El Gobierno de Ceuta, encabezado por su presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha llevado ante notario el rastro de las comunicaciones que mantuvo con Moncloa y varios ministerios durante los días previos a la entrada masiva del 30 de julio. Según ha podido saber en exclusiva El Independiente, lo hizo el pasado viernes, un día después de que Moncloa cuestionara la versión de la Ciudad sobre los avisos trasladados al Gobierno central antes de la crisis migratoria.
Vivas no ha certificado únicamente las llamadas realizadas a la Presidencia del Gobierno. La documentación incluye también las comunicaciones con distintos ministerios y los mensajes de WhatsApp intercambiados durante esos días. Fuentes del Gobierno de Ceuta cuentan que el registro ha sido entregado al letrado de la Ciudad para que lo incorpore a las actuaciones de la Audiencia Nacional, en respuesta además al requerimiento realizado por la propia magistrada que investiga los hechos.
La certificación permite reconstruir con precisión la insistencia de la Presidencia ceutí para que el Gobierno central actuara ante una situación que la Ciudad consideraba ya extraordinaria antes del salto cualitativo que se produjo el 30 de julio. Y muestra que los contactos no se limitaron a una única llamada a Moncloa: se sucedieron durante cinco días y se extendieron a Seguridad, Interior, Defensa, Exteriores y Política Territorial.
"La mayor ayuda posible"
El primer contacto de esta secuencia se produjo el domingo 26 de julio. El consejero de Presidencia y Gobernación solicitó por la mañana a la secretaria de Estado de Seguridad "la mayor ayuda posible" ante la entrada constante de migrantes, adultos y menores. La respuesta fue que eran conscientes de la situación y que estaban tratando de abordarla.
Al día siguiente, Vivas decidió elevar directamente la situación a Moncloa. A las 8.39 horas del lunes 27 de julio, antes de una reunión de coordinación convocada por el propio presidente en la Delegación del Gobierno, se realizó una llamada al director del Gabinete de Pedro Sánchez, siempre según fuentes del Gobierno Ceutí.
La conversación se produjo minutos antes de que Vivas reclamara en la reunión de Delegación el refuerzo de los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la declaración de emergencia nacional y el establecimiento de un mando único. No se trataba, por tanto, de una comunicación aislada, ya que esa misma mañana, el presidente trasladó esas demandas a los responsables estatales presentes en la reunión.
Tres llamadas seguidas
Los contactos con Moncloa continuaron durante toda la jornada. A las 12.59 horas se remitió un mensaje al director del Gabinete de Sánchez y a las 13.07 horas se produjo una nueva conversación telefónica. La respuesta fue que estaba "moviendo lo nuestro", pero que necesitaba más tiempo.
La insistencia aumentó por la tarde. A las 20.19 horas, la Presidencia ceutí volvió a solicitar información mediante un mensaje. No obtuvo respuesta. A las 20.58 horas constan tres llamadas al director del Gabinete de Moncloa.
La secuencia se repitió al día siguiente. El martes 28, a las 8.12 horas, se realizaron cuatro llamadas al mismo interlocutor. Ninguna fue atendida. Se envió entonces un mensaje a las 8.18 horas para solicitar que desde Moncloa se hablara directamente con Vivas.
La respuesta recibida fue que el Gobierno estaba trabajando "en diversos frentes" para solucionar el problema y que el delegado del Gobierno mantenía informada a la Ciudad. Ese mismo día, Ceuta contactó también con Exteriores y Política Territorial y reclamó nuevamente que se incrementaran los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, que se activara la emergencia nacional y que se estableciera un mando único.
Falta de respuesta
Ante la falta de respuesta por parte de Moncloa, las fuentes de la Ciudad Autónoma apuntan que el ejecutivo Ceutí comenzó con las gestiones ministeriales. Según el registro certificado, el martes 28 a las 8.21 horas se pidió al Ministerio de Asuntos Exteriores una comunicación con el ministro José Manuel Albares. El ministro terminó llamando a Vivas ese mismo día. También se solicitó comunicación con el ministro de Política Territorial, aunque esa llamada no se produjo hasta después de reiterarla.
Mientras tanto, el Gobierno de Ceuta mantuvo contactos constantes con la secretaria de Estado de Seguridad. Esa tarde volvió a plantearle el incremento de efectivos, la emergencia nacional y el mando único. La respuesta fue que estas dos últimas peticiones debían estudiarse jurídicamente. A la Ciudad se le trasladó además que el ministro del Interior no podía atenderla porque se encontraba en la gestión de los incendios.
El miércoles 29 continuaron las peticiones. Vivas recibió finalmente las llamadas del ministro de Política Territorial y de la ministra de Defensa, después de que la Ciudad hubiera solicitado insistentemente ambas comunicaciones. También volvió a pedir hablar con la secretaria de Estado de Seguridad.
El jueves 30
A partir de las diez de la mañana se produjo el "salto cualitativo" en la entrada de personas en Ceuta. La Junta de Portavoces suspendió el Pleno y se reunió con carácter extraordinario y urgente. Por unanimidad reclamó al Gobierno central la declaración de emergencia nacional, el refuerzo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el despliegue del Ejército y el cierre de la frontera.
Mientras la entrada masiva ya estaba en marcha, la Presidencia ceutí volvió a contactar con Moncloa. A las 11.17 y a las 11.24 horas se comunicó la situación. A las 12.03 horas respondió el director del Gabinete de Sánchez.
Según la reconstrucción documentada por la Ciudad, el mensaje que recibió Vivas fue que no era necesario que el presidente del Gobierno hablara con él porque se trataba de una situación migratoria que ya estaba siendo abordada por los ministerios competentes. Tras insistir el jefe del Gabinete de Vivas y su secretario particular, Sánchez terminó llamando al presidente ceutí alrededor de las 13.00 horas.
Fue la primera comunicación directa entre ambos durante la crisis. La Ciudad volvió a informar ese mismo jueves a Moncloa y a los ministerios de Interior, Defensa, Exteriores y Política Territorial. También remitió el acuerdo aprobado por unanimidad por la Junta de Portavoces.
A las 17.01 horas volvió a comunicarse con Moncloa para trasladar la situación existente en ese momento, cuando la Ciudad calculaba que podían haber entrado ya más de 20.000 personas. Esta vez, según la cronología certificada, no hubo respuesta. La misma información fue remitida a los ministerios. Alrededor de las 18.00 horas, la ministra de Defensa llamó finalmente a Vivas para comunicarle la decisión de desplegar al Ejército.
La certificación notarial
La certificación notarial realizada ahora por el Gobierno Ceutí incorpora así el registro de una cadena de comunicaciones que se inició cuatro días antes de la entrada masiva y que continuó durante toda la jornada del 30 de julio. No solo deja constancia de las llamadas, también fija los mensajes enviados, las horas en las que se realizaron las llamadas y la reiteración de las peticiones formuladas por la Ciudad.
El documento será aportado a la Audiencia Nacional en un momento especialmente relevante para la investigación. Después de que Moncloa haya cuestionado la existencia o el alcance de los avisos previos de Vivas, el presidente ceutí ha decidido dejar ante notario el rastro completo de sus comunicaciones con el Gobierno central.
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