El 14 de enero de 2019, los satélites espaciales Swift y Fermi descubrieron, cada uno por su lado, el estallido GRB 190114C. En 22 segundos sus coordenadas en el cielo se distribuyeron a través de una alerta electrónica a astrónomos de todo el mundo, incluida la colaboración MAGIC, que opera dos telescopios de 17 metros de diámetro ubicados en La Palma.

Los telescopios MAGIC, que destacan por su rápida capacidad de apuntado, comenzaron a observar la explosión solo 50 segundos después del comienzo. El análisis de los datos obtenidos durante las primeras decenas de segundos convirtió a este evento en la fuente más brillante de fotones en el rango de los teraelectronvoltios (TeV).

Exactamente los telescopios detectaron fotones un billón de veces más energéticos que los de la luz visible en una explosión de rayos gamma. Las explosiones de rayos gamma (GRB por sus siglas en inglés) son estallidos cósmicos breves, repentinos y extremadamente potentes producidos por el colapso de estrellas masivas o por la fusión de estrellas de neutrones en galaxias distantes. Comienzan con un destello inicial muy intenso cuya duración varía entre una fracción de segundo y los cientos de segundos, seguido de un resplandor posterior menos brillante en una amplia gama de longitudes de onda que se desvanece con el tiempo. La primera GRB detectada por los telescopios MAGIC (La Palma), denominada GRB 190114C, revela por primera vez los fotones más energéticos detectados en estos eventos. Un equipo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha aportado una panorámica completa del entorno donde se produjo la GRB.

GRB190114

Los fotones detectados por MAGIC se hallan en el rango de los teraelectronvoltios (TeV), y son un billón de veces más energéticos que los de la luz visible. Los estudios teóricos predecían que las GRB eran productoras de fotones TeV, y esta detección culmina décadas de búsqueda. «Después de más de cincuenta años del descubrimiento de las GRB, muchos de sus aspectos fundamentales siguen siendo desconocidos”, apunta Razmik Mirzoyan, portavoz de la colaboración MAGIC.

El descubrimiento de la emisión de GRB 190114C en la nueva ventana de TeV muestra que las explosiones de rayos gamma son aún más poderosas de lo que se pensaba. Mirzoyan añade: “La gran cantidad de datos nuevos adquiridos por MAGIC y las extensas observaciones de seguimiento multionda con distintos instrumentos ofrecen valiosas pistas para desentrañar algunas de las incógnitas relacionadas con los procesos físicos involucrados en las GRB”.