La tormenta escampa en Marte. Tras cuatro meses sumido en la oscuridad, el planeta rojo empieza a ver la luz del Sol entre las toneladas de polvo desplazadas por vientos que han afectado a uno de los robots de exploración que la NASA tiene desde hace 15 años allí: Opportunity. Sin dar señales de vida desde el 10 de junio, la agencia americana lo dará por muerto si no contacta con él «antes de 45 días», según ha señalado John Callas, jefe de proyectos de Opportunity en el blog del Laboratorio de Propulsión a Chorrro (JPL) de la NASA.

En la NASA, sin embargo, no dan todo por perdido. Con cielos despejados sobre el lugar de descanso de Opportunity en el Valle Perseverancia de Marte, el equipo del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena (EE.UU.) creen que el vehículo solar pronto recibirá suficiente luz solar para iniciar automáticamente los procedimientos de recuperación.

El vehículo solar pronto recibirá suficiente luz solar para reiniciarse

«El rover puede hacerlo. Para prepararse, el equipo de la misión Opportunity ha desarrollado un plan de dos pasos para proporcionar la mayor probabilidad de comunicarse con éxito con el móvil y volverlo a poner en línea», explican en el blog.

«Cuando el nivel de Tau [una medida de la cantidad de partículas en el cielo marciano] cae por debajo de 1,5, comenzaremos un período de intentos activos de comunicación con el rover al enviarle comandos a través de las antenas de la Red de Espacio Profundo de la NASA», explica Callas. Por ahora no han conseguido nada, lo cual es relativamente normal, pues las baterías necesitarán un nivel de carga mínima para que el róver pueda empezar a activar sus sistemas poco a poco.

Con cielos despejados sobre el lugar de descanso de Opportunity en el Valle Perseverancia de Marte, los ingenieros del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, creen que el vehículo solar de 15 años de edad pronto recibirá suficiente luz solar para iniciar automáticamente los procedimientos de recuperación. el rover puede hacerlo. Para prepararse, el equipo de la misión Opportunity ha desarrollado un plan de dos pasos para proporcionar la mayor probabilidad de comunicarse con éxito con el móvil y volverlo a poner en línea.


El róver de la NASA Opportunity fue a Marte para tres meses y hasta el pasado junio, 15 años después, seguía allí en plena forma. Su periplo comenzó en el Cráter Águila, pasó al de la Resistencia, transitó hasta el cráter Victoria y tras dejar sus huellas de todoterreno por decenas de kilómetros de polvo marciano acaba de llegar al Valle de la Perseverancia. Podría ser el antiguo lecho de un río o quizá un cañón formado por la erosión del viento. Averiguarlo era la misión de este explorador robótico. Recuperamos esta Caja de ciencia en que hablamos de él en 2017. | Vídeo: Mario Viciosa y América Valenzuela


 

Sin noticias del Valle desde junio

La última comunicación del rover con la Tierra se recibió el 10 de junio, y se desconoce la salud actual de Opportunity.

Con los cielos despejados, los gerentes de misión esperan que el róver intente llamar a casa, pero también están preparados para un largo período de silencio. «Si no recibimos noticias después de 45 días, el equipo se verá obligado a concluir que el polvo que bloquea el sol y el frío marciano han conspirado para causar algún tipo de fallo del la cual el róver probablemente no se recuperará», dijo Callas. «En ese momento nuestra fase activa de llegar a Opportunity habrá llegado a su fin. Sin embargo, en la improbable posibilidad de que haya una gran cantidad de polvo en los paneles solares bloqueando la energía del Sol, continuaremos los esfuerzos de escucha pasiva durante varios meses».

«La neblina de polvo producida por la tormenta global marciana de 2018 es una de las más extensas que se hayan registrado», dijo el científico del proyecto Mars Orbiter Rich Zurek. «Las imágenes del sitio no han mostrado tormentas de polvo activas durante algún tiempo dentro de los 3.000 kilómetros del lugar donde anta el róver». Ahora, en la NASA, cruzan los dedos para que una gruesa capa de polvo no se haya quedado depositada sobre las placas solares de Opportuniy. De ser así, el acta de defunción del róver estará firmada, eso sí, con casi 15 años de retraso frente a sus previsiones iniciales.