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Ciudades libres de sida

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Ciudades libres de sida

Resumen:

Cada día diez personas en España se infectan con el virus del VIH y pasan a engordar la lista de más de 36 millones de seropositivos en todo el mundo. Diez contagios que podrían evitarse gracias una pastilla llamada Truvada y que, para médicos y científicos, podría convertirse en una pieza clave para frenar el repunte de nuevas infecciones en los países occidentales.

Los años en que el sida era mortal ya han pasado. Ahora las personas que viven con el VIH se han convertido en pacientes crónicos, con una esperanza de vida parecida al resto de la población. La enfermedad ya no da miedo y por esta razón se ha dejado de usar el preservativo. De ahí el pico infecciones y la necesidad de encontrar nuevas opciones para evitar que el virus siga expandiéndose, sobretodo entre los homosexuales.

El sida ya no mata, se ha perdido el miedo al VIH

En 2012 se suministró por primera vez a personas sanas un farmaco que ya se utilizaba para tratar la personas con VIH. El objetivo era descubrir si les otorgaba un grado de protección suficiente. Había nacido la profilaxis per-exposición (PrEP). Desde entonces, los resultados de diferentes ensayos clínicos, supervisados por la Organización Mundial de la Sanidad, consideran la PrEP como un método efectivo para impedir que el VIH se siga expandiéndose.

Para Bonaventura Clotet, el mayor experto español en esta enfermedad y director del instituto de investigación IrsiCaixa de Barcelona, si se identifican los contextos de alto riesgo, con personas que tienen múltiples parejas sin usar condón y se les proporciona la profilaxis pre-exposición (PrEP) “podemos evitar nuevas infecciones y tener ciudades libres de sida en España” – nuestro país está entre los miembros de la UE donde más contagios se registran con 3.366 nuevos casos en 2014.

La PrEP, desconocida en Europa

Según los resultados del estudio iPrEX, tomando diariamente un comprimido de Truvada (una combinación de dos antirretrovirales: el tenofovir y la emtricitabina) se reducen en un 90% las posibilidades de contagiarse con el virus del sida aún teniendo prácticas de riesgo. El medicamento impide que el virus se replique en las células e infecte el organismo.

En la UE la PrEP está aprobada solo en Francia y Reino Unido

Aunque de profilaxis pre-exposición se habla desde hace años, para los sistemas sanitarios de Europa se trata de una desconocida. Sólo Francia la introdujo en 2015, mientras que en Gran Bretaña los activistas anti-sida han conseguido que se autorice este noviembre después de una larga batalla judicial contra las políticas de recortes. En Estados Unidos es una realidad desde 2014.

En España no hay duda entre médicos y científicos sobre su eficacia. El debate se centra en como implantarla en nuestro sistema sanitario. El Ministerio de Salud lo está evaluando, pero todavía no hay fechas. Aún así el grupo de los infectólogos reunidos en GeSIDA, y del que forma parte el doctor Santiago Moreno del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, ha preparado en junio pasado unas recomendaciones para identificar a los candidatos a la PrEP: “Principalmente hombres que tienen sexo con hombres, mujeres transgénero o parejas estables en las que uno de los dos es seropositivo. Un grupo muy reducido porque no se quiere incentivar a las personas que usan el condón a dejarlo”. El preservativo, además de ser barato, protege también de otras enfermedades sexualmente transmisibles.

¿Estás tomando Truvada?

Antes o después, la pastilla anti-VIH será una herramienta más a disposición de todas las personas que tienen una vida sexual activa. Así lo cree Jorge Garrido, de la asociación Apoyo Positivo. “Aunque el enfoque que se le está dando es limitar el uso de la PrEP, las barreras burocráticas sólo llevarán a más infecciones”, dice Garrido, que lamenta la lentitud del Ministerio de Salud y la compara con Estados Unidos, donde la pregunta “¿estás tomando Truvada?” forma parte de la cotidianidad de muchas personas homosexuales.

España y su lucha contra el sida

El tratamiento para una persona con VIH cuesta desde 600€ a más de 1000€ al mes y es para toda la vida. El bote de Truvada para un mes cuesta 300€ y se puede suspender cuando cesen las condiciones que producen el alto riesgo, o sea, volver a usar el condón. “Evitando una sola infección tendríamos recursos para financiar mucha profilaxis per-exposición”, dice Santiago Moreno.

 

Para Vanesa López, directora de la ONG Salud por Derecho, en los años de la crisis España ha perdido una política de lucha contra el VIH. Remarca su ausencia en la cumbre mundial de la ONU sobre el sida del pasado junio. Además, desde 2011 el gobierno ha retirado por completo la financiación al Fondo Global para la lucha contra el sida. Un compromiso que el nuevo gabinete de Mariano Rajoy ha prometido retomar, aunque no será con las cifras que hicieron de España uno de los mayores patrones del fondo.

Hacerse la prueba

Sobre un concepto insisten todos, médicos y asociaciones: la mejor manera de parar el VIH es hacerse la prueba. En 2009 la Comunidad de Madrid ha empezado un proyecto pionero introduciendo la prueba rápida en 8 centros de atención primaria en los distritos donde se han dados picos de infecciones. “En pocos minutos se obtiene un diagnóstico, acompañado por un mediador que da consejos de prevención”, explica Susana Granado, jefa del Área de Prevención de la Dirección General de Salud de la Comunidad de Madrid, “hemos acercado la prueba a la población más vulnerable y el número de personas que utilizan este servicio es cada vez más alto”.

Seguimos pensando que el VIH es cosa de ‘los otros’

“Un tercio de los infectados no lo sabe y la mayoría de los diagnósticos son tardíos, lo que complica las previsiones para una salud óptima” – dice Guillermo López Arilla, de la ONG Apoyo Positivo y responsable de los mediadores que emplea la Comunidad de Madrid – “aún cuando somos conscientes de haber tenido una práctica desprotegida seguimos pensando que el VIH es cosa de ‘los otros'”.

La ciencia sigue buscando la curación

Aunque en los últimos 20 años la medicina ha avanzado más en el tratamiento del VIH que en otras enfermedades, para llegar a la curación definitiva todavía falta mucho. Un objetivo al que no renuncia el científico catalán Bonaventura Clotet: “A pesar de que no se haya aún encontrado una forma de inmunización, el éxito vendrá cuando se descubra dónde se esconde el virus y cómo destruirlo. Pensamos en una combinación de vacunas terapéuticas que despierten al virus y anticuerpos neutralizantes que lo erradiquen”.

Una señal de que quizá la sociedad española haya vuelto a comprometerse ha aparecido este año en la Gala patrocinada por la Fundación Lucha contra el Sida de la que Clotet es presidente: se han recaudado más de un millón de euros para financiar la investigación. Un 30% más que en el 2015.