El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado una nueva línea de ayudas destinada a los productores del coto arrocero de Hellín (Albacete), dotada con 400 euros por hectárea. El objetivo es garantizar la continuidad de un cultivo considerado singular en el panorama agrícola nacional. Como ha destacado el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, representa "el único arroz de montaña que hay en España".

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En un encuentro con agricultores del sector, el consejero ha subrayado el carácter estratégico de este cultivo para la economía rural, el empleo y la conservación del entorno. Martínez Lizán ha señalado que el mantenimiento de esta actividad es clave al ser "fundamental para entender el modo de vida y la cultura de esta zona, además de lo que supone para el mantenimiento de nuestros pueblos vivos".

El arroz de Hellín forma parte del denominado coto arrocero, un espacio agrícola compartido con los municipios de Calasparra y Moratalla, en la Región de Murcia. Su ubicación le otorga unas propiedades únicas que lo distinguen de los arroces de costa.

Ayuda condicionada a prácticas agroambientales

La subvención está vinculada a la aplicación de una serie de compromisos ambientales por parte de los productores. Entre ellos, destaca la obligación de dejar sin cosechar al menos un 5% de la superficie cultivada, con el fin de favorecer la biodiversidad y preservar elementos tradicionales del entorno agrícola.

Los agricultores deberán realizar una interrupción del riego de 12 días durante el mes de julio, conocida como "seca". Asimismo, deberán permitir el retorno del agua al cauce del río desde los bancales, manteniendo el sistema tradicional de cultivo característico de la zona.

Para acceder a la ayuda, los beneficiarios deberán presentar una memoria justificativa antes del 30 de noviembre que acredite el cumplimiento de estos requisitos. La subvención se enmarca en el régimen de minimis y se tramitará a través de la solicitud de la Política Agraria Común (PAC). Es compatible con las ayudas asociadas al cultivo sostenible del arroz, aunque no con otras líneas públicas de finalidad similar.

Un cultivo singular con respaldo de calidad

El arroz producido en este enclave destaca por sus características diferenciadas, derivadas tanto del entorno de cultivo como de las técnicas tradicionales empleadas. Está amparado por la DOP Calasparra, dentro de la cual se cultivan principalmente las variedades Balilla x Sollana y Bomba.

Este sello no solo es uno de los tres únicos reconocidos para el arroz en España, sino que recoge el prestigio de haber sido la primera Denominación de Origen de arroz creada en el mundo. Este hito refuerza el posicionamiento del producto en los mercados internacionales y su vinculación a un modelo de producción tradicional.

Ajustes en la PAC y peso del sector agroalimentario

La medida se enmarca en una política más amplia de apoyo al sector agrario en Castilla-La Mancha. En este contexto, el Gobierno regional ha ampliado el plazo para la presentación de la solicitud única de la PAC hasta el 15 de mayo. Esta decisión responde al elevado volumen de expedientes en tramitación —alrededor de 70.000— y diversas incidencias técnicas detectadas en el sistema.

El Ejecutivo autonómico destaca además el peso del sector agroalimentario. Representa en torno al 17% del PIB regional y se ha consolidado como el principal motor económico de la comunidad. Sus exportaciones han mantenido una tendencia de crecimiento sostenido en la última década. En 2025 alcanzaron los 3.822 millones de euros. Supuso un incremento del 4,5% respecto al año anterior y un aumento acumulado cercano al 85% desde 2015.

Una producción en retroceso

Pese a su relevancia económica y ambiental, el cultivo del arroz en el coto arrocero ha registrado un descenso de superficie en los últimos años. En la actualidad, el número de productores en Hellín se sitúa entre 17 y 25. La cifra es variable en función de la gestión de superficies entre comunidades autónomas, ya que algunos agricultores tramitan sus ayudas en Castilla-La Mancha y otros en la Región de Murcia.

La nueva línea de ayudas se plantea así como un instrumento para sostener la actividad y evitar la pérdida de una producción emblemática en la zona, tanto por su valor económico como por su contribución al mantenimiento del paisaje y la actividad rural.