una histórica rivalidad violenta con otros grupos delictivos de la zona, como el "Clan de los Matías", con quienes han mantenido enfrentamientos armados documentados por diarios locales como La Crónica de Badajoz desde 2008. Esta espiral bélica alcanzó uno de sus momentos más graves en 2024. El 29 de febrero de ese año, J.G.C., alias "El Tutu" y marido de Cintia, fue acribillado a tiros en un establecimiento de Badajoz mientras desayunaba junto a su esposa, tal y como informó El Español. Apenas diez meses después, el 30 de diciembre de 2024, el propio Jesús Rocho Sosa fallecía tras recibir una ráfaga de disparos cuando circulaba en su vehículo.

Fue precisamente en este escenario de extrema tensión previa en el que, según reveló el citado medio, mediadores como el empresario Joaquín Parra o Luis José Sáenz de Tejada habrían buscado tender puentes con la estructura de los Rocho, especialmente con Cintia, quien habría tomado el relevo del liderazgo del clan tras el asesinato de su padre y su marido. El ofrecimiento a los Rocho habría consistido en apartar a Biedma a cambio del cierre de sus causas judiciales, según una fuente presente en las negociaciones citada por el diario.

"El Gitano" también en el radar

La segunda línea de actuación de la trama apuntó hacia un individuo conocido en las redes del narcotráfico pacense bajo el alias de "El Gitano". A diferencia del contacto intentado con Cintia Rocho, en este caso las aproximaciones habrían buscado trasladar de forma directa mensajes e información sobre la magistrada Biedma con el propósito de amedrentarla, llegando a mantenerse contactos con el abogado de este narcotraficante, según publicó el diario La Razón.

"El Gitano" aparece vinculado a una operación antidroga desarrollada en Badajoz en agosto de 2022. El Debate, se trata del supuesto líder del grupo criminal desarticulado en aquella operación, en la que se intervinieron casi nueve kilos de cocaína de gran pureza y 2,5 kilos de heroína, además de una pistola, dos básculas de precisión y una máquina para preparar los paquetes de droga.

El Independiente ha localizado una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura dictada en julio de 2024 que encaja con esos datos. El fallo confirma la condena dictada previamente por la Audiencia Provincial de Badajoz y recoge que el 18 de agosto de 2022 fueron detenidas dos personas cuando salían de una parcela. En ese primer momento se intervinieron alrededor de 100 gramos de cocaína y otros 100 de heroína. Al día siguiente, los agentes registraron varias propiedades y localizaron el grueso del alijo: cerca de nueve kilos de cocaína y 2,5 kilos de heroína, además de material para su preparación y distribución.

Las fechas, las cantidades, los lugares y la sucesión de los registros coinciden con los datos de la operación atribuida al grupo de "El Gitano". También encaja que la sentencia recoja la existencia de cuatro acusados y sitúe la actividad de distribución de droga principalmente en Badajoz. Todo ello permite dibujar algunos rasgos sobre la persona que se esconde tras el alias de "El Gitano", pese a la escasa información disponible sobre su identidad.

El nombre de "El Gitano" reaparece así en una historia que empezó mucho antes de que llegara al entorno de la juez Beatriz Biedma. La operación antidroga de Badajoz, los procedimientos en los que aparecen miembros del clan de los Rocho y las maniobras que ahora rodean a la magistrada forman parte de una misma secuencia que vuelve a cruzar a protagonistas de distintos momentos. En el centro de esa historia está Biedma, la jueza que investigó a David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez, y que lo envió a juicio antes de que la Audiencia Provincial de Badajoz le condenara a nueve años de inhabilitación por prevaricación administrativa.