El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este viernes la gestión migratoria de España frente a las críticas recibidas durante el Consejo Europeo y ha tachado de "bla, bla, bla" los discursos de los líderes que cuestionan su política. El jefe del Ejecutivo se ha reivindicado como un "alumno aventajado" en esta materia dentro de la Unión Europea y ha asegurado que los datos avalan las medidas adoptadas por su Gobierno.

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"Una cosa es el discurso, si me permiten, el 'bla, bla, bla', y otra la realidad, los datos, y los datos demuestran que España está teniendo una política muy responsable en la lucha contra la migración irregular, la gestión de los flujos de migración y la cooperación con los países de tránsito y de origen", ha afirmado en una rueda de prensa al término de la cumbre europea celebrada en Bruselas.

La cuestión migratoria ha sido uno de los asuntos principales de la reunión de los Veintisiete. Durante la cumbre, líderes como la primera ministra danesa, Mette Frederiksen; la italiana, Giorgia Meloni, y el primer ministro checo, Andrej Babis, han criticado la regularización extraordinaria de migrantes impulsada por el Gobierno español y han planteado su posible impacto en el resto de la Unión Europea.

En este contexto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha defendido la necesidad de reforzar la coordinación entre los países del espacio Schengen ante medidas migratorias como la regularización española. Aunque ha reconocido que estas decisiones son competencia nacional, ha advertido de que pueden tener un "impacto transfronterizo".

"Las decisiones para regularizar migrantes irregulares son una competencia nacional, pero, como otras decisiones nacionales, pueden tener un impacto transfronterizo. Y por esa razón, la coordinación y cooperación estrecha en la zona Schengen es muy importante", ha afirmado Von der Leyen.

La presidenta de la Comisión ha evitado referirse a una medida concreta y ha subrayado que la migración es "un reto europeo" que requiere "soluciones europeas". Asimismo, ha recordado que la UE ya dispone de un mecanismo para intercambiar información sobre decisiones migratorias nacionales con posibles consecuencias transfronterizas y ha planteado la posibilidad de "reforzarlo".

"La Comisión está preparada para apoyar este refuerzo", ha señalado, sin ofrecer más detalles sobre cómo podría desarrollarse.

Un debate "muy duro" entre los líderes europeos

Durante la discusión sobre migración, las primeras ministras de Italia y Dinamarca, Giorgia Meloni y Mette Frederiksen, han intentado introducir cambios en las conclusiones de la cumbre para pedir a Bruselas que "explore medidas que puedan alentar la coordinación" entre los Estados miembros cuando adopten decisiones nacionales con posibles efectos sobre sus socios.

El debate ha sido "muy duro", según han coincidido varias fuentes europeas consultadas por Europa Press. Varios de los países que firmaron una carta crítica con el Gobierno español días después de la crisis migratoria de Ceuta han vuelto a cuestionar la regularización extraordinaria y su posible efecto llamada.

"Estuvo aislado, solo (el presidente de Francia, Emmanuel) Macron le echó una mano", ha asegurado una fuente diplomática. Otras fuentes han matizado que, aunque Macron rechazó claramente la posición de Italia y Dinamarca, también hubo otros mandatarios que expresaron reservas.

Por otro lado, Von der Leyen ha defendido la necesidad de reforzar Frontex, la agencia europea de fronteras, y de establecer un mecanismo que permita responder con mayor flexibilidad a los flujos masivos de migrantes instrumentalizados por actores estatales y no estatales.

Estas situaciones tienen un "claro objetivo: abrumar a las autoridades, causar pánico y dividirnos", ha señalado la presidenta de la Comisión, que considera que requieren "una herramienta de emergencia". Bruselas prevé presentar esta propuesta antes de finales de año.