La Comunidad de Madrid, circunscripción uniprovincial, tendrá algo más de peso en las próximas elecciones generales del 29 de noviembre. Incrementará en uno su reparto de diputados, pasando a un total de 38 escaños a repartir entre las formaciones políticas que más despunten la jornada electoral. Se debe al incremento de la población en el territorio, lo que provoca a su vez que la provincia de Cádiz pierde ese escaño. Madrid, en todo caso, sigue siendo la segunda comunidad más decisiva en las urnas tras Andalucía, cuyo peso es de 60 representantes.
Son las únicas circunscripciones que sufrirán esta modificación respecto a las generales de julio de 2023. El cambio se ha comunicado en el real decreto de disolución de las Cortes Generales de este martes, 24 horas después de la declaración institucional del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el que anunció la convocatoria de generales. Este reparto de escaños está regulado por el artículo 162 de la ley electoral. Se mantiene la elección de 209 senadores mediante urnas y 57 de ellos serán elegidos por los parlamentos autonómicos por designación hasta llegar a un total de 266.
En concreto, el reparto provincial de diputados es el siguiente de mayor a menor: 38 escaños en Madrid; 32 en Barcelona; 16 en Valencia; 12 en Alicante/Alacant y Sevilla; 11 en Málaga; 10 en Murcia; 8 en Baleares, Bizkaia, Cádiz, Coruña (A) y Las Palmas; 7 en Asturias, Granada, Pontevedra, Santa Cruz de Tenerife y Zaragoza; 6 en Almería, Córdoba, Gipuzkoa, Girona y Tarragona; 5 en Badajoz, Cantabria, Castellón, Ciudad Real, Huelva, Jaén, Navarra y Valladolid; 4 en Albacete, Álava, Burgos, Cáceres, León, Lleida, Lugo, Ourense, La Rioja y Salamanca; 3 en Ávila, Cuenca, Guadalajara, Huesca, Palencia, Segovia, Teruel y Zamora; 2 en Soria; y 1 en Ceuta y Melilla.
¿A quién beneficia ese escaño por Madrid?
Es difícil determinarlo sin más, pero si se miran los antecedentes electorales, hay un equilibrio histórico y una inclinación en las últimas convocatorias donde la derecha sale más favorecida. Eso no quiere decir que ese último escaño, extra, vaya a ir directamente a partidos como PP y Vox. A excepción de un resultado igualado en 1996, en el resto de generales la izquierda consiguió en seis ocasiones la victoria frente a las ocho veces que la derecha sacó más representación. De esas ocho, siete han sido consecutivas desde 2009. La de 2023, con cinco diputados de diferencia (16-21) fue la victoria de la derecha más amplia tras la de 2011, cuando fueron diez (13-23). Con los mismos porcentajes de voto que en las generales de 2023, el PSOE sumaría un escaños, quedando el reparto: 16 para el PP, 11 para el PSOE, 6 para Sumar y 5 para Vox.
Si se atiende al reparto histórico de Cádiz, la izquierda se ha impuesto tradicionalmente con 12 victorias sobre 5 derrotas. Ahora bien, en las generales más recientes, se ha venido dando un equilibrio con derrotas por solo un escaño entre bloques. De los 9 escaños que se han repartido hasta ahora, que pasarán a 8, el equilibrio ha sido desde 2011 de 5-4, para la izquierda hasta abril de 2019, y para la derecha desde noviembre de 2019 a 2023. O bien esto provoca un empate, o bien amplía la brecha entre bloques.
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