Casi dos años después de la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, la investigación judicial sigue dejando nuevos detalles sobre las circunstancias en las que se produjo su caída mortal. La última información conocida apunta a un elemento que la defensa de su hijo, Jonathan Andic, pretende incorporar a su estrategia: un informe médico que documenta las dolencias que arrastraba el empresario y que, según sostiene, podrían haber influido en el accidente ocurrido el 14 de diciembre de 2024.
Según ha podido saber El Independiente por fuentes de la defensa, el documento recoge que Isak Andic "padecía desde hacía muchos años un desgaste en la rodilla, una artrosis bilateral, una dolencia que monitorizaba, que requirió tratamiento y que arrastraba fruto de una rotura de ligamentos sufrida décadas atrás. Lo trataba de mitigar con tratamientos regenerativos para poder mantener una vida lo más activa posible." El informe también señala que "tenía buen estado de salud general, sin contraindicaciones para realizar actividad física". Por tanto, aunque la dolencia estaba documentada y recibía tratamiento, no se le había desaconsejado realizar la caminata.
El empresario, de origen turco y afincado en Cataluña desde la adolescencia, era una persona a la que su entorno define como "muy vital". Practicaba deporte con asiduidad, una circunstancia que, según las fuentes consultadas, quedó reflejada en las declaraciones testificales de familiares, allegados y personas de su confianza incorporadas a la causa judicial.
La defensa pretende ahora dar relevancia a la documentación médica sobre los problemas físicos que sufría Andic. Según el informe, el empresario recibió tratamientos para estas dolencias durante años, al menos desde 2018, tanto en el Instituto Cugat como en el Institut de Teràpia Regenerativa Tissular (ITRT). La documentación permitiría acreditar la existencia de esas patologías y aportar elementos para valorar si pudieron tener alguna incidencia en la caída.
Los Mossos negaron la existencia de tales indicios
La información se conoce después de que, a mediados de septiembre de 2026, trascendiera que los Mossos d'Esquadra no habían encontrado indicios de que Isak Andic padeciera problemas de salud que pudieran haber propiciado el accidente mortal. Ahora, la defensa pone el foco en una dolencia que, según sostiene, estaba documentada desde años antes de los hechos.
No obstante, fuentes cercanas a la investigación recalcan que "nada hacía prever que pudiera suponer un riesgo de accidente, por lo que la caminata de aquel diciembre podía realizarse sin reparos". En tanto, la existencia de una patología previa no habría implicado, por sí sola, que esta provocara la caída ni permite establecer de forma concluyente las circunstancias en las que se produjo, pero sí abre un nuevo argumento en el que podría apoyarse la defensa para demostrar una posible caída accidental.
En cualquier caso, la defensa asegura disponer de "una abrumadora" prueba documental y pericial sobre las dolencias del empresario y el posible efecto que pudo tener la caída sufrida el día del accidente. Estos elementos se enmarcan en una investigación que trata de esclarecer la muerte de Andic y en la que su hijo Jonathan continúa investigado, sin que exista una resolución judicial que determine su responsabilidad penal.
Qué ocurrió el día de autos
El 14 de diciembre de 2024, el empresario Isak Andic y su hijo Jonathan realizaron una ruta de senderismo en Montserrat que, según trascendió entonces, habría estado vinculada a una presunta "terapia de confrontación" para abordar una crisis paternofilial. La causa se archivó provisionalmente en enero de 2025, pero algunas contradicciones detectadas en la versión de Jonathan llevaron a los Mossos d'Esquadra a reabrir la investigación por orden de la magistrada Nieto Galván.
El 19 de mayo, el hijo del fundador de Mango fue detenido y trasladado a dependencias judiciales, donde, tras varias horas de interrogatorio, quedó en libertad —sujeto a medidas cautelares— después de abonar una fianza de un millón de euros. La fase de instrucción sigue recibiendo testigos, de hecho, ahora hay 32 nuevas personas incorporadas a la causa a petición de la defensa del primogénito, entre los que se encuentra Miquel Roca y su hijo, Joan Roca, tres albaceas –uno de ellos, el presidente del Grupo Planeta–, Francisco Marco, de la agencia de detectives Método 3, contratada por la defensa de Jonathan Andic, así como un colaborador del despacho de Julia Lüderwaldt, terapeuta vinculada a un enfoque basado en el psicoanálisis cuyas prácticas habrían sido cuestionadas por el colegio profesional.
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