"Contrato con España". Ese es el enunciado de los compromisos que ha presentado Alberto Núñez Feijóo más allá del programa electoral, aún en elaboración. Se trata de "un compromiso personal, del que respondo yo con mi nombre, experiencia, trayectoria y con todo lo que soy" que ha presentado esta mañana en Madrid. Esta vez ha eludido "hacer un inventario" de la gerstión socialista del los últimos años", para ser propositivo y abogar por "restaurar el pacto entre el Estado y los ciudadanos". Y ese cambio "será con valores o no será". El primero de esos valores, ha dicho, "será la verdad, decir la verdad siempre. Los españoles se mercen un presidente que les diga la verdad siempre". Segundo, la ley -"no más atropellos para imponer la voluntad de una sola persona y de su familia-, tercero y cuarto, el esfuerzo y la unidad, respectivamente. No es un cambio de Gobierno, ha puntualizado, "sino de etapa".

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Mientras planeaba por el acto popular la especulación en torno a si el líder de Vox, Santiago Abascal, retiraba a su partido de la pugna en el Senado, donde la izquierda se ha unido en torno al PSOE, ha propuesto "un Gobierno que respete a las Cortes, que presente presupuestos y no gobierne con decretos-leyes". También que "convoque elecciones" si no hay Presupuestos dos años seguidos, "que no pervierta las leyes con instrucciones políticas porque eso es un fraude" -en referencia a la aplicación de la ley de nietos. Además, ha defendido que "sobran ministerios, altos cargos y aseores, y corrupción", sobre la que ha apostillado que, de gobernar, "pagará sea quien sea".

Intento por cerrar la polémica en torno al sistema de pensiones

También ha aclarado, para terminar de cerrar esta polémica, que los pensionistas verán incrementadas sus pensiones conforme al IPC y "se garantizará que los jóvenes lleguen a cobrarlas" cuando se jubilen. Defensa de la soberanía e integridad territorial de España, separación de poderes, "limpiar el Estado" para hacerlo "más eficaz y más fuerte", recuperación de las clases medias, construcción de un millón de viviendas, integración de los inmigrantes o "calles más seguras" han sido otros asuntos que ha abordado en un plan de "reconstrucción nacional" por la que "la palabra de un presidente del Gobierno vuelva a tener valor".

Además, ha hecho una referencia a las imágenes de violencia que han llegado de Francia. Violencia alentada, ha dicho, "por la izquierda radical", un escenario que pide no se reproduzca en Epaña sino que el cambio se vehicule de forma pacífica a través de las urnas. Todos estos compromisos han contado con una rúbrica final.