El pacto quirúrjico entre PP y Vox permitiría al bloque de la derecha mantener una mayoría absoluta muy parecida a la que queda atrás con el final de la XV Legislatura, con el PP ahora necesitando apoyo de Vox. El punto de acuerdo entre los dos partidos permite contrarrestar el forjado por el PSOE y Frente Amplio hace una semana y media, reduciendo las pérdidas a la derecha a tan solo 5 senadores mientras que la izquierda, en la coalición Senado de Progreso, subiría 15 representantes en las próximas generales del 29 de noviembre.

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En concreto, PP y Vox, que ahora suman 148 senadores en la Cámara Alta entre electos y por designación autonómica –143 populares y 5 de Vox–, descenderían a 143 representantes conjuntamente con los de Santiago Abascal. 133 irían a Alberto Núñez Feijóo y 10 a Vox. Pero eso les seguiría asegurando una mayoría absoluta bastante holgada, fijada esta bajo los nuevos criterios electorales para el 29-N en 135 cargos. El Senado pasará a 209 representantes a elegir en urnas en noviembre, ampliado en un senador a elegir en Madrid y otro en Cataluña, así como uno independiente la isla de Formentera, que en el pasado elegía con Ibiza el puesto. El resto, 58 senadores, dependen de los acuerdos autonómicos y se mantendrán a la espera de renovaciones parciales después del ciclo autonómico de mayo de 2027.

Según la proyección elaborada por El Independiente –recalculando las distribuciones por provincia de acuerdo al consenso–, en los lugares donde PP y Vox han llegado a un acuerdo, el beneficio es claro para la derecha y permite bloquear un incremento de representación de la izquierda. Todo, eso sí, en base a una simulación con el nuevo escenario y con los datos electorales del 23 de julio de 2023, los de las anteriores generales. De las 20 provincias donde PP y Vox han pactado, seis suponen que Vox retire sus listas e integre a sus cargos como independientes en los segundos puestos de sus candidaturas. Esto es en Gran Canaria, Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares. En las canarias el PP suma dos escaños, uno respectivamente que baja el PSOE, sin alianzas allí con la izquierda. El 2-2 de socialistas y populares se invierte en las provincias valencianas a un 3-1, y en Ibiza y Formentera Génova suma uno respectivamente. No hay cambios en el resto. Tanto en las circunscripciones canarias como valencianas Vox consigue escaño con sus 'dos' independientes.

Vox quitaría a ERC un escaño en Tarragona

Otro de los acuerdos entre PP y Vox es la retirada de las listas del PP en Guipuzkoa, Girona y Tarragona, lugares complicados para la derecha no nacionalista. Sin que surta efectos en las dos primeras circunscripciones, el Vox quitaría un cuarto escaño a ERC aglutinando el voto de la derecha constitucionalista frente a los tres primeros del PSC. En Cataluña, la falta de unidad de la izquierda también les perjudicaría.

La última modalidad del acuerdo es en 14 provincias, donde habrá candidaturas de ambas formaciones pero mientras que el PP presentará a tres candidatos para cuatro puestos, Vox solo presentará listas con un responsable. Se quiere fomentar o bien un apoyo directo a los tres candidatos populares o que el votante conservador combine un 2-1 para PP y Vox. Permitiría que el equilibrio de 3-1 para las derechas se mantuviese en Sevilla, Granada, Huelva –por la mínima–, Asturias, Huesca, Zaragoza, Cuenta y Alicante. En Navarra, donde UPN va junto al PP, permitiría afianzar la senadora actual ante los tres del PSN-PSOE. Una resistencia, en definitiva, a esos acuerdos de los progresistas.

La derecha gana escaños en Badajoz, Cáceres y Álava

Pero sí produciría cambios en Badajoz y Cáceres, del 3-1 para el PSOE al 2-2 frente al PP. Allí Vox incrementó notablemente su apoyo electoral en las autonómicas de diciembre de 2023. También sería bueno para el PP en Álava, ya que quitaría un escaño a EH Bildu para quedar 3-1 a favor del PSE-PSOE. Los acuerdos en Pontevedra, con un apoyo muy bajo para Vox, y en Jaén, no impiden que la izquierda pase de un 3-1 para el PP a un 2-2 junto al PSOE. El balance para la derecha, por tanto, es de diez escaños extra respecto al 23-J.

Los votos de Vox en Jaén y Pontevedra no blindan frente a la suma de la izquierda en Jaén y Pontevedra

Estas cifras de la derecha tras ese acuerdo táctico compensan las caídas en otras provincias donde habrá dos listas independientes de PP y Vox –23 en el caso de los de Abascal, que siguen renunciando a nueve circunscripciones a falta de publicarse las candidaturas en el Boletín Oficial del Estado (BOE)–. Los acuerdos de la izquierdan son claros. Dan un escaño extra a costa del PP en Albacete, Burgos, Ciudad Real, León, Madrid, Teruel y Valladolid; y dos en las circunscripciones de Málaga, Guadalajara, Ourense y Córdoba. Un total de 15 senadores compensados con los diez de la derecha.

Abascal tendría un nuevo grupo de 10 senadores

Teniendo en cuenta esos acuerdos entre PP y Vox para la integración en listas y el extra de Tarragona, Vox conseguiría formar grupo parlamentario. De los diez que crece la derecha, los de Abascal se harían con 5 por los 110 totales del PP solo en urnas. Se añadirían 23 senadores por designación autonómica populares, y cinco de Vox, que dejaría a los ultraconservadores en 10 por los 133 populares.

A la izquierda, el PSOE parte actualmente de 72 senasdores a los que hay que sumar uno extra por la coalición en Ibiza y otro de los socialistas de La Gomera. Esos 74 pasan a 89 con lo que ganan con la alianza con Frente Amplio en las provincias anteriormente mencionadas, y se incrementa a 110 –más uno de Más Madrid y Compromís– definitivos. El crecimiento se lleva por delante escaños de algunos socios como PNV en Vizcaya, caso de dos. Queda por ver qué pasa con escaños nuevos como el distribuido por Madrid y por Cataluña, que en todo caso no influirían en el dominio de la derecha. Recientemente, y antes del acuerdo de PP y Vox, centros demoscópicos como Opinión 360, de Iván Redondo, aproximaron cifras muy similares en las provincias donde solo habrá pacto PSOE-Frente Amplio y no de la derecha. Aunque antes del anunciado por Génova y Bambú, la percepción era la de una izquierda ganadora. Con 134 todo ese bloque incluidos los designados por las regiones, y con 4 de ERC y 5 de EH Bildu, que aseguraban la mayoría absoluta frente a un PP y Vox de 112.

Para que estos supuestos apliquen, debe producirse un patrón de voto muy similar al del 23-J, algo que puede cambiar en vista a otros escenarios electorales como el de las europeas de 2024, o el de las últimas elecciones territoriales de este ciclo de 2026, con un PSOE a la baja. La izquierda en bloque está aún a más de 10 puntos de voto de diferencia de las últimas generales.

Se frustraría el objetivo clave: no contar con el PSOE

La incapacidad de conformar una mayoría amplia de 3/5, para la que se requiere 162 senadores, impidiría sobre esta estimación a PP y Vox lograr uno de sus objetivos principales: completa independencia del PSOE y las izquierdas para trámites futuros como la renovación de los cuatro cargos pendientes del Tribunal Constitucional, entre ellos el de presidente Cándido Méndez-Pumpido. Igualmente, para la designación de los diez vocales que corresponden al Senado respecto al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Tampoco se conseguiría en el Congreso: las últimas encuestas dan ya a PP y Vox por debajo de los 200 diputados en los que se viene sosteniendo desde hace más de un año, y lejos de los 210 necesarios para esos 3/5 en el Parlamento, que también permitirían profundas reformas constitucionales.

Según apuntó este lunes el secretario general del PP, Miguel Tellado, durante una rueda de prensa en Génova tras el anuncio del acuerdo, la unidad "demuestra sentido de Estado" y "una colaboración para frenar en seco a la extrema izquierda" y para proteger la mayoría de centroderecha en el Senado. "Sánchez ha intentado alterar la voluntad de cambio por todas las vías. Esta –la del pacto de izquierdas– tampoco le ha salido", expresó. Por su parte, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, en un mensaje grabado, afirmó que su partido "estará a la altura siempre" más cuando Sánchez "ha intentado asaltar todas las instituciones de la mano de extremistas y radicales".

Después de criticar el pacto de PP y Vox a través de las redes sociales, Sánchez intervino en un mitin preelectoral desde Gijón (Asturias) junto a la cabeza de lista, Adriana Lastra, y el presidente autonómico, Adrián Barbón. Fue tajante: "Ya sabemos que tenemos enfrente: votar a Feijóo es lo mismo que votar a Abascal. No lo digo yo, lo dicen ellos con su pacto y lista única al Senado. En toda Europa se está viendo como la derecha no quiere saber nada de la ultraderecha, y aquí en España, con Feijóo al frente, ha hecho retroceder a la derecha democrática de nuestro país 50 años pactando con la ultraderecha de Abascal. No vamos a permitir que hagan lo mismo en España". "Vamos a hacer lo mismo que Lula en Brasil, el mundo nos mira", se animó a dar un vuelco a los sondeos.