Marte es rojo desde que tenemos imágenes de él. Sabíamos desde hace tiempo que su color (que no es tan rojo) se debe la presencia de mineral de hierro o herrumbre que termina oxidándose.

Ahora, un equipo liderado por la científica del CSIC Carolina Gil Lozano, del Centro de Astrobiología de Madrid, hila más fino: es la disolución de piritas la que termina por provocar que el planeta se oxide. El estudio, presentado este jueves, fue publicado a principios de marzo en la revista Scientific Reports (Nature).

La pirita (FeS2) es un mineral común en nuestro planeta. De él se saca el ácido sulfúrico. Es un sulfuro de hierro que, por su brillo amarillo, se conoce como el oro de los necios. Ahora también podremos llamarlo el oro de los marcianos. Eso sí, un oro oxidado.

Cristales de pirita

Cristales de pirita

Carolina Gil Lozano ha afirmado que “las reacciones químicas acuosas catalizadas por superficies minerales pueden condicionar significativamente la evolución geoquímica de su entorno”. Así se podría decir que “Marte es rojo”.

Su superficie estaría llena de agua oxigenada (H2O2) y hierro procedente de la disolución de la pirita. De la reacción entre estos componentes se forman radicales, que son moléculas muy inestables y efímeras.

Así se oxida un planeta sin oxígeno

Lo interesante es que estos radicales son capaces de oxidar. Porque en la Tierra estamos acostumbrados a que las cosas se oxiden con la humedad y la sal pero, sobre todo, porque hay oxígeno en el aire, como su propio nombre indica.

La química del rojo Marte

La química del rojo Marte

En la atmósfera marciana no hay apenas oxígeno. Pero es un planeta tremendamente oxidado debido a la presencia de esos radicales procedentes de la pirita. Se trata de lo que se conoce como reacciones anóxicas.

Según ha apuntado el CSIC, en este trabajo “se han investigado las vías de formación y descomposición de dichas sustancias combinando experimentos y modelos numéricos. Para realizarlos, han diseñado un reactor que les ha permitido registrar en tiempo real medidas realizadas con sensores y con espectrofotometría en atmósferas controladas”. O sea: un Minimarte de laboratorio.

“Los datos obtenidos sugieren que el agua oxigenada generada por la superficie de la pirita reacciona con el hierro liberado en su disolución (mediante la conocida como “reacción de Fenton“), formando una gran cantidad de radicales en solución”, ha detallado la investigadora. “Por lo tanto, nuestros resultados pueden contribuir a explicar por qué la superficie de Marte es roja”.