La elecciones de Castilla y León de este domingo dejaron un claro ganador con más del 90% escrutado. El PP de Alfonso Fernández Mañueco logró escalar desde los 31 procuradores a los 33 en las urnas, superando por un escaño algunas de las previsiones electorales de las últimas semanas. El popular, en todo caso, tendrá que pactar con Vox y su candidato Carlos Pollán, que avanzó de los 13 a los 14 escaños sin cumplir las expectativas generadas durante la campaña. Los sondeos, incluso, situaron a la formación de Santiago Abascal por encima del 20% de los votos. Ambos partidos están condenados a entenderse en las próximas semanas como en Extremadura y Aragón.
En todo caso, Vox sigue sumando porcentaje de votos en otras elecciones y consolida su tendencia por encima del 18% de los votos como en Extremadura y Aragón. En las anteriores cosechó el 17,6% y ahora arranca un 1,2% más.
Por encima de las previsiones se impuso en todo caso el PSOE de Carlos Martínez. Pese a no tener opciones de gobierno, los socialistas consiguen dejar un mensaje de cambio de tendencia. Por primera vez desde Extremadura en diciembre, el partido de Pedro Sánchez corta la sangría de votos, pasa del 30% de 2022 y de los 28 a los 30 procuradores. En parte, los socialistas aprovechan la ausencia de competencia por la izquierda. Podemos pasó del 5,1% al 0,7% -ha perdido todo el voto urbano- de los sufragios, perdiendo por Valladolid su único parlamentario, que recayó en el PSOE. La nueva coalición En Común, de IU-Movimiento Sumar-Verdes Equo, no consiguió irrumpir en las Cortes a costa de los morados.
La izquierda alternativa sufre un nuevo mazazo territorial tras Aragón al concurrir por separado. La lectura de Extremadura, donde Unidas por Extremadura consiguió crecer, deja a los socios de la izquierda y a Podemos la lectura de que solo una candidatura de unidad sólida puede conseguir movilizar. Esto se produce en pleno proceso de refundación de Sumar a nivel nacional y una vez la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, dejó claro que no repetirá como candidata a la presidencia del Gobierno. El PSOE de Sánchez y de Martínez se configura como bloque de aglutinación del voto de la izquierda en un momento de crisis y de crecimiento de la derecha y la ultraderecha.
El otro escaño ganado por Martínez procede de Soria Ya. La formación provincialista que irrumpió en 2022 con 3 escaños merma a 1. Cede otro a Vox en la provincia. Baja de más de 19.300 a 8.100. Es una de las grandes derrotadas de la noche. En parte la candidatura del socialista, alcalde soriano, ha provocado efecto arrastre del voto. El partido asegura que seguirá peleando en las Cortes por la provincia.
Por Ávila, aunque perdió votos, consigue salir de estas elecciones manteniendo su único escaño con el 0,9% de los votos, mientras que UPL aguanta con su mismo 4,2%, aunque desciende ligeramente en votos. Independientemente de la fuerza de los partidos provinciales, al PP solo le vale un acuerdo con Vox.
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